Wesley Gassova Ribeiro se ha convertido en el choque ante el Athletic en el octavo jugador de nacionalidad brasileña en jugar con la Real Sociedad a lo largo de su historia. El futbolista procedente del Al Nassr, ha salido al terreno de juego en el minuto 77 para jugar sus primeros minutos como txuri-urdin.
La Real no ha recurrido con frecuencia a la cantera de una de las grandes potencias futbolísticas del planeta. El primer brasileño en llegar fue el central Luiz Alberto, que recaló en el club txuri-urdin en enero de 2001, reclamado por John Toshack tras haber coincidido ambos en el Saint-Etienne. En total, Luiz Alberto jugó 76 partidos en el tramo final de la 2000-01, en la 2001-02 y, tras haber estado cedido en Brasil, en la 2004-05. En su segunda campaña, además, destacó como goleador, con seis dianas.
En ese mismo mercado de invierno de 2001 llegó Julio César, en calidad de cedido y procedente del Milán. Debutó una semana después que Luiz Alberto y sólo jugó 16 partidos, pero contribuyó a lograr la permanencia del equipo en una temporada que se había torcido.
En la campaña 2004-05, la Real fichó al lateral Adriano Fabiano Rossato, que jugó 22 encuentros aquella campaña y otros dos a su regreso, en la 2006-07, y que es recordado sobre todo por un espectacular gol al Sevilla en su segundo partido como txuri-urdin.
Como Luiz Alberto y Julio César, también llegó en el mercado de invierno Sávio Bortolini. El exjugador del Real Madrid aterrizó en enero de 2007 y participó en 19 partidos. Su calidad y sus cinco goles no bastaron para que la Real lograra evitar el descenso a Segunda.
Jonathas, por su parte, jugó 29 partidos en la campaña 2015-16, pero sus siete goles no cubrieron las expectativas generadas y no continuó en una Real que se quedó a cuatro puntos de Europa al término de la liga.
Willian José, con 170 partidos jugados entre 2016 y 2021, es el brasileño que más veces ha vestido la elástica txuri-urdin. El delantero anotó 62 goles en su etapa en la Real y brilló en varios partidos continentales, como cuando marcó cuatro goles ante el Vardar (0-6) o cuando logró el agónico gol del empate en Nápoles en la 2020-21.
El último jugador brasileño en la Real hasta ahora había sido Rafinha Alcántara, otro refuerzo del mercado invernal. El centrocampista jugó 21 partidos en 2022, contribuyendo a una nueva clasificación europea de los guipuzcoanos.