pamplona. ¿Cómo descubrió el euskera?
De pequeño pasaba las vacaciones en Portugalete y me puse a estudiarlo por mi cuenta. Tenía quince años. Volví a Madrid y entré en la Euskal Etxea y, como me lo había tomado tan a pecho, me pusieron en Segundo. Allí estudié cuatro años, me saqué el título EGA (Euskararen Gaitasun Agiria) y el de la Escuela de Idiomas y empecé como profesor.
Vamos, que aprendió rapidísimo...
Me entró a tope, como una pasión... Estudiar euskera ha sido la decisión más importante de mi vida porque me ha marcado todo. Estudié Filología Hispánica y la tesis me permitió comparar el castellano con el checo y el euskera. Lo que más me apasionaba era el euskera, pero me pareció interesante compararlo con las lenguas románicas (castellano, francés, italiano...) y las eslavas (checo, ruso, ucraniano, búlgaro...).
¿Cuando llegó a Portugalete cuántas lenguas hablaba?
Castellano y el poco inglés del cole.
¿Y ahora?
He tirado por lo minoritario y las lenguas que hablo bien son el checo y el euskera. Soy el único traductor de literatura checa al euskera. Por ejemplo, La insoportable levedad del ser la traduje al euskera. Mis tres lenguas maravillosas son el castellano, por ser mi lengua materna, el euskera y el checo. Mi control del checo es inferior (empecé más tarde), pero la tesis la hice en Praga. Y allí, o hablabas checo o te morías de hambre.
¿Cuál le parece más difícil?
Para un castellanohablante el euskera es mucho más fácil. Quien dice que el euskera es difícil lo dice por ignorancia o por enemistad manifiesta con el euskera y todo lo vasco. Lingüísticamente no hay ninguna razón para decir que es difícil. Tiene cinco vocales; no tiene género, algo que es un chollo; el verbo es muy regular... Llevo 30 años estudiando la gramática vasca, es mi pasión.
¿En la tesis vio alguna similitud entre el euskera y las otras lenguas?
Hice la tesis sobre las oraciones de relativo y la conclusión que saqué fue que en las lenguas eslavas y románicas todas tienen pronombres relativos (que, cuyo...) y en euskera hay una n que no cambia. Pero en su forma oral, las lenguas románicas y las eslavas se aproximan a la fórmula del euskera. En definitiva, el euskera no es más raro que otras lenguas. Hay muchas mentiras en las facilidades y dificultades de los idiomas.
¿Qué tipo de estudiantes se apunta a sus clases?
Hay de todo. Erasmus europeos y también estadounidenses, y gente de todas partes de España. De vez en cuando se cuela algún euskaldun que quiere los créditos.
¿Qué lugar cree que ocupa el euskera en el mundo? Mucha gente cree que no es útil y apuestan por lenguas mayoritarias...
Aplicada a mi biografía, el euskera ha sido mucho más útil que el inglés. En Madrid hay muchísima gente trabajando y sólo una milésima parte necesita el inglés. Hay gente que critica que en Euskal Herria se exija el euskera en un trabajo, pero en Madrid te exigen inglés y nadie dice nada. Aprender euskera me ha servido para dar clases en la universidad, para irme al extranjero, para trabajar en publicidad...
¿Cree que las lenguas minorizadas están en peligro?
Cada año desaparecen muchos idiomas, es la lucha entre lo global y lo particular. En Madrid hay gente que cree que no tiene sentido estudiar catalán, euskera o gallego porque dicen que el castellano es una gran lengua. Pero esa gente que defiende la importancia de un idioma, cuando lo comparan con el inglés se pone a la defensiva. El objetivo es defender las lenguas en general. Cada una tiene su espacio y lo ideal es que una lengua que ha sido marginada vaya recuperando espacios perdidos. Que el euskera se pierda, si se pierde, es una tragedia no sólo para Euskal Herria sino para el mundo.
¿Cómo eliminar el lastre de la politización que arrastra el euskera?
Mezclar la política con las lenguas hace daño porque no favorece para nada su armonía. Desde Madrid sólo se habla de la politización por parte de los que reivindican el euskera y se ve poco la del otro lado. Tener un criterio político que te haga defender a ultranza el euskera no tiene demasiado rendimiento y puede ser criticable, pero quienes no hacen absolutamente nada por el euskera también usan criterios políticos.