Al menos 135 muertos y 5.000 heridos por la explosión en Beirut

La ayuda internacional empieza a llegar a Líbano para responder a la "catástrofe"

04.08.2020 | 18:04

Al menos 135 personas han muerto y unas 5.000 han resultado heridas debido a las potentes explosiones registradas el martes por la tarde en la zona portuaria de Beirut, según ha informado este miércoles el secretario general de la Cruz Roja Libanesa, George Kettneh, citado por la prensa libanesa.

Entre las víctimas de las explosiones hay ciudadanos extranjeros, tal y como han ido confirmando algunos gobiernos. Filipinas, por ejemplo, ha indicado que dos de sus nacionales han fallecido y otros once están desaparecidos.
La Fuerza Provisional de Naciones Unidas para Líbano (FINUL) ha comunicado que "la enorme explosión" ha causado daños a uno de sus barcos anclados en el puerto y ha agregado que varios 'cascos azules' han resultado heridos, algunos de gravedad, y han sido trasladados a hospitales cercanos.

La Cruz Roja libanesa ha advertido de que el número de víctimas mortales podría seguir aumentando. Las autoridades libanesas han indicado que los servicios de emergencias aún buscan a unos cien desaparecidos entre los escombros.
Los trabajos de búsqueda y rescate de supervivientes han continuado a lo largo de la madrugada del miércoles pero con mayor lentitud debido a los continuos cortes de electricidad ocasionados por las explosiones.
Los vídeos que circulan en redes sociales muestran una fuerte explosión que dio lugar a una gran columna de humo, tras lo cual se produjo una segunda deflagración de mayor potencia. Las sacudidas pudieron sentirse en las vecinas ciudades de Tiro y Sidón e incluso en Chipre, a 240 kilómetros.

Sin causa confirmada

Las causas de las explosiones aún se desconocen, si bien los medios locales han informado de que se produjeron en una zona donde hay almacenes con explosivos. En estos momentos, la principal hipótesis es que las 2.750 toneladas de nitrato de amonio acumuladas en uno de estos almacenes ardieron por las precarias condiciones de seguridad en el lugar.

El director de Seguridad Nacional, Abbas Ibrahim, ha explicado que en el puerto se guardan los explosivos incautados por las autoridades portuarias de Beirut desde hace años, aunque ha insistido en esperar a las conclusiones de la investigación antes de adelantar causas.
A este respecto, el gobernador de Beirut, Marwan Abboud, ha revelado este miércoles en MTV que había un informe de 2014 que alertaba sobre la posibilidad de que se produjera un accidente de este tipo en el puerto.

El primer ministro, Hasán Diab, que el martes sugirió que podría tratarse de una acción deliberada al decir que los responsables "pagarán el precio", ha venido a confirmar este miércoles la hipótesis del accidente.
"Es inaceptable que un cargamento de amonio estimado en 2.750 toneladas esté seis años en un almacén sin medidas preventivas de ningún tipo", ha denunciado tras la reunión de Gobierno, reclamando "las mayores penas" para los responsables.
El presidente libanés, Michel Aoun, ha anunciado la creación de una comisión de investigación que deberá entregar sus conclusiones en cinco días, así como de una célula de crisis para abordar las repercusiones de lo sucedido.

Más de 200.000 personas sin hogar

Tanto el puerto como los barrios cercanos han quedado devastados. Las imágenes publicadas por la prensa libanesa muestran un enorme agujero en el lugar de las explosiones, mientras que los edificios aledaños han quedados destrozados. El Palacio de Baabda, sede de la Presidencia, también ha sufrido daños.

El gobernador de Beirut ha contado que más de 200.000 se han quedado sin hogar a causa de las explosiones. Según él, las autoridades locales trabajan para proporcionarles agua, comida y refugio. Además, ha valorado los daños materiales entre 3.000 y 5.000 millones de dólares, "quizá más".

Las fuerzas de seguridad han tenido que acordonar la 'zona cero' para evitar que las familias se acerquen a buscar desparecidos, que los residentes vuelvan a sus casas y para impedir saqueos. Aoun ha visitado este miércoles al lugar para constatar los daños de primera mano.

El ministro de Sanidad, Hamad Hasán, ha descrito la situación como "una catástrofe en todo el sentido de la palabra", admitiendo que muchos heridos aún no han podido recibir atención médica porque los servicios sanitarios están desbordados tanto en Beirut como en sus alrededores, a donde se ha empezado a trasladar a algunas víctimas.

El jefe de la Orden de Médicos de Líbano, Sharaf Abu Sharaf, ha confirmado que los hospitales de Beirut están al máximo de su capacidad, por lo que ha reclamado un plan de emergencia.


Estado de emergencia

Diab ha decretado este miércoles como jornada de luto nacional. El Consejo de Defensa ha decidido en su reunión de este miércoles, en la que han participado tanto el primer ministro como Aoun, declarar el estado de desastre en Beirut y el estado de emergencia durante dos semanas.

Como primera medida, Aoun ha anunciado que se liberará una partida persupuestaria de 100.000 millones de libras libanesas (unos 56 millones de euros) prevista para circunstancias excepcionales.
Las autoridades libanesas han pedido ayuda internacional y los primeros envíos han comenzado a llegar. Qatar y Kuwait han anunciado el envío de insumos médicos, mientras que Egipto y Jordania se han mostrado dispuestos a ayudar en lo necesario. Irán, ha dicho su ministro de Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, "está totalmente preparado para entregar ayuda de cualquier forma necesaria".

Fuera de Oriente Próximo, Rusia enviará cinco aviones con personal sanitario, socorristas y un hospital de campaña y el presidente francés, Emmanuel Macron, ha avanzado que especialistas en protección civil y "toneladas de material médico" llegarán a Beirut "lo antes posible". Otros países europeos, como Alemania, Bélgica, Países Bajos y República Checa, también llevarán ayuda a Líbano.

Desde Estados Unidos, el secretario de Estado, Mike Pompeo, ha hablado por teléfono con el ex primer ministro libanés Saad Hariri para trasladarle sus condolencias y le ha asegurado que la potencia norteamericana está preparada para enviar ayuda, según ha informado la oficina de Hariri, citada por Naharnet.

El secretario general de la ONU, António Guterres, que ha trasladado sus "profundas condolencias", ha recordado que "Naciones Unidas sigue comprometida con apoyar a Líbano en estos momentos difíciles".

Israel niega cualquier culpa

Por su parte, fuentes oficiales israelíes han negado cualquier vínculo del país con lo sucedido, que ha tenido lugar en medio del incremento de las tensiones entre Israel y el partido-milicia chií Hezbolá. El Gobierno israelí incluso ha recurrido a mediadores internacionales para ofrecer ayuda humanitaria a Líbano.

El Hospital de Galilea en Nahayira se ha ofrecido este miércoles para tratar a las víctimas de las explosiones. "Solo queremos echar una mano. Quienes vengan recibirán tratamiento", ha asegurado en la Radio del Ejército el director de este centro médico de Israel, Masad Brahoum, citado por DPA.

El partido-milicia ha emitido un comunicado en el que ha expresado su "profundo pesar por esta tragedia nacional" y ha hecho un llamamiento a todas las fuerzas políticas de Líbano a "unirse para superar las consecuencias de esta dura prueba". Además, ha dicho que movilizará "todas sus capacidades" para ayudar a los libaneses que lo necesiten.

Las explosiones han tenido lugar en un momento en el que país atraviesa una grave crisis económica --la peor desde la guerra civil (1975-1990)-- y se teme que la destrucción ocasionada por las mismas impacten directamente en la importación de alimentos y otros productos básicos.