Los Servicios de Emergencia de Euskadi han encontrado este lunes en el Parque Natural de Aiako Harria el cuerpo sin vida de Iban Apaolaza, un montañero de 54 años, natural de Beasain, y que estaba desaparecido desde el domingo tras salir a hacer una ruta de senderismo en Oiartzun

Según ha informado el Departamento de Seguridad, alrededor de las diez de la noche de este pasado domingo la familia de la víctima dio aviso de su desaparición, puesto que por la mañana había salido al monte y no había regresado a su domicilio.

Tras solicitar ayuda para su localización, poco antes de la medianoche se estableció un dispositivo de búsqueda coordinado por un técnico de la Dirección de Atención de emergencias del Gobierno Vasco.

En el dispositivo han participado recursos de la Ertzain-etxea de Errenteria, el helicóptero de la Unidad de Vigilancia y Rescate de la Ertzaintza, Bomberos, Policía local y Cruz Roja.

Tras las labores de búsqueda, el cuerpo sin vida del montañero ha sido localizado alrededor de las diez de esta mañana en Peñas de Aia. La dificultad de acceso al lugar donde se encontraba el cuerpo ha obligado a la intervención del helicóptero de la Ertzaintza que, tras rescatarlo, lo ha trasladado hasta el punto de encuentro con la funeraria. La víctima será trasladada al Instituto de Medicina Legal de Donostia.

Exmiembro de ETA

Aunque en los últimos años residía en Oiartzun, Iban Apaolaza era natural de Beasain. Hace casi 20 años, en 2007, fue detenido en Quebec y un año después fue entregado al Estado, donde fue juzgado por pertenencia a ETA y condenado a 123 años de cárcel por su participación en el asesinato del teniente coronel del Ejército Pedro Antonio Blanco el 21 de enero de 2000, el primero cometido tras la ruptura de la tregua de 1998. La pena fue confirmada un año después por el Tribunal Supremo.

Desde el año pasado, no obstante, estaba en tercer grado penitenciario y no figuraba en las listas de la asociación de familiares de presos de ETA Etxerat desde enero de 2020.

Apaolaza estaba sujeto, además, a control telemático con una pulsera de localización, por lo que no iba a dormir a prisión, han precisado desde el Gobierno Vasco, que han señalado que el fallecimiento apunta a circunstancias fortuitas.

Tras licenciarse en Sociología y Antropología, Apaolaza fue estudiante de Filología Inglesa y doctorando en Sociología, además de realizar un posgrado en la Idazle Eskola de Bergara, a partir del cual publicó varias obras, principalmente relatos.

Así, en 2023, publicó Muga astoa eta haren ingurukoen kalamatrikak, un cuento en torno a las vivencias de los oiartzuarras que en la posguerra viajaban de noche a moler maíz a los molinos navarros, y años antes obtuvo un premio en un concurso carcelario por el comic Hablando con (la) lluvia, publicado mientras estaba en prisión.