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Gipuzkoa reduce un 41% sus emisiones desde 2005 y acaricia ya su objetivo climático para 2030

Casi todos los sectores hacen los deberes climáticos, excepto el transporte, que sigue por encima de los niveles de hace 20 años y es responsable del 49,5% del CO2

Gipuzkoa reduce un 41% sus emisiones desde 2005 y acaricia ya su objetivo climático para 2030Javier Colmenero

Gipuzkoa emite hoy casi la mitad de gases de efecto invernadero (GEI) que hace 20 años pese al crecimiento económico y poblacional experimentado en este siglo. Y eso es un dato fantástico. El Gobierno Vasco había adelantado ya el avance de los datos de 2023, pero el Informe e Inventario de emisiones de gases de efecto invernadero de Gipuzkoa elaborado por Naturklima, revela ahora las claves de un ejercicio que llevó a nuestro territorio a emitir menos incluso que en el año de la pandemia de covid-19 (2020), con sus confinamientos y paradas de actividad. Fueron en total 4.962 kilotoneladas de CO₂ equivalente las que cargamos en la atmósfera, lo que supone un descenso del 7,6% respecto a 2022. 

Uno de los aspectos más destacados en esta evolución es que las emisiones por habitante en Gipuzkoa (6,9 toneladas de CO₂ equivalente) ya se sitúan a la par, incluso alguna centésima por debajo, de la media de la Unión Europea (6,9 toneladas). 

La economía guipuzcoana crece un 64 % en 18 años, mientras las emisiones por euro generado se reducen casi a la mitad

Se trata de un dato poco habitual en territorios con fuerte peso industrial como el nuestro. Las emisiones totales por habitante disminuyeron respecto a 2022 un 7,9 % y un 44,2% respecto al año base de 2005. Es decir, si hace dos décadas emitíamos 100 por persona, hoy son 55,8

La foto global es positiva. Han descendido menos las emisiones directas de GEI (-4,2%) que las brutas (-7,6%), que incorporan también las provenientes de la generación de energía que requiere cada sector. Y ello se debe al fuerte descenso de las emisiones generadas por la electricidad importada (-31,7% respecto a 2022 y 70% desde 2005). Y no tanto a las emisiones derivadas de la producción interna, que se mantienen estables, y con el reto de aumentar la capacidad de producción renovable a futuro.

La producción de energía representaba en 2005 el 40,6% de todas las emisiones y era un lastre. Hoy, generar la energía para mover y abastecer a Gipuzkoa representa el 14% de las emisiones totales del territorio. La reducción es cercana al 80% y eso se nota en todos los sectores.

Las cosas van bien. La reducción total de emisiones de GEI en Gipuzkoa al cierre de 2023 era del 41% en dos décadas. A solo cuatro puntos porcentuales del 45% fijado como objetivo para el año 2030. Y ello consolida a Gipuzkoa como el territorio de Euskadi con el mayor ajuste de emisiones en términos relativos: muy cerca de completar ya los deberes impuestos para 2030 y ser más ambiciosos en el objetivo de alcanzar cuanto antes la neutralidad deseable para 2050.

Por el tubo de escape

El del transporte es un caso aparte: el principal caballo de batalla en Gipuzkoa. Nuestro territorio registra altas densidades de tráfico porque, en primer lugar, es zona de paso internacional de mercancías; y en segundo, porque su orografía y distribución poblacional le hace depender en gran medida del vehículo privado y del transporte por carretera. 

El transporte es el principal foco emisor, pero rompe su tendencia histórica y reduce sus cifras por primera vez

Un 28% más de vehículos

Llama la atención que el parque de vehículos haya crecido más de un 28% desde 2005 y subiese otro 2,8% en 2023 respecto al año anterior: se debió, según la Fundación de Cambio Climático de Gipuzkoa (Naturklima), al incremento de motocicletas y ciclomotores. Pero es que, además, el 92,7% de los carburantes utilizados en el parque móvil de Gipuzkoa siguen proviniendo del petróleo, pese a que el gasóleo y gasolina retrocedieron levemente respecto a 2022 (-3,1%).

El transporte es el único sector que, a día de hoy, sigue emitiendo más que en 2005: un 12% más. Una anomalía si se compara con las fuertes reducciones registradas por el resto de sectores. Su peso relativo sobre el total sigue en aumento, de hecho, y alcanza ya el máximo del 49,5% de las emisiones totales del territorio. En 2005 eran el 25,9%.

Peso de los GEI por sector

Incluido el consumo energético

1. Transporte.......49,5%

2. Industria..........29,4%

3. Residencial.......6,2%

4. Residuos...........5,3%

5. Servicios...........4,2%

6. Agricultura........4,0%


Evolución 2005-2023

Emisiones totales (medidas en kilotoneladas de CO2 equivalente)

2005......................8.449  

2010......................7.309

2020 (covid)..........4.968

2021.......................5.343

2022.......................5.373

2023......................4.962

Reducción acumulada por sector

Sector energético.....-79,7%

Agricultura.................-43,4

Servicios....................-39,3%

Industria.....................-36,6%

Residuos.....................-33,4%

Residencial..................-24,7%

Transporte..................+12%

Sin embargo, en 2023 se logró un descenso en las emisiones totales respecto al año anterior: un 3,2% menos que en 2022. Es la primera vez que ocurre en una situación de economía normalizada, sin pandemias. Y eso a pesar de que el tráfico aumentó otro 0,4%.

La industria rompe el mito

La industria es el segundo sector que más emite. Sus emisiones totales, atribuyéndole la energía empleada para su funcionamiento, representaron el 29,6% del total. Sin ella, solo sería el 21,6%, lo que indica la fuerte demanda energética del sector fabril.

La industria ha reducido un 36% sus emisiones totales desde 2005 hasta 2023

La reducción acumulada en el sector industrial es superior al 36 % desde 2005, en paralelo a un crecimiento significativo de su actividad económica.

Uno de los elementos más destacados del informe es el desacoplamiento entre crecimiento económico y emisiones de GEI. Entre 2005 y 2023, el Producto Interior Bruto (PIB) de Gipuzkoa creció un 64 %, mientras que la intensidad de emisiones por unidad de PIB se redujo un 86%.

Es decir, la reducción de emisiones no se ha producido a costa de la actividad económica. Solo en el último año, la intensidad de emisiones totales por unidad de PIB se redujo un -15,9%. 

El tesoro de los bosques 

Otro aspecto señalado en el informe de Naturklima, y que no recogía el avance de datos de 2024, es la aportación específica de los sumideros naturales de carbono. Es decir, lo que compensan nuestros bosques principalmente. 

En 2023, las absorciones de CO₂ asociadas al uso del suelo y la selviculturaalcanzaron las 523 kilotoneladas, lo que equivale al 10,5% de las emisiones totales del territorio. Es un incremento cercano al 50% respecto al año anterior.

Los bosques y suelos de Gipuzkoa ya compensan más del 10 % de las emisiones totales del territorio

Este dato subraya la importancia del medio natural en la estrategia climática, donde Gipuzkoa destaca con una masa total arbolada que ocupa más del 61% del territorio.

Pese a la evolución positiva en la reducción de emisiones, Naturklima señala el gran desafío que suponen los sectores difusos: sus emisiones suelen ser más difíciles de reducir, ya que dependen de millones de decisiones individuales y no están sometidas a un sistema de control como el de la industria, por ejemplo.

El transporte, los servicios, la agricultura, los residuos o la vivienda se incluyen ahí y en Gipuzkoa generan casi el 79% de las emisiones directas y el 71% de las totales (si imputamos la energía).

“Los datos confirman que Gipuzkoa avanza con paso firme en la reducción de emisiones”

José Ignacnio Asensio . Diputado Foral de Sostenibilidad

Naturklima señala como principales desafíos la electrificación del parque móvil, el impulso del transporte público, la rehabilitación energética de edificios y la reducción del uso de combustibles fósiles edificios en favor de las renovables. 

Transición “bien orientada”

La valoración de la Diputación Foral es positiva. Según explica el diputado de Sostenibilidad, José Ignacio Asenso, “los datos confirman que Gipuzkoa avanza con paso firme en la reducción de emisiones: con un descenso del 41,3 % respecto a 2005”:“ Estamos ya a solo cuatro puntos del objetivo del 45% marcado para 2030”. 

Según Asensio, en estos últimos años “hemos sido capaces de crecer económicamente al tiempo que reducíamos de forma significativa las emisiones”, y eso ha sido, añade, “gracias a políticas públicas bien orientadas, planificación y compromiso colectivo”:“Cuando hablamos de transición ecológica hablamos también de competitividad, de empleo y de futuro. Un futuro que pasa por la descarbonización de la economía. Los datos demuestran que avanzar en sostenibilidad es también avanzar en un modelo económico más eficiente y resiliente”.