la carta del día

Nor naiz ? ?

08.05.2020 | 01:28
1. La generación con la que crecí llegó a estar en boca de todos, pero muchos de sus integrantes hemos dejado el club.2. Salí cedido a dos equipos relativamente cercanos, y fiché luego por una escuadra de una liga lejana.3. Jugué tres partidos con la primera plantilla de la Real. En el último de ellos recibí una fortísima entrada.

¡Kaixo afición txuri-urdin! La generación a la que pertenezco llegó a estar en boca de todos. Y cuando digo de todos, es de todos. Porque hasta el mismísimo presidente reconoció en público, en varias ocasiones además, las esperanzas que tenía depositadas en todos nosotros. Estamos ya en 2020. Los integrantes de aquella quinta hemos alcanzado una edad lo suficientemente madura como para que nuestros respectivos niveles se hayan visto contrastados. Y quizás el resultado final, o al menos el actual, no sea el soñado por muchos. Qué se le va a hacer. Tampoco nos podemos llevar a engaño. Normalmente, por mucho que un equipo entero de la cantera venga prometiendo desde muy abajo, terminan llegando a la primera plantilla tres o cuatro futbolistas como mucho.

Todo el pescado no está vendido aún. Es posible que próximamente se incorpore al equipo algún que otro excompañero. Pero veo aquella foto, la foto de aquel famoso partido, y somos mayoría quienes nos hemos tenido que buscar la vida fuera del club. Algún miembro de la alineación salió de la Real por todo lo alto. Muchos otros lo tuvimos que hacer, mientras, con rumbo a destinos más modestos, en calidad de cedidos o directamente desvinculados del club. Es mi caso. Jugué a préstamo en dos conjuntos relativamente cercanos. Solo relativamente, ¿eh? Y terminé dejando la entidad para hacer las maletas con todas las de la ley y recalar en una liga relativamente lejana. Solo relativamente, ¿eh? Tampoco os penséis que me he venido a China o a Australia. ¿Que cómo me va? Marchaba bien la cosa. Incluso había inaugurado recientemente mi cuenta goleadora. Y en enero me lesioné de gravedad.

Esta vez sí, de gravedad. Lo digo porque en una de mis tres comparecencias con el primer equipo de la Real, la última de ellas, os llevasteis un buen susto a raíz de una entrada que recibí. No tuvo sentido aquello. El partido estaba decidido. Íbamos a perder. Quedaba poco. Y no sé a santo de qué me dieron aquel meneo. Por suerte, solo un mes después ya estaba compitiendo con normalidad. Eso sí, en el Sanse. La lesión actual es más importante. Mientras el mundo del fútbol mira a posibles fechas de reanudación, yo miro a mi rodilla para recuperarla lo antes posible. Volveré más fuerte.