El Europeo de balonmano anuncia una final de alto voltaje con Dinamarca y AlemaniaBo Amstrup / Efe
La selección danesa de balonmano, vigente campeona olímpica y mundial, y la selección alemana reeditarán este domingo (18:00 horas, Teledeporte) la final olímpica en el partido decisivo del Europeo de Dinamarca, Suecia y Noruega. Si los daneses han derrotado a Islandia, los teutones hicieron lo propio antes con Croacia en un duelo que estuvo antecedido por la lucha por el quinto puesto, que ganó Portugal 36-35 a Suecia. Tanto los lusos como los dos ganadores de las semifinales disputaron el temible grupo I de la Main Round junto a Francia, Noruega y España.
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El partido entre Dinamarca e Islandia cerró la jornada en el Jyske Bank Boxen de Herning (Dinamarca). La selección de Nikolaj Jacobsen dio el penúltimo paso para la conquista del ansiado oro continental, tras certificar este viernes su clasificación para la final del Europeo de Dinamarca, Suecia y Noruega, al imponerse por 31-28 a una Islandia, que no encontró premio a su valiente juego.
Consciente de que el eslabón más débil de la defensa danesa era el pivote Simon Hald los eléctricos primeras líneas del conjunto islandés no dejaron de buscar una y otra vez con sus unos contra unos al gigantón danés para aprovechar su lentitud en los movimiento laterales.
Esa fórmula obligó a Hald a tener que recurrir constantemente a empujones y agarrones para tratar de frenar, sin éxito, a los jugadores islandeses, que le costaron una exclusión apenas transcurridos los primeros cuatro minutos.
Curiosamente la única con la que Simon Hald fue castigado en todo el primer tiempo, pese a que el jugador danés no dejó de agarrar y empujar cada vez que le encararon los Smarason, Magnusson o Gisli Kristjansson.
Los colegiados noruegos Jorum y Kleven entendieron que con la dos exclusiones consecutivas con la que sancionaron a Hald y Magnus Saugstrup en el arranque del encuentro era más que suficiente.
Domina Islandia
De hecho, esta doble exclusión permitió a Islandia situarse a los seis minutos de juego con una renta de tres goles (3-6), que dejaba claro que la todopoderosa Dinamarca iba a sufrir lo indecible para doblegar al trepidante equipo islandés.
Pero el cambio de criterio de los colegiados, unido al paso a una defensa 5:1 que permitió resguardar a Hald de los unos contra unos de los jugadores de islandeses hizo que con la misma velocidad que llegó se diluyera la renta de Islandia (8-8).
Una reacción en la que jugó un papel fundamental el lateral Mathias Gidsel, autor de cinco tantos en la primera mitad, que no estaba dispuesto a que nada ni nadie le apartase de la posibilidad de ganar el único gran título que le falta con la selección danesa.
Si Gidsel con su talento arrojó luz al ataque danés, los jugadores islandeses parecieron cada vez más atascados y cuando lograron superar a las defensores daneses se toparon con el portero Emil Nielsen, que tras no atajar ni un sólo balón en los primeros dieciséis minutos de juego, paró dos penaltis de manera consecutiva.
Paradas que no sirvieron, sin embargo, para que Dinamarca lograse abrir una brecha en el marcador como reflejó la pírrica ventaja (14-13) con la que los de Nikolaj Jacobsen, ganadores de los cuatro últimos mundiales, llegaron al descanso.
Ficha técnica
31 - Dinamarca: Nielsen; Gidsel (7), Kirkelokke (-), Saugstrup (2), Hald (1), Lauge (1) y Jakobsen (2, 1p) -equipo inicial- Kevin Moller (ps), Magnus Landin (4), Mensah (-), Hansen (6, 4p), Andersson (-), Hoxer (1), Arnoldsen (2), Pytlick (5) y Lasse Moller (-)
28 - Islandia: Hallgrimsson; Rikhardsson (1), Magnusson (6), Gisli Kristjansson (2), Smarason (8), Thorkelsson (7, 6p) y Vidarsson (3) -equipo inicial- Gustavsson (ps), Viggo Kristjansson (1p), Elisson (-), Gislason (-), Gunnarsson (-), Arnarsson (-), Einarsson (-), Thrastarson (-) y Olafsson (-)
Parciales. 3-4, 5-7, 8-8, 9-8, 11-11, 14-13; 15-16, 19-19, 21-20, 25-23, 28-24, 31-28.
Árbitros: Jorum y Kleven (Noruega). Excluyeron por dos minutos a Hald, Saugstrup, Magnus Landin y Arnoldsen por Dinamarca; y a Vidarsson (2) y Rikhardsson por Islandia.
Incidencias: Segunda semifinal del Europeo de Dinamarca, Suecia y Noruega disputada en el Jyske Bank Boxen de Herning (Dinamarca). Lleno: 15.000 espectadores.
Diferencia que se evaporó nada más arrancar la segunda mitad en la que las paradas de Viktor Hallgrimsson, compañero de Nielsen en el Barcelona, permitieron a Islandia volver a ponerse por delante (18-19) cumplidos los primeros ocho minutos de la reanudación.
Escaso margen para no verse engullidos por el estado de sobrexcitación al que llevaron el partido los internacionales daneses, cada vez más duros y agresivos en defensa, y que permitió a los locales situarse con una ventaja de dos goles (21-19) que se antojaba un auténtico botín.
La misma diferencia (25-23) con la que se llegó a los diez últimos minutos de juego, en los que Dinamarca demostró porqué puede presumir de poseer, sin ningún tipo de dudas, la mejor plantilla del mundo.
