Un rayo mata a 33 ovejas y a una vaca en Navarra

Los animales, propiedad de varios ganaderos de la zona de Sorogain, se resguardaron de la tormenta bajo un hayedo

10.08.2020 | 23:42
Parte del ganado alcanzado por el rayo en el valle de Erro.

PAMPLONA – Un rayo causó la muerte de 33 ovejas y una vaca el pasado fin de semana en Sorogain, en el Valle de Erro (Navarra), durante la tormenta desatada en la zona durante la tarde y la noche del sábado. Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Navarra investigan las circunstancias en las que se produjo la mortalidad del ganado, propiedad de varios ganaderos domiciliados en el valle.

Los hechos ocurrieron en un paraje de Sorogain al que llevan a pastar el ganado durante los meses de verano varios ganaderos afincados en la zona, entre la tarde del sábado y la madrugada del domingo. Todo apunta a que fue la caída de un rayo la que motivó la muerte de los animales, que aparecieron agrupados bajo una arboleda.

En total, la súbita mortalidad afectó a 32 ovejas, un carnero y una vaca, que se pudieron refugiar bajo un hayedo de la tormenta con abundante aparato eléctrico registrada en la zona. Fue uno de los ganadores que también lleva a su ganado a pastar al mismo paraje el que dio la voz de alarma el domingo por la mañana al descubrir a los animales inertes.

DENUNCIA ANTE LA GUARDIA CIVIL En este sentido, la Guardia Civil informó ayer de que había recibido la denuncia de un ganadero domiciliado en la localidad de Viscarret-Guerendiain en la que afirmaba que la tormenta eléctrica ocurrida en la tarde y la noche del pasado sábado había ocasionado la muerte de 28 ovejas y un carnero de su propiedad. El ganado se encontraba en unos campos y aparentemente fueron alcanzados por un rayo, que sería la causa de la muerte de estos animales, según indicaron las mismas fuentes de la Guardia Civil, cuerpo policial que se encarga de la instrucción de las diligencias del suceso.

En el mismo lugar también fallecieron cuatro ovejas que eran propiedad de un ganadero de Mezkiritz, así como una vaca perteneciente a un ganadero de Espinal. Los cadáveres de los animales, algunos de los cuales fueron después devorados por una gran bandada de buitres que se congregó en el paraje, permanecían ayer en el lugar a la espera de la instrucciones pertinentes del departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra.