Gero arte Anoeta: la racha de la Real sale de excursión
Crecida en casa con Matarazzo, la escuadra txuri-urdin jugará ahora como visitante tres partidos más que de local, dentro del difícil calendario que le espera desde el derbi de mañana hasta el parón de marzo
La Real Sociedad se encuentra inmersa en una muy buena racha de resultados, arrastrada por una dinámica positiva que ha logrado forjar principalmente como local, en el estadio de Anoeta. Desde la llegada a su banquillo de Pellegrino Matarazzo, el equipo txuri-urdin ha jugado en casa cuatro de los cinco partidos disputados, viajando únicamente al Coliseum para medirse al Getafe. Sí, ganó en tierras madrileñas, pero el estado de gracia que vive actualmente se ve refrendado, sobre todo, por las emociones experimentadas en los tres últimos encuentros en Donostia, ante Osasuna, Barcelona y Celta.
A partir de ahora, sin embargo, cambian las tornas para el conjunto blanquiazul, comenzando por el derbi de mañana (21.00 horas) en Bilbao contra el Athletic. Y es que el de San Mamés será sólo el primero de los al menos seis compromisos a domicilio que la Real deberá afrontar durante el próximo mes y medio. De aquí al parón liguero de marzo, los txuri-urdin van a disputar en condición de visitantes tres partidos más que como locales, dentro de una relación 6-3 que, en caso de acceso a las semifinales de Copa, terminaría siendo de 7-4. Es decir, siete encuentros fuera de casa y sólo cuatro en Anoeta.
Estadios complicados
Las cifras expuestas hablan ya de un complicado calendario para la Real, más allá de que, durante este mismo período, deban pasar por Donostia tres rivales a priori asequibles como Elche, Oviedo y Alavés. Al fin y al cabo, la dificultad teóricamente baja de estos duelos se ve compensada en lo negativo por los al menos seis partidos a domicilio que aguardan en el horizonte. Pero es que aún hay más, ya que la nómina de adversarios a los que el equipo de Matarazzo va a tener que visitar a lo largo de esta misma fase sitúa a los blanquiazules en al menos cuatro de los cinco estadios de la Liga que este curso acogen o han acogido encuentros de Champions League: San Mamés (Athletic), Santiago Bernabéu (Real Madrid), Metropolitano (Atlético de Madrid) y La Cerámica (Villarreal).
La Real completaría esta particular colección de desplazamientos complejos si superara al Alavés en la Copa y se enfrentara al Barcelona en las semifinales del torneo del K.O., acudiendo al recinto de la máxima competición europea que tendría pendiente, el Camp Nou. Veremos cómo de reforzada (o no) sale la escuadra txuri-urdin de esta próxima fase de la campaña, existiendo por el momento una sola referencia forastera con el nuevo entrenador. Corresponde a la citada visita al Getafe el pasado 9 de enero, un duelo que el equipo guipuzcoano afrontó bien hasta el minuto 70, cuando un cortocircuito colectivo hizo peligrar la victoria (1-2 final).
Descrito ya el panorama general, cabe destacar también que la exigencia propia del fútbol obliga a avanzar reto a reto. Y el primero es el de mañana en Bilbao, una plaza en la que la Real cuenta por derrotas sus últimas cuatro comparecencias. No puntúa allí desde el 31 de diciembre de 2020, cuando se impuso al Athletic por la mínima (0-1) gracias a un solitario gol de Cristian Portu.
