Kaja Kallas, primera jefa del Gobierno en Estonia

La liberal, que dirigirá un Ejecutivo paritario, jura el cargo dos años después de su victoria, donde recabó el 30% de los votos

27.01.2021 | 01:04
La liberal Kaja Kallas. Foto: Efe

tallín – La liberal Kaja Kallas asumió ayer el cargo de jefa del Gobierno de Estonia, dos años después de su victoria electoral en el país báltico, tras verse relegada a la oposición por una alianza entre el centrista Juri Ratas y la ultraderecha.

Kallas, de 43 años, juró su cargo un día después de que su nueva coalición de centro-derecha, con el partido de Ratas, ex primer ministro de Estonia como aliado, lograra la mayoría en el Riigikogu (Parlamento). "Le deseo fuerza y éxito en la dura lucha contra la pandemia del coronavirus", afirmó el primer ministro saliente, quien dimitió el 13 de enero envuelto en un caso de corrupción, pese a lo cual seguirá liderando su partido aunque sin cartera en el Gobierno.

Kallas dirigirá un gobierno paritario entre hombres y mujeres, con 14 miembros. Su partido tiene 34 escaños de los 101 del Riigikogu y los centristas 25.

Con Kallas como primera ministra, dos de los tres países bálticos –el Gobierno de Lituania está liderado por la conservadora Ingrida Simonyte– tienen a una mujer al frente de su Ejecutivo. Estonia tiene además a una mujer como presidenta, Kersti Kaljulaid.

Tras la ordenada transición entre el primer ministro saliente y la nueva jefa del Gobierno, la primera mujer en Estonia que asume ese puesto, queda un pulso por el poder persistente entre ambos desde las elecciones parlamentarias de marzo de 2019.

El Partido Reformista, bajo el liderazgo de Kallas, fue la fuerza más votada en esos comicios, donde rondó el 30% de los votos, frente al 22% de los centristas de Ratas.

El entonces primer ministro logró retener el poder aliado con el ultraderechista Partido Conservador del Pueblo Estonio (EKRE), que había quedado en tercera posición, más el conservador Pro Patria. Esta constelación se consideraba ya contranatura; el partido de Ratas concentra el electorado de la minoría rusa, mientras que EKRE se caracteriza por el discurso xenófobo.

Con la nueva coalición, liderada ahora por Kallas, se regresa al formato de alianzas entre derecha, centro y centro-izquierda. Antes de su experiencia con el EKRE, Ratas había liderado –de 2016 a 2019– una alianza de centro-izquierda con Pro Patria.