Empezando por la pareja que conforman Mathias Gidsel, que tras anotar los siete lanzamientos que intentó en el encuentro se dedicó en el tramo final a hacer jugar a sus compañeros, y Simon Pytlick, que asumió el papel de brazo ejecutor en los instantes finales.
Argumentos a los que ya no pudo responder una agotada Islandia, a la que no le bastó con el coraje de Janus Smarason, que cerró el choque con ocho dianas, para impedir la victoria (31-28) de una Dinamarca que se medirá a Alemania en la final de su Europeo.
Un partido por la medalla de oro que será la repetición de última final olímpica, en la que los daneses no dieron ni la más mínima opción al conjunto germano que volvió a caer ante los nórdicos el pasado lunes (26-31) en el choque que ambos conjuntos disputaron en la segunda fase de este Europeo.
El jugador de Alemania Juri Knorr, durante la semifinal del Europeo contra Croacia
Alemania vuelve a la final europea
La selección alemana volverá a pelear, diez años después, por el oro continental, tras certificar este viernes su clasificación para la final del Europeo de Dinamarca, Suecia y Noruega al vencer por un claro 31-28 a la de Croacia en una semifinal en la que el conjunto germano impuso su fortaleza defensiva.
Especialmente en el arranque de la segunda mitad, en el que la zaga alemana se convirtió en un muro infranqueable para los jugadores croatas, como reflejó el único tanto que el conjunto balcánico anotó en los ocho primeros minutos del segundo período.
Una circunstancia que permitió a Alemania triplicar la renta de dos goles (17-15) con la que se marchó al descanso para situarse con una diferencia de seis tantos (22-16) que ponía a los de Alfred Gislason con pie y medio en la final.
La selección croata, que a diferencia de Alemania tuvo que viajar en la jornada previa desde la ciudad sueca de Malmoe a la localidad danesa de Herning para disputar la semifinal, pareció comenzar a pagar los rigores de un extenuante calendario.
Fatiga que propició la desaparición de jugadores clave en los esquemas del equipo balcánico como Ivan Martinovic, que, tras cerrar los primeros treinta minutos con cinco dianas, no anotó ningún tanto en la segunda mitad.
Todo lo contrario que los jugadores alemanes, que con el paso de los minutos parecían cada vez más activos gracias a la mayor profundidad de su banquillo.
Ficha técnica
31 - Alemania: Wolff; Zerbe (6, 2p), Uscins (4), Golla (4), Koster (3), Langhoff (-) y Knorr (4) -equipo inicial- Späth (ps), Lichtlein (1p), Schluroff (-), Semper (1), Dahmke (-), Mertens (4), Fischer (4), Grgic (-) y Kohlbacher (-)
28 - Croacia: Kuzmanovic; Sostaric (3), Maras (-), Martinovic (5), Lucin (6, 2p), David Mandic (1) y Nacinovic (3) -equipo inicial- Matej Mandic (ps), Klarica (5), Cesko (1), Rauzan (3), Mamic (-), Cindric (-), Susnja (-), Glavas (-) y Jelinic (1)
Parciales. 3-4, 6-6, 7-7, 11-11, 14-13, 17-15; 20-16, 24-18, 26-19, 27-23, 29-25, 31-28.
Árbitros. Bojan Lah y David Sok (Eslovenia). Excluyeron a Glavas (Croacia).
Incidencias. Primera semifinal. Lleno en Herning: 15.000 espectadores.
Una exuberancia física que ejemplificó, como pocos, el pivote Justus Fischer, que lideró la defensa alemana en la segunda mitad con una intensidad y agresividad que le permitió bloquear hasta tres balones consecutivos en un mismo ataque del equipo croata.
Dos realidades opuestas que permitieron a Alemania ampliar todavía más su ventaja, hasta alcanzar una máxima renta de siete tantos (26-19) a falta de poco menos de dieciocho minutos para la conclusión.
Un marcador con el que la selección germana, la vigente subcampeona olímpica, pareció dar por concluida la contienda. Un error, ya que si por algo destaca Croacia es por su competitividad y carácter irreductible.
El seleccionador de Alemania, Alfred Gíslason, durante la semifinal del Europeo contra Croacia
Así, de la mano de la mano de habituales secundarios como el pivote Zlatko Rauzan, el equipo balcánico fue poco a poco reduciendo su desventaja hasta situarse a tres tantos (29-26) a menos de tres minutos para el final.
Pero ni así pareció correr en peligro la victoria de la selección alemana, que siempre encontró una oportuna parada de Andreas Wolff, que cerró el choque con trece intervenciones, o una asistencia de Juri Knorr, sensacional durante todo el partido, para romper el sueño croata, como reflejó el 31-28 final, que vuelve a respaldar al exbidasotarra Alfred Gíslason, que comparecía en Dinamarca en el punto de mira.
La gran jornada final será el domingo: a las 15:15 horas se disputará el duelo por el bronce entre Islandia y Croacia (29-30 ganaron los balcánicos en el duelo de la Main Round), que pitarán los catalanes Ignacio García Serradilla y Andreu Marín Lorente; mientras que la final tendrá lugar a las 18:00 horas, con arbitraje de los montenegrinos Ivan Pavicevic y Milos Raznatovic.
Portugal, quinta
Antes de ambas semifinales, los dos terceros de ambos grupos de la Main Round dilucidaron el quinto puesto, que lo ganó Portugal al derrotar 36-35 a Suecia con un lanzamiento decisivo final de Martim Costa (36-35)