primera división

El Barça es una ruina

empate el conjunto blaugrana cede en el camp nou ante el cádiz y se retrasa también en la liga

22.02.2021 | 00:49
Messi lamenta el gol del Cádiz, ayer en el Camp Nou. Foto: Efe

Barcelona1

Cádiz1

BARCELONA Ter Stegen: Dest (Mingueza, min.80), Piqué, Lenglet, Jordi Alba; Sergio Busquets (Pjanic, min.65), De Jong, Pedri (Trianco, min.74): Dembélé (Riqui Puig, min.80), Messi y Griezmann (Braithwaite, min.65).

CÁDIZ Ledesma; Iza, Fali, Mauro, Espino; Salvi (Alejo, m.63), Perea (Jonson, m.76), Jon Ander Garrido (José Mari, m.58), Jairo (Álex Fernández, m.59); Sobrino y Negredo (Lozano, m.59).

Goles 1-0, m.32: Messi, de penalti. 1-1, m.89: Álex Fernández, de penalti.

Árbitro Martínez Munuera. Amarilla a Alba.

Estadio Camp Nou.

BARCELONA – El Barcelona, que ayer podía ponerse a seis puntos de líder, el Atlético de Madrid, se dejó empatar en el ultimo instante por el Cádiz en el Camp Nou, con un gol de penalti en el minuto 89, y regaló un pedacito más de la Liga.

Koeman buscó la redención de los jugadores que cayeron goleados ante el París Saint Germain y repitió el mismo once que provocó que el Barça esté prácticamente eliminado de la Liga de Campeones. Y el equipo mejoró sus prestaciones porque, lógicamente, el Cádiz no es el PSG ni tiene a ningún Mbappé en su filas.

Aparentemente, el partido se puso fácil para los de Koeman con el gol de penalti de Messi para la media hora de partido. Fue un espejismo.

Una volea desviada de Fali por falta previa de Garrido y una mano salvadora de Ledesma cuando Griezmann se preparaba para rematar a placer una asistencia de Messi animaron el inicio de la segunda mitad.

Dembélé podía hacer el segundo poco después de la hora, con un eslalon marca de la casa y un disparo desviado y precipitado a partes iguales, también habitual en su repertorio particular. Y Messi, con otros dos remates que no encontraron puerta, tampoco lograba el gol de la tranquilidad para su equipo. Siguieron sumando ocasiones los locales, pero aún faltaba el regalo de cada partido del conjunto catalán. Esta vez, fue un inocente penalti de Lenglet sobre Sobrino al intentar despejar un balón dentro del área. Álex Fernández, al filo del tiempo reglamentario, engañó a Ter Stegen.