El mal de Newcastle obliga a sacrificar cientos de aves en una granja de Zumaia
la explotación está aislada para que el foco no se extienda La afección es mortal entre las aves de corral, pero no supone un riesgo para la salud de las personas
donostia. Un brote de la enfermedad de Newcastle ha sido detectado esta semana en una granja avícola de Zumaia. Fuentes consultadas por este periódico informaron de que se trata de una afección altamente contagiosa entre las aves, por lo que, tras confirmar ayer que los análisis son positivos, procedieron al sacrificio de cientos de faisanes, codornices y perdices que se crían en el recinto. Por el momento, la enfermedad sólo se ha detectado en esta explotación, que permanece aislada bajo un perímetro de seguridad de un kilómetro.
Desde la Diputación explicaron que se trata de una alerta "de tipo exclusivamente veterinario", dado que esta patología no entraña riesgo para las personas. El Laboratorio Central Veterinario de Algete (Madrid) confirmó la existencia del foco, lo que motivó la puesta en marcha del protocolo de actuación establecido, que incluye sacrificar las aves para evitar la diseminación de la enfermedad.
El mal de Newcastle es altamente infeccioso entre aves domésticas y salvajes. Su primer brote en la península tuvo lugar en 1947 y es en el Levante donde más frecuentemente se ha detectado. Aunque se trata de un virus letal entre las aves, afortunadamente en ningún caso pueden suponer un riesgo para la salud humana. El contagio entre personas no es común y, en caso de darse, puede causar problemas respiratorios o conjuntivitis.
graves efectos Los efectos sobre la explotación, sin embargo, son demoledores. Un virus de la familia paramixoviridaes es la causante del mal, que puede llegar a provocar una alta mortandad entre las aves de corral. Los ejemplares que sufren esta dolencia padecen trastornos nerviosos tras un periodo de incubación de entre cinco y ocho días, tras lo que la muerte puede llegar entre 24 y 72 horas más tarde. Los signos que avisan de que la enfermedad pueden ser síntomas nerviosos, diarrea y producción de huevos reducida y con cáscara áspera y fina, entre otros.
La granja avícola de Zumaia afectada orienta su explotación a la actividad cinegética, ya que cría faisanes, codornices y perdices para que los clientes se sirvan de ellas en cotos y cacerías. Ayer mismo, sus responsables tuvieron que sacrificar a cientos de ejemplares.
Aunque será difícil averiguar las razones del brote, fuentes consultadas por este periódico afirman que el pase de especies migratorias por el cielo de nuestro territorio podría ser la causa. Según esta "remota" hipótesis, las heces y plumas de algún ejemplar contagiado podrían estar en el origen del foco.
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