Si notas molestias digestivas frecuentes, como hinchazón o pesadez después de comer, la dieta FODMAP puede ayudarte a aliviar los síntomas y mejorar el bienestar intestinal. Diseñada para reducir la fermentación de ciertos azúcares en el intestino, consiste en limitar de forma temporal aquellos alimentos que generan gases y malestar, sustituyéndolos por opciones más suaves para el sistema digestivo, como por ejemplo:

Proteínas magras

El pollo, el pavo y el pescado blanco son pilares fundamentales de esta dieta, ya que se digieren fácilmente y no contienen carbohidratos fermentables. Además, aportan aminoácidos esenciales que ayudan a mantener la masa muscular y favorecen la saciedad sin sobrecargar el estómago.

Verduras

La lechuga, el calabacín, la zanahoria o los pimientos rojos son opciones que aportan fibra y antioxidantes sin causar irritación intestinal. Mantienen la fibra en equilibrio y ayudan a regular el tránsito digestivo.

Frutas

Las naranjas, kiwis, mandarinas y plátanos poco maduros son ricas en vitaminas y minerales, pero con bajo contenido en azúcares fermentables. Son ideales para obtener energía sin provocar hinchazón ni molestias abdominales.

Huevos

Son una excelente fuente de proteína y grasas saludables, y por otro lado, las personas con sensibilidad digestiva los toleran bien.

Alimentos prohibidos

* Frutas con alto contenido en fructosa. Por ejemplo manzana, mangos, melocotones, ciruelas, peras, sandía, nectarinas, albaricoques, uvas pasas, higos y frutas desecadas.

* Verduras con alto contenido en fructanos. Como por ejemplo cebolla, ajo, puerro, espárragos, guisantes, remolacha, coliflor, champiñones, col de Bruselas, brócoli y maíz.

* Cereales y panes. Trigo, cebada, centeno, pan integral, galletas integrales y pasta de trigo.

* Lácteos y derivados. Leche entera, quesos frescos como el ricotta y el queso fresco, leche de cabra, helado y yogures con azúcar añadida.

* Proteínas. Legumbres como frijoles, lentejas, garbanzos, tofu firme, embutidos como chorizo, salchichas y jamón, carne procesada.

* Frutos secos y semillas. Almendras, anacardos, pistachos, semillas de chía (en bajas cantidades) y semillas de sésamo.

* Edulcorantes. Fructosa, miel, jarabe de maíz con alto contenido de fructosa, sorbitol, xilitol, manitol e isomalt.

* Bebidas. Mejor evitar las carbonatadas con edulcorantes artificiales, cerveza de trigo y vino tinto.

Tres fases

Fase 1. Bajo supervisión médica, eliminación estricta de aquellos alimentos que contengan fodmap durante 2-6 semanas.

Fase 2. Reintroducción gradual y progresiva de los alimentos retirados valorando la aparición de síntomas.

Fase 3. Personalización de la alimentación.

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Si bien la dieta FODMAP puede ser restrictiva en ciertos alimentos, es posible seguir una dieta equilibrada y nutritiva al mismo tiempo. Sin embargo, es fundamental prestar atención a la ingesta de nutrientes y consultar a un profesional de la salud para garantizar que se cubran las necesidades nutricionales.

En algunos casos, puede ser necesario tomar suplementos vitamínicos y minerales para compensar cualquier deficiencia potencial.