De Bera a Hondarribia sin pisar asfalto

18.08.2020 | 23:38

como opción para el visitante que se lo tome con calma y no le haga ascos al morral, y con el ánimo de que se fortalezca las piernas, le sugerimos una leve andadura por la zona que acabamos de describir sin más motor que sus piernas ni más ambiciones que el contacto íntimo con la naturaleza, huyendo, en lo posible, de pisar asfalto.

Nos permitimos la licencia de echar mano del libro Navarra paso a paso, escrito por Juan Mari Feliú y editado por SUA, del que espigamos su capítulo que pone al animoso andarín de camino desde Bera hasta Hondarribia. Copiamos casi literalmente sus datos:

– Salir de Bera (56 metros sobre el nivel del mar) partiendo del aparcamiento sito en la parte baja de la localidad, junto al río, para cruzarlo por un puente en dirección a un barrio situado en la otra orilla.

– Remontar un grupo de caseríos por un carretil asfaltado. Con el último caserío, el carretil deja paso a un ancho camino que en dirección NO remonta decidido por el lomo que separa el gran meandro que el Bidasoa realiza bajo el núcleo urbano de Bera.

– Se llega a un collado (230 metros). Mantener la dirección ascendiendo en flanqueo una sucesión de cotas superiores a los 300 metros pasando por un camino de hierba cercado a ambos lados por una alambrada.

– Otro collado (293 metros) situado entre las cotas 354 y 353 metros de altitud. Repoblación de pino laricio. Continuar flanqueando y dominando la altura más tarde por la loma que separa las regatas Olazarkaderrega, en la vertiente de Lesaka, y las que provienen de las alturas de Aiako-Harria hacia el bajo Bidasoa.

- Cruce de pistas. Proseguir en el mismo componente, bordeando por el N la cota de San Antón (505 metros).

– Cruce de pistas. Collado de San Antón. Zalaburu, caserío que queda poco más abajo. Se pasa a la vertiente de la regata Olazarkaderrega, sobre Lesaka. Descender en flanqueo hacia la visible carretera de Lesaka a Oiartzun por el puerto de Aritxulegi.

– Contacto con la carretera en una curva, procurando no pisar el asfalto. Mantener el ascenso en flanqueo hacia varios caseríos que quedarán a la derecha.

– Cruce de pistas. Seguir el mismo componente hacia un visible collado abierto entre las cumbres de Orgiña (S), de 618 metros, y Kopakarri (N), de 601 metros.

– Caserío de Telleria, poco antes de llegar al filo del collado. Restos de una escuela y un frontón.

– Collado entre Kopakarri y Ogiña, a 417 metros de altitud. Descender por un camino que zigzaguea hacia el fondo de la regata de Endara, teniendo enfrente la masa rocosa de Aiako-Harria.

– Venta de Olaberri. Poco más abajo del kilómetro 15 de la carretera de Lesaka a Oiartzun y de la ermita de San Antón. Seguir el carretil por encima de la presa hasta el otro extremo del embalse de agua que consume Irun.

– Fondo del barranco de Endara. Subir por las laderas orientales de Aiako-Harria, en la suprema subida del sendero, remontando por una loma en continuo zigzagueo entre robles.

– Contacto con la canaleta. Seguir junto a ella, a media ladera. Una borda. Dejar el camino ascendente que busca las cimas de Aiako-Harria. La canaleta proveniente del embalse superior de Endara, que traspone el macizo bajo el collado de Ursain, es la mejor referencia en esta parte del recorrido.

– Regata. Seguir el flanqueo del macizo tras abandonar la canaleta. Subir por fuerte pendiente. Muga de Nafarroa con Gipuzkoa.

– Seguir por un sendero en dirección N, que nos situará dentro de otra depresión. Remontar en componente N-NE por un sendero que se aproxima a una alambrada.

– Camino ancho a la altura de un tendido eléctrico que, bordeando la cota de Ursain, alcanza la loma cimera del conjunto.

– Collado de Ursain (460 metros). Pista proveniente de Oiartzun por el cercano Castillo del Inglés o Aireko Palaziyua. A la izquierda queda la cota de Ursain (524). Amplia vista sobre la vertiente guipuzcoana, así como del Bajo Bidasoa. Las tierras llanas de Lapurdi se abren en toda su extensión, prolongándose el litoral atlántico en las interminables Landas. Continuar en suave descenso en dirección al visible Irun, manteniendo la altura del cordal en componente N.

– Erlaitz. Amplio collado que separa las cumbres de Erlaitz (497 metros), identificable por las ruinas de la fortaleza que corona su cumbre, y la de Pagogaña (482), también con un curioso y semiderruido fuerte octogonal en su cumbre. Merendero y enclave paisajístico del Bajo Bidasoa y litoral. La pista comienza a descender con cierta suavidad que más tarde irá incrementando el desnivel. Bordea por la derecha el monte Erlaitz. A la izquierda de la pista, una vaguada se va abriendo a medida que prosigue la marcha, convirtiéndose en un ancho valle. Por la derecha, el camino linda con unos bosques de pino que cubren las laderas de unas pequeñas lomas.

Siguiendo la pista después de 15 minutos desde Erlaitz, se abandona esta tomando un ancho camino carretil; este camino nos llevará al caserío Amasain primero y Saroia después.

Continuando el pronunciado descenso, el itinerario flanquea las laderas occidentales del monte San Marcial, cuya ermita sita en su cumbre asoma ligeramente por encima del pinar que puebla este cerro.

Poco más adelante, junto al caserío Urtate, se alcanzan unas escaleras bastante largas que a su final sitúan al senderista en Toki-Goxo, donde sin complicaciones se alcanza el barrio irundarra de Arbes. Del mencionado barrio, ya en plena urbe, por la plaza de Urdanibia y la de San Juan se alcanza el Paseo Colón, principal arteria de Irun.

– Irun (29 metros). Siguiendo en dirección NO por el Paseo Colón, se atraviesa la ciudad en dirección Hondarribia, cruzando más tarde los barrios de Mendelu y Amute. Una vez tomada la carretera de Hondarribia se alcanza una bifurcación con dos ramales. Ambos conducen a la villa pesquera, pero mejor será hacerlo por la carretera vieja dejando a la derecha el aeropuerto.

– Hondarribia (8 metros). El senderista podrá descansar su cuerpo en las aguas que en distintas oleadas se deslizan en las arenas de la playa. El trayecto, a paso moderado pero sin pausas, le habrá supuesto unas cinco horas desde que comenzó.