Noches en las que llueven estrellas

09.08.2020 | 00:36
Hasta el miércoles se puede ver con mayor intensidad las llamadas Lágrimas de San Lorenzo

la lluvia de estrellas de cada verano ya está aquí. Y además, podremos disfrutarla mejor que nunca. Como cada agosto, llega uno de los fenómenos más esperados por los aficionados a la astronomía. Se trata de las Perseidas. Esta manifestación de la naturaleza también es popularmente conocida como Lágrimas de San Lorenzo, ya que tienen lugar a mediados del octavo mes. Las Perseidas son una lluvia de meteoros que se produce por los gases, polvo y escombros que arroja al espacio el cometa Swift-Tuttle, que fue descubierto en 1862. Tan espectacular es, que las velocidades de estas partículas pueden alcanzar los 200.000 kilómetros por hora.

Este fenómeno se ocasiona gracias a la penetración de una partícula de meteoroide en la atmósfera a gran velocidad, y que cuando colisiona con las moléculas que ya existen en el aire, se evapora. En consecuencia, se genera una luz que permite que este acontecimiento pueda ser observado desde la superficie terrestre.

Si cada año es una cita imprescindible en el calendario estival, este lo es incluso más. La lluvia de estrellas se producirá hasta el 24 de agosto, aunque el máximo de meteoros visibles surcan el cielo estos días y hasta el miércoles. Lo que diferencia esta cita con la de años anteriores es la visibilidad del acontecimiento natural. Como cada noche, la Luna vigilará e iluminará el firmamento, aunque no tanto como en otras citas.

Esta vez, el satélite estará de nuestro lado. Como explican los responsables de Eureka! Zientzia Museoa de Donostia, hasta el martes, su fase lunar será de Luna llena, pero desde dicho día, hasta el 18 de agosto, estará en fase menguante, por lo que no iluminará tanto y permitirá disfrutar de un cielo más oscuro, en el que las estrellas fugaces destacarán mejor. Por ello, el mejor momento para contemplarlas será durante las noches. Para mayor visibilidad, es conveniente incluso hasta evitar la propia Luna, pues la poca iluminación que hubiera obstacularizaría la visión. Para ello, sería imprescindible contemplar el cielo en la primera parte de la noche, una vez que esté oscuro y antes de la salida del propio satelite. Si no es posible, es conveniente colocarse en la dirección opuesta a la posición del astro, puesto que la oscuridad será mayor. Otra de las principales recomendaciones para ver la lluvia de Perseidas de la manera más efectiva es acudir a un lugar despejado y fuera del núcleo urbano. De esta manera se podrá conseguir la menor iluminación posible, ya que se evitará la contaminación lumínica. Asimismo, es aconsejable eludir los edificios, las montañas o los árboles, ya que pueden llegar a obstruir la visibilidad. Además, en la medida de lo posible, no está de más colocarse en un lugar con el radiante alto sobre el horizonte, puesto que el número de meteoros que podrán ser observados aumentará considerablemente. Por otro lado, para contemplar las estrellas fugaces no es necesario ningún instrumento óptico. Por lo que se deberán dejar en casa artilugios como telescopios o prismáticos. Este tipo de herramientas, más que facilitar la visibilidad, reducen el campo de visión. En cualquier caso, lo más cómodo es tumbarse en un lugar acogedor y esperar a que la vista se acostumbre a la oscuridad. La naturaleza hará el resto.

Como viene siendo habitual, este año el Planetario de Donostia también dispondrá de sesiones especiales con motivo de dicho acontecimiento. Eureka! Zientzia Museoa ofrecerá sesiones comentadas en directo para tratar sobre las Perseidas. Tendrán lugar desde mañana, lunes, hasta el miércoles en el Planetario. Dichas charlas se podrán seguir tanto en euskera como en castellano, a las 11.45 horas en el primero de los casos, y a las 13.00 horas en el segundo.

Las entradas se pueden adquirir en los canales habituales: en taquilla o a través de la página web www.eurekamuseoa.com.