La Real ha conseguido clasificarse para disputar su octava final de Copa. El conjunto txuri-urdin ha levantado este trofeo en tres ocasiones (1909, 1987 y 2021), y ha caído en las cuatro ocasiones en las que se ha enfrentado al Barcelona en el último partido del torneo, en 1913, 1928, 1951 y 1988. En la actual edición, el equipo guipuzcoano se jugará el título el 18 de abril en el estadio de La Cartuja de Sevilla frente al Atlético de Madrid, un rival al que ya derrotó para conquistar la Copa de 1987.

1909: Campeón antes de nacer

La Sociedad de Foot-Ball de San Sebastián nació oficialmente el 7 de septiembre de 1909, pero los impulsores del club no quisieron esperar a que la entidad estuviera formalmente constituida para empezar a competir en la Copa del Rey, denominada entonces como Campeonato de España. Como solución, los futuros futbolistas de la Real Sociedad se alistaron en el ya existente Club Ciclista de San Sebastián, y pudieron competir en la séptima edición del torneo bajo el nombre de Ciclista Foot-Ball Club. 

El campeonato tuvo lugar en Madrid del 4 al 8 de abril. Los guipuzcoanos dieron la campanada en su estreno en este torneo, derrotando a un Athletic que para entonces ya había ganado dos trofeos.

Dos días después, el equipo txuri-urdin venció al Galicia de Vigo (2-0) y pudo pelear por el título. En una final marcada por el frío y la intensa lluvia, el conjunto guipuzcoano derrotó al desaparecido Español de Madrid (3-1). La futura Real Sociedad ganó así su primer título antes de nacer de forma oficial, con una Copa debajo del brazo.

La anécdota

Subcampeón como Vasconia en 1910

Un año después de ganar la Copa de 1909, los futbolistas de la Real Sociedad –denominada así desde febrero de 1910– tuvieron que volver a refugiarse bajo el paraguas de otro club para volver a competir en la Copa. Los sucesores del Ciclista Foot-Ball Club, como vigentes campeones, reclamaron el derecho a organizar el torneo, pero los clubes madrileños se opusieron y el conflicto derivó en la celebración de dos campeonatos diferentes. Finalmente, Donostia acogió la competición promovida por la Unión Española de Clubs de Football. Pero ni siquiera así pudo participar la Real. El club txuri-urdin no tenía aún el año de antigüedad que requería el reglamento, y sus futbolistas tuvieron que enrolarse en las filas del Vasconia Sporting Club de Donostia. El torneo se disputó como una liguilla, del 19 al 21 de abril. El Athletic venció al Madrid Foot-Ball Club (2-0) en el primer partido, y un día después, el Vasconia cayó ante los vizcainos (1-0). En el tercer duelo, sin relevancia para decidir el vencedor, el equipo guipuzcoano venció a los madrileños y se proclamó subcampeón (2-0). Como curiosidad, el Athletic jugó por primera vez con su camiseta rojiblanca en el partido ante el Vasconia, que está considerado como la final del torneo.

1913: Derrota en el desempate

La maldición de las finales perdidas ante el Barcelona arrancó en 1913. Al igual que en 1910, los desacuerdos entre los clubes provocaron que aquel año se disputaran dos torneos. La Real venció al Irun Sporting Club en la ronda previa a la final y acudió a la capital catalana para pelear por el título ante los blaugranas en una final a doble partido. En el primer encuentro, el equipo txuri-urdin consiguió empatar in extremis (2-2), en el segundo no se marcó ningún gol, y hubo que disputar un partido de desempate. En el choque decisivo, los realistas se adelantaron en el marcador, pero el Barcelona dio la vuelta al resultado y se hizo con la victoria (2-1). El Racing de Irun ganó el otro torneo imponiéndose al Athletic en la final (1-0).

1928: Revancha literaria

La Real volvió a tropezar con el Barcelona en otra final. El título iba a resolverse a partido único, en Santander, pero finalizó en tablas (1-1) y hubo que disputar un desempate que terminó con el mismo marcador (1-1). El tercer y definitivo encuentro se jugó un mes más tarde, tras la participación de la selección española en los Juegos Olímpicos, con ocho jugadores realistas en sus filas. En el encuentro decisivo, finalmente, los guipuzcoanos cayeron por 3-1. 

El primer choque de aquella final trascendió a la literatura. El poeta. Rafael Alberti presenció aquel encuentro y quedó impresionado por la actuación del guardameta del Barcelona, el húngaro Franz Platko, que sufrió un golpe en la cabeza tras chocar con el realista Cholín. 

El gaditano escribió la Oda a Platko en su honor, y medio siglo más tarde el hernaniarra Gabriel Celaya, que también asistió al partido, le dio la réplica con una contra oda en la que reivindicó que “si nos ganó” el Barcelona, “no fue gracias a Platko, sino por diez penaltis claros que nos robaron”. Y es que los donostiarras, “luchaban entonces contra la rabia ciega, y el barro, y las patadas, y un árbitro comprado”. “En buena ley, ganamos, y hay algo que no cambian los falsos resultados”. 

Imagen de un N.G.

1951: Otra derrota ante el Barcelona

Dos temporadas después de regresar a Primera, la Real fue quinta en liga y subcampeona de Copa. El conjunto dirigido por Benito Díaz llegó a la final copera tras eliminar al Real Madrid (1-0 en Atocha y 0-2 en Chamartín). Los realistas se jugaron el título ante el Barcelona en el estadio madridista. Se esperaba un duelo igualado entre dos equipos que terminarían la liga con los mismos puntos, pero el club catalán se impuso por 3-0.

1987: Victoria en los penaltis

La Real conquistó el segundo título de su historia en una tanda de penaltis que tuvo a Luis Arconada como gran protagonista. John Toshack dirigió hacia aquella final a muchos de los futbolistas de la mejor generación del conjunto txuri-urdin, como el propio Arconada, Gorriz, Gajate, Zamora, López Ufarte, Larrañaga o Bakero, en la que los realistas pusieron la guinda a las ligas de 1981 y 1982. 

Los txuri-urdin se plantaron en la final tras eliminar al Athletic. Ambos equipos empataron en Atocha (0-0) y los vizcainos confiaban en decantar la semifinal en Bilbao, pero un gol de Bakero dio el triunfo a los guipuzcoanos (0-1). 

La final enfrentó a la Real con el Atlético de Madrid en Zaragoza. Los de Luis Aragonés igualaron el tanto inicial de López Ufarte, primero, y el de Txiki Begiristain, después y, tras una prórroga sin goles, el título se resolvió en los penaltis. Bakero, Mujika, Martin Begiristain y Larrañaga marcaron para los realistas, el colchonero Da Silva erró un lanzamiento, y Arconada detuvo a Quique Ramos el disparo decisivo (4-2).

1988: Decepción en el Bernabéu

El conjunto txuri-urdin aspiraba a renovar el título copero de 1987. El equipo guipuzcoano fue capaz de eliminar al Real Madrid en las semifinales con un gol de Bakero en Atocha (1-0) y una goleada en el Bernabéu (4-0), con tantos del goizuetarra (2), de Gorriz y de Txiki Begiristain, y disputó la final frente a un Barcelona que para la temporada siguiente ficharía a Bakero, Luis Mari López Rekarte y Begiristain. El duelo decisivo se jugó en el Bernabéu con una abrumadora mayoría de seguidores realistas en las gradas, pero el club catalán se llevó el trofeo gracias a un gol de Alexanco (1-0). 

2021: Una fiesta sin afición

La final de 2021 todavía está en la memoria de todos los realistas. La Real se ganó el derecho de disputar la final del torneo 2019-20 tras eliminar a Becerril, Ceuta, Espanyol, Osasuna, Real Madrid –con una inolvidable 3-4 en el Bernabéu– y al Mirandés. El conjunto txuri-urdin debía enfrentarse en la final al Athletic, pero la irrupción del covid trastocó todas las previsiones. El deseo de ambos clubes de jugar con público hizo que el último partido se postergara casi un año, y aun así los aficionados no pudieron acudir a La Cartuja. Sin espectadores en las gradas, y un año después de lo previsto, un lesionado Asier Illarramendi recogió el trofeo después de que Mikel Oyarzabal, de penalti, anotara el único gol del partido.