Irene Cuesta

"Tenemos clara la necesidad de tender más puentes entre la Universidad y la Empresa y, para ello, la formación dual es una buena aliada"

15.05.2021 | 00:35
"Tenemos clara la necesidad de tender más puentes entre la Universidad y la Empresa y, para ello, la formación dual es una buena aliada"

"El participante dual aprende mientras aplica; trabaja y estudia a la vez en un proceso integrado de aprendizaje"

donostia – La formación dual, que permite el aprendizaje simultáneo en el aula y en la empresa, es ya un hecho también en el ámbito universitario. La Universidad de Deusto cuenta con un modelo específico, el Modelo Deusto de Formación Dual, basado en el aprendizaje en entornos reales y que se articula a través de la Escuela de Facilitación Dual, cuyo objetivo es capacitar a todos los agentes implicados en el proceso de aprendizaje.

En el sistema universitario vasco actualmente hay 41 titulaciones que cuentan con el reconocimiento dual. Unas cifras que superan con creces el objetivo de la estrategia del Gobierno Vasco (Estrategia Vasca Universidad+Empresa 2022) que se situaba, en 2017, en 25 títulos duales de cara al 2022. En el caso de la Universidad de Deusto, ¿cómo ha sido la evolución de esta modalidad?

–Imparable. La formación dual es para Deusto una apuesta estratégica y, por ello, estamos creciendo y seguiremos haciéndolo. Desde que empezamos con la primera titulación dual en el curso 2017/2018, hemos ido diseñando y desarrollando diferentes titulaciones e itinerarios duales de tal manera que en la actualidad tenemos 7 grados y 4 másteres con diferentes propuestas duales adaptadas a cada perfil. Pero la clave, desde nuestro punto de vista, no solo está en la cantidad, sino en la calidad ya que cuanto mejor lo hagamos, más cumpliremos con el objetivo perseguido. Implantar una titulación dual tiene una serie de implicaciones muy exigentes para todas las partes: hay que codiseñar (entre la Universidad y las empresas) un plan de aprendizaje individualizado, hay que establecer procesos de co-tutorización continuos y hay que co-evaluar. Si lo queremos hacer con pautas de calidad, y eso en Deusto lo tenemos claro, hay que invertir en el modelo.

¿En qué contexto surge la necesidad de integrar la dualidad en el ámbito universitario?

–En un análisis realizado por la Universidad de Deusto, detectamos tres factores que nos animaron: los retos que planteaban a la universidades las grandes transformaciones socio-económicas; las experiencias internacionales de éxito que analizamos (Alemania, Francia y Suiza); y el impulso del Gobierno Vasco al establecer un protocolo a modo de "sello dual" para la implantación de titulaciones duales. Todo ello, junto con nuestra vocación de servicio a la sociedad y la reafirmación en nuestros valores de construcción de una sociedad más justa que requiere de agentes de transformación, nos hizo emprender este camino. Además, hay otra reflexión "paralela" pero totalmente relacionada: tenemos clara la necesidad de tender muchos más puentes. Puentes entre la Universidad y las empresas (y viceversa) y puentes entre la Formación Profesional y la Formación Universitaria. Y para construirlos, la formación dual es una buena aliada.

¿Cuáles son los requisitos para otorgar la consideración de dual a un título?

–En nuestro caso, nos basamos en dos puntos de partida: el Modelo Deusto de Formación Dual y el Protocolo de Sello Dual definido desde Unibasq. Teniendo en cuenta esto, los principales requisitos son: Un número mínimo de créditos "duales" (el equivalente al menos a un curso académico); un porcentaje relevante de horas en la empresa; la remuneración al participante en una cantidad equivalente al SMI, proporcional a las horas reales; establecimiento de acuerdos estratégicos y operativos con las empresas; la asignación de dos facilitadores o tutores (Universidad y empresa) para cada participante; el co-diseño del plan de aprendizaje individualizado en cada organización; y la formación de todas las personas implicadas en el proceso en la Escuela para la Facilitación Dual que hemos creado para ello.

La Universidad de Deusto cuenta con un modelo especifico. ¿En qué consiste?

–El Modelo Deusto de Formación Dual consiste en un aprendizaje que ocurre en entornos reales, a partir de un trabajo previo consensuado entre la Universidad y la empresa. Está basado en el Modelo de Aprendizaje de la Universidad de Deusto (MAUD), que llevamos implantando desde el año 2000, centrado en el aprendizaje de contenidos, competencias y valores, pero evolucionado para dar cabida a las empresas. Asimismo, funciona gracias a un modelo de roles (decisores, coordinadores y facilitadores) en el que cada uno tiene clara su función y su impacto en los demás. Y para ello cuenta con la Escuela para la Facilitación Dual.

¿Qué es la Escuela para la Facilitación Dual de Deusto?

–Es el elemento diferencial respecto a cualquier otro modelo que hayamos analizado porque es el espacio de trabajo y encuentro en el que impulsamos la capacitación de todas las personas que intervienen en un proceso de aprendizaje dual, en sus diferentes roles. Ser facilitador dual requiere entender muy bien el contexto compartido en el que ocurre, las implicaciones de las responsabilidades asumidas en la interacción con los demás y, por supuesto, requiere desarrollar competencias específicas.

¿Cómo se coordinan con la empresa?

–Esta es una de las piedras angulares del proceso. Cada estudiante tiene asignado un facilitador por parte de la Universidad y otro por parte de la empresa. De manera previa, ambos trabajan junto para consensuar el plan de trabajo individualizado que responda tanto a las exigencias del plan de estudio como a la realidad de la empresa. A partir de ahí, se establecen unos mecanismos para estar en contacto "a tres bandas", con reuniones periódicas que permiten hacer el seguimiento constante de la evolución del participante, quien a su vez ha de llevar al día un "cuaderno de aprendizaje" o "cuaderno de bitácora".

¿Cómo se realiza la selección de alumnos y de empresas?

–Además de valorar el expediente académico, tenemos en cuenta otros criterios como su proactividad, su motivación, su capacidad de organizarse y planificarse y sus ganas de aprender de una manera diferente. Apostamos por la dualidad, pero seguramente no es para todos. Tienes que querer, puesto que implica salir de tu zona de confort. En cuanto a las empresas, tenemos que identificar aquellas que reúnan, no solo las condiciones técnicas necesarias, sino aquellas que estén dispuestas a invertir en este proceso que, en definitiva, es invertir en personas a futuro.

¿Cuál es la diferencia entre realizar prácticas y cursar un título dual?

–Me alegro de que me hagas esa pregunta porque todavía hay mucha confusión al respecto. Nosotros solemos decir que la dualidad es ir "más allá de las prácticas". ¿Por qué? El participante dual aprende mientras aplica. Trabaja y estudia a la vez en un proceso integrado de aprendizaje, aprendiendo tanto en el aula como en la empresa simultáneamente. Eso implica un proceso individualizado de aprendizaje, así como un compromiso más fuerte por parte de la empresa ya que pasa a ser co-responsable del proceso formativo, pasando a ser "entidad formadora". Por último, la remuneración al estudiante es una diferencia clara con prácticas.

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