- La causa abierta en el Supremo contra el consejero Manu Ayerdi por presunta malversación y prevaricación en unos préstamos concedidos a la empresa Davalor Salud SL no ha provocado ninguna fisura en el Gobierno de Navarra. Al menos, su vicepresidente primero, Javier Remírez, dejó claro este miércoles que en el seno del Gabinete de Chivite solo existe reconocimiento hacia la labor que sigue desempeñando el consejero de Desarrollo Económico, a quien agradecen su “trabajo, ética y transparencia”.

Fueron las primeras valoraciones del Ejecutivo foral a este procedimiento judicial, que atiende una querella de UPN de junio de 2020 por unas decisiones adoptadas en la pasada legislatura que, “por tanto, no toca evaluar” al actual Gobierno.

“Su labor es más que satisfactoria”, reiteró Remírez acerca del cometido de Ayerdi, y de la situación en que se encuentra. Explicó que, desde los servicios jurídicos del Gobierno, “nos indican expresamente que hasta que se produzca la admisibilidad de la querella y en su caso la situación del consejero Ayerdi pase a una situación de investigado, evidentemente no sería de aplicación el artículo (de la Ley del Gobierno) que prevé su salida del cargo”. Al respecto, Remírez ensalzó que Ayerdi haya adelantado que dimitirá si finalmente es imputado en esta causa, lo que “dice mucho de él”, por lo que implica de “ética y transparencia”.

Remírez se detuvo en las cuando menos sorprendentes reacciones de la dirección de UPN. Mientras su presidente, Javier Esparza, ha pedido “el cese inmediato” de Ayerdi, el vicepresidente, Enrique Maya, ve “desmesurado” que un investigado tenga que renunciar a un cargo público antes de que se resuelva su procedimiento judicial. “Son otros los que tienen que aclararse”, dijo Rermírez, ya que “llaman la atención que el presidente de UPN está diciendo una cosa y el vicepresidente diciendo otra diferente”. -