¿Te cuesta madrugar? La clave para despertarte sin esfuerzo
American Heart Association enumera los errores más comunes que explican el cansancio de la mañana
Levantarse con sueño y pasar la mañana cansado es habitual para muchas personas.
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El cansancio persistente al despertar no solo afecta al rendimiento laboral o académico, sino también al estado de ánimo y a la salud a largo plazo.
Aunque suele achacarse al estrés o a la falta de tiempo, el problema, en la mayoría de los casos, empieza mucho antes de que suene el despertador.
Según explican desde 'American Heart Association', la clave para despertarse con energía no está únicamente en la hora a la que te levantas, sino en cómo duermes y en cómo inicias el día.
Dormir bien
Tener una buena mañana pasa, necesariamente, por haber tenido una buena noche.
Los expertos recuerdan que los adultos necesitan dormir entre 7 y 9 horas completas cada noche.
Dormir menos de ese tiempo de forma habitual impide que el cuerpo complete los ciclos de sueño necesarios para una correcta recuperación física y mental. El resultado es una sensación constante de cansancio, dificultad para concentrarse y mayor irritabilidad.
Establecer horarios
Pero no solo importa la cantidad de sueño. El horario también juega un papel fundamental.
Mantener una hora fija para despertarte todos los días, incluidos fines de semana, ayuda a que el cuerpo y el cerebro mantengan sincronizados sus ritmos biológicos.
Cambiar constantemente la hora de levantarse desajusta el reloj interno y favorece esa sensación de aturdimiento matinal.
Los expertos también recomiendan establecer una rutina clara antes de dormir. Incluso proponen poner una alarma para irse a la cama, como recordatorio para desconectar de pantallas, reducir estímulos y asegurar esas 7 a 9 horas de sueño que el cuerpo necesita.
Cuidado con la alarma
Uno de los errores más comunes al despertar es posponer la alarma varias veces.
Aunque pueda parecer una forma suave de empezar el día, desde la American Heart Association advierten de que esta costumbre tiene el efecto contrario. Volver a dormirse durante pocos minutos interrumpe los ciclos de sueño y provoca que, cuando finalmente te levantas, te sientas más desorientado y con menos energía.
Despertarse con luz natural
Otro aspecto clave es la luz. Despertarse con luz natural siempre que sea posible ayuda al cerebro a entender que el día ha comenzado.
La exposición a la luz por la mañana favorece la activación del organismo y contribuye a regular el ritmo.
Por el contrario, levantarse en la oscuridad puede prolongar la sensación de sueño durante las primeras horas del día.
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Romper el círculo del cansancio no depende de soluciones rápidas ni de más café. Ajustar los horarios, respetar el descanso y cuidar la forma de despertar son cambios sencillos que, según la American Heart Association, pueden transformar por completo la manera en la que empiezas el día y recuperar, poco a poco, la energía perdida.
