En un contexto en el que la rehabilitación ha ganado peso frente a la obra nueva, la solvencia técnica, el cumplimiento legal y la estabilidad de los equipos se han convertido en factores decisivos. Josu Senra analiza las fortalezas de SEICORLAN y los principales retos del sector.

¿Qué errores se repiten cuando una comunidad aborda una rehabilitación?

Es fundamental contar con administradores de fincas eficaces que informen y acompañen durante todo el proceso. El primer paso debe ser contratar a un arquitecto que defina las necesidades. Con ese documento, la comunidad debe solicitar al menos tres presupuestos ajustados a ese proyecto para poder comparar precios y calidades con claridad. También es recomendable que la presentación se realice en el mismo acto y a sobre cerrado, evitando suspicacias cuando se elige a la empresa que se contratará para la ejecución de la misma. Una buena planificación y transparencia desde el inicio evitan conflictos posteriores.

¿Por qué es tan importante que las empresas de construcción cuenten con toda la documentación en regla?

Por seguridad y garantía para el cliente. El certificado de solvencia económica acredita la capacidad de la empresa para finalizar una obra y evita situaciones en las que, en mitad del proyecto, la empresa desaparece, con el consiguiente perjuicio para la comunidad. Esto ha ocurrido recientemente en Donostia. Además, estar inscrito en el Registro de Empresas Acreditadas y contar con seguro de responsabilidad civil es fundamental tanto para la seguridad de los trabajadores como para la tranquilidad de los clientes. No es un mero trámite administrativo, sino una garantía real.

“La falta de mano de obra es un problema que debe abordarse de forma urgente en el sector”

¿Cuáles diría que son las fortalezas de SEICORLAN?

Nuestros clientes destacan el compromiso y la implicación de todo el equipo que conformamos SEICORLAN. Estamos siempre al pie del cañón para responder de la forma más efectiva posible ante cualquier imprevisto. Cuando parece que las cosas se tuercen es cuando una empresa demuestra su valía, porque es capaz, o no, de satisfacer las necesidades del cliente. También somos un equipo multidisciplinar y con experiencia que trabaja con mimo, algo cada vez más difícil de configurar. Eso nos permite afrontar proyectos muy distintos, desde rehabilitaciones energéticas de fachadas con sistema SATE o ventilada hasta mejoras de accesibilidad o reformas integrales. Cada intervención tiene sus propias exigencias y ninguna fachada o vivienda es igual a otra. Además, ofrecemos una confianza incuestionable: estamos inscritos en el Registro de Empresas Acreditadas, contamos con el mencionado certificado de solvencia económica, estamos al corriente con la Seguridad Social y Hacienda y disponemos de seguro de responsabilidad civil.

Senra, examinando unos planos junto al equipo profesional de SEICORLAN. N.G.

¿Qué deben saber los propietarios antes de afrontar una rehabilitación?

Que están invirtiendo en calidad de vida y confort. Si la actuación es energética, además lograrán un ahorro notable en sus facturas. Eso sí, durante unos meses convivirán con incomodidades como andamios, ruidos o polvo. Somos conscientes del esfuerzo que realizan los vecinos y por eso cuidamos especialmente la ejecución para minimizar el impacto. Es una inversión que se traduce en bienestar a medio y largo plazo.

“Cuando las cosas se tuercen es cuando una empresa demuestra su verdadera valía”

¿Qué papel juega hoy la rehabilitación en el ahorro energético?

La rehabilitación energética de fachadas tiene un impacto directo en el consumo y en el confort. Las técnicas SATE o ventilada eliminan los puentes térmicos, evitando fugas de calor o frío, e incorporan aislamiento que estabiliza la temperatura interior. En invierno se reduce el uso de la calefacción y, por tanto, el gasto. Además, se minimizan problemas de condensación que favorecen humedades y moho, frecuentes en muchas viviendas de Gipuzkoa. Rehabilitar energéticamente es invertir en ahorro, salud y bienestar.

¿Ha cambiado la demanda en los últimos años?

Sí. Hace una década la mayoría de los presupuestos eran para simples reparaciones. Hoy cada vez más comunidades solicitan rehabilitaciones energéticas, ya sea con sistema SATE o ventilada. También ha cambiado la mentalidad: existe mayor conciencia de que mejorar la eficiencia tiene un efecto directo en el ahorro y en el confort diario.

¿Falta mano de obra cualificada en el sector?

La falta de mano de obra es un lastre para el sector y un problema que debe abordarse de forma urgente. Más que cualificación, en muchos casos falta compromiso a medio y largo plazo. La formación y la experiencia existen, pero la estabilidad depende de la confianza mutua entre empresa y trabajador. Sin esa confianza es difícil consolidar equipos sólidos, especialmente en áreas menos cualificadas, y ni siquiera la subcontratación garantiza estabilidad. Es una profesión exigente pero apasionante y con buenas condiciones; por eso animo a quienes quieran incorporarse al sector a buscar empresas que ofrezcan garantías y a comprometerse con su trabajo. En SEICORLAN reconocemos y valoramos ese compromiso.