Yeray gana otro pulso judicial a Osakidetza por negarle la hormona de crecimiento
El TSJPV desestima el recurso que presentó Salud contra la sentencia condenatoria de 2025, pero aún cabe recurso ante el Supremo
La justicia vasca respalda por segunda vez a la familia del joven vecino de Lasarte-Oria Yeray Rodríguez, a quien Osakidetza denegó el tratamiento con hormona de crecimiento. Esta vez ha sido la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) la que ha ratificado el reintegro de gastos a la familia, al considerar que concurrían los requisitos.
La justicia sigue considerando que la sanidad pública debió cubrir dicho tratamiento y confirma que no hubo abandono voluntario de la sanidad pública por parte de la familia.
La sentencia no es firme aún, ya que cabe recurso de casación para unificación de doctrina ante el Tribunal Supremo. Osakidetza tiene un plazo de 10 días hábiles desde la notificación de la sentencia.
La Sala de lo Social del TSJPV rechaza los intentos de Osakidetza de modificar los hechos probados que validó en su sentencia el juzgado donostiarra. Y, sobre todo, confirma que la prescripción inicial partía de la especialista pública y que el menor respondió al tratamiento.
Además, cita jurisprudencia de otras Salas (Madrid, La Rioja, Castilla y León, Aragón) y también una sentencia previa del propio TSJPV de marzo de 2024 en casos similares de hormona del crecimiento.
La sentencia refuerza la lucha de la familia de Yeray, pero no ha sido unánime, ya que ha registrado el voto discrepante del presidente de la Sala, Pablo Sesma, quien se escuda en una disparidad de criterios para decir que no existió una denegación de asistencia por parte de Osakidetza; y, al mismo tiempo, sostiene la tesis defendida por el Departamento de Salud: que el menor no evidenció una mejoría notable. La familia no comparte esta visión. Y tampoco el tribunal en su conjunto.
Cumple 16 años en abril
Yeray, que cumplirá 16 años el 2 de abril, no está siguiendo este tratamiento en la actualidad. Medía hace un año alrededor de 140 centímetros, frente a los 1,27 metros que alcanzaba cuando su familia inició el tratamiento con hormona de crecimiento en Policlínica Gipuzkoa en julio de 2023. En los seis primeros meses, creció cuatro centímetros, según acredita la sentencia del pasado año.
La familia de Yeray inició el tratamiento en la sanidad privada, con prescripción médica, después de que la Comisión Asesora del Departamento de Salud desestimase su caso en repetidas ocasiones. El 18 de abril de 2023 lo denegó de forma provisional. Y aunque admitió que la talla de Yeray es "muy baja", señaló que "la velocidad de crecimiento es normal" y que el menor "tiene mucho retraso en la edad ósea".
El argumento de Osakidetza
Salud defiende que el origen del problema está en una enfermedad congénita, el síndrome de intestino corto, que dificulta la absorción de nutrientes por parte del menor, cuyo ritmo de crecimiento llegó a calificar de normal.
Su madre asegura que, entre agosto de 2022 y agosto de 2023, en un año, "no creció ni un centímetro". Fue lo que les alertó. Según explicó la madre del menor a NOTICIAS DE GIPUZKOA el pasado año, el tratamiento cuesta a la familia "unos 1.000 euros al mes", a los que ha podido hacer frente gracias a "la ayuda" de muchas personas.
La familia señala que el tratamiento les ha supuesto un coste de unos 1.000 euros al mes
La sentencia ratificada tras la desestimación del recurso presentado por el Departamento de Salud, contempla el pago de 4.705,64 euros, los correspondientes a las facturas que presentaron cuando se interpuso la demanda (más los intereses legales), pero la familia asegura que ya lleva gastado “mucho más” desde entonces: unos 16.000 euros.
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