Sufrido punto en A Sangriña

liga guerreras iberdrola el super amara empata ante el guardés tras dar la vuelta a un 19-16 en contra, ponerse por delante y encajar el empate a cuatro segundos del final

25.01.2020 | 06:23
Eli Cesáreo, una de las protagonistas del partido, en una acción de ataque.

Mecalia Guardés23

Super Amara23

MECALIA GUARDÉS Carratú, Urban, Buforn (2), Sempere (2), Gómez, Campos (7) y Pérez (6) -siete inicial- Santiago (2), Mazza, Descalzo, Da Silva, Barbosa, Bravo (4) y Ezbida (p.s.)

SUPER AMARA BERA BERA Arruda, Etxeberria, Arderius (3, 1p), Cesáreo (8, 1p), Boada (2), Arrojeria y Gil (4) -siete inicial- Pizzo (1p), Menéndez (1), O'Mullony (3), Fernandes, Cardoso (1), Moreno, A. Etxeberria y Castellanos (p.s.). En la convocatoria: Dos Santos.

Parciales 3-3, 4-7, 5-9, 7-10, 9-11, 12-12 (descanso), 13-15, 15-16, 19-16, 20-19, 21-20 y 23-23

Árbitros Alfredo Arcos y Óscar García (colegio madrileño). Excluyeron a Gómez, por el Guardés, y a Menéndez, por el Bera Bera.

Incidencias Eli Cesáreo recibió el MVP Guerrera Iberdrola de la última jornada

donostia - El Super Amara Bera Bera salió de A Sangriña, una de las canchas más calientes y difíciles de la liga, con un punto que puede saber a poco, ya que iba ganando 22-23 y el equipo local le igualó (23-23) cuando apenas quedaban tres o cuatro segundos para el final, pero que conviene valorar por dónde se logró, porque le permite mantener distancias respecto a las gallegas y porque llegó tras un encuentro vibrante, tenso y muy luchado, que pudo caer de cualquier lado. El conjunto guipuzcoano sigue firme y puso el lazo ayer a una primera vuelta prácticamente impecable, saldada con nueve victorias y dos igualadas. Números de campeón.

Se intuía un partido durísimo y así fue. El Guardés-Super Amara es un clásico casi a la altura de los Super Amara-Rocasa. Equipazos que cuando se enfrentan saltan chispas. La puesta en escena del conjunto entrenado por Imanol Álvarez no pudo ser mejor, ya que defendió de maravilla, lo que le permitió contraatacar, y en ataque estático explotó la combinación entre Arderius y Cesáreo, con la pivote como protagonista goleadora. Esta fórmula le hizo coger una renta de cinco tantos (5-10) más que interesante, pero el Guardés reaccionó. Cerró las vías de pase a Cesáreo, minimizó las pérdidas y fue poco a poco encontrando sus opciones en ataque, lo que le permitió igualar el marcador al descanso: 12-12.

Se adelantó el equipo local en la reanudación, pero un fulgurante parcial de 0-4 puso el 13-16 para el Super Amara, que marcó tres de esos cuatro tantos de contraataque. Pero luego llegó la vuelta, con un parcial en contra de 6-0 que significó el 19-16 y ponía muy cuesta arriba el encuentro para las guipuzcoanas, que habían dado vida a su rival fallando dos penaltis seguidos -Pizzo y Cardoso-, que unidos al errado por Cesáreo en la primera parte sumaban tres lanzamientos de siete metros perdonados. Demasiados regalos en un partido que se podía decidir por detalles.

Pero, en lugar de venirse abajo y lamentarse por su fallos, el Super Amara sacó su vena competitiva, se aferró al partido desde la defensa e igualó primero a 20, luego a 21 y después a 22. Se puso incluso por delante con el 22-23 tras una fantástica jugada entre Boada y Arderius, pero la local Pérez Alonso igualó desde el extremo casi sobre la bocina. Punto sufrido y valioso pese a que perfectamente pudo ganar el Super Amara.