El lunes comienzan las obras para la reforma integral de la residencia de mayores Txara I, ubicada en Intxaurrondo Sur. Los trabajos tienen como objetivo readecuar el centro al nuevo modelo de cuidados que impulsa la Diputación de Gipuzkoa, centrado en la persona y abierto a la comunidad. La previsión de ejecución de las obras es de 24 meses y la inversión asciende a 22 millones de euros.
El inicio de los trabajos ha sido presentado esta mañana en rueda de prensa por la diputada general, Eider Mendoza, y la diputada de Cuidados y Políticas Sociales, Maite Peña. La nueva residencia estará organizada a partir de unidades de convivencia de menor tamaño, favoreciendo el respeto a los proyectos de vida y la integración de los centros en la comunidad del entorno. Cuando se concluyan los trabajos las instalaciones renovadas se convertirán en “una muestra avanzada de la transformación que está experimentando nuestro territorio en materia de cuidados”, ha explicado Mendoza.
Sentirse como en casa
Lo que busca el nuevo modelo de cuidados que se implantará en este centro residencial es que las personas usuarias se sientan como en casa, generando entornos más hogareños, con una atención más personalizada, en favor de la convivencia, la intimidad y la autonomía. Según la diputada general, todo ello redundará “en beneficio del bienestar integral” de las personas residentes.
Mendoza ha querido agradecer “la buena voluntad y el diálogo” mantenido con las y los usuarios del centro y sus familiares a la hora organizar los traslados a otras residencias mientras duren las obras. “Una obra de este calado, una renovación integral, genera molestias sin duda alguna. Hemos tratado de abordar esas desde la comunicación constante y tratando de minimizar los efectos en el bienestar de las personas residentes”, ha completado.
Traslado de personas residentes
La envergadura de la intervención hacía inviable la realización de las obras con personas residentes en el interior del edificio. Entre otras actuaciones, el proyecto contempla la eliminación de la actual escalera central y del patio interior que vertebran el inmueble, lo que generaría polvo, ruido y problemas de seguridad incompatibles con la permanencia de personas usuarias.
Por ello, se ha llevado a cabo de manera escalonada el traslado de todas las personas residentes. En el mes de julio se celebró una reunión con familiares y personas usuarias para informar del proyecto y del proceso previsto.
Durante los meses de verano, los equipos técnicos del Departamento de Cuidados y Políticas Sociales y del propio centro Txara I analizaron caso por caso la situación de cada persona residente, con el objetivo de estudiar sus necesidades y acordar la mejor alternativa posible en cada situación.
Con los informes técnicos elaborados, se consensuó con cada persona usuaria y su familia el recurso más adecuado. De este modo, 29 personas fueron trasladadas, junto con el equipo médico y asistencial de Txara I, al centro de Fraisoro, en Zizurkil. Y el resto de las personas regresaron a centros de sus municipios de origen, a petición propia, o fueron trasladadas a otras residencias de Donostia. Para hacer posible este proceso, la Diputación concertó nuevas plazas residenciales.
Tres décadas
Txara I, cuya fachada fue renovada en 2017, es un edificio construido en 1997 y cuenta, por tanto, con cerca de tres décadas de trayectoria. Antes del inicio de la intervención disponía de 115 plazas residenciales y 15 plazas en la Unidad de Psicogeriatría (UPSI), que han sido reubicadas temporalmente para poder ejecutar las obras con plenas garantías de seguridad. Tras la reforma, el centro contará con 136 plazas.
En las plantas residenciales, el edificio se organizará en módulos de tamaño y escala más familiar y doméstica, compuestos por unidades de convivencia de entre 10 y 11 personas. Cada unidad dispondrá de office, comedor y sala de estar propios, generando espacios más personalizados. Este diseño permitirá reforzar la atención centrada en la persona, respetando los ritmos, preferencias y proyectos de vida de cada residente, y facilitando relaciones más estables con los equipos profesionales.
La reforma incorporará asimismo mejoras arquitectónicas y ambientales relevantes: mayor entrada de luz natural, recorridos accesibles dentro de la propia unidad, terrazas exteriores y el uso de materiales naturales y cálidos que contribuyan a crear espacios abiertos, amables y agradables, orientados al bienestar físico y emocional de las personas residentes.
102 individuales y 17 dobles
En cuanto a las habitaciones, se habilitarán 102 habitaciones individuales de aproximadamente 13 metros cuadrados, con baño propio de 5 metros cuadrados, diseñadas con criterios de confort, funcionalidad y calidez. El centro contará también con 17 habitaciones dobles de 19 metros cuadrados, igualmente dotadas de baño propio de 5 metros cuadrados.
La primera planta albergará la Unidad de Psicogeriatría (UPSI), reforzando la atención especializada a personas con necesidades específicas en el ámbito de la salud mental en la vejez. La planta baja acogerá zonas comunes destinadas a la relación y a la apertura al entorno, como salas polivalentes, espacios de visita y el centro de valoración. En el sótano -1 se reorganizarán los espacios técnicos y de apoyo necesarios para el adecuado funcionamiento del equipamiento.
Sedes del tercer sector
El edificio de Txara acogía también a diversas asociaciones y entidades del tercer sector social que desarrollaban su actividad y prestaban atención directa a la ciudadanía. Tras la reforma integral, el equipamiento se destinará exclusivamente a centro residencial para personas mayores, en coherencia con su función dentro de la red pública de atención.
Con el fin de garantizar la continuidad de la actividad de estas entidades, la Diputación ha articulado, de manera planificada y coordinada, nuevas ubicaciones que permitan mantener sus servicios. Desde finales de año, varias asociaciones desarrollan su labor en un local foral situado en Uraren Etxea, en el barrio del Antiguo.