la carta del día

Nor naiz ? ?

27.04.2020 | 00:28
1. Integré una plantilla que logró un éxito importante, pero me recordáis por un encuentro de otra campaña previa.2. Mi último partido en Anoeta fue histórico. Entonces solo podíamos intuirlo. No lo sabíamos aún.3. Me retiré con 25 años, tras una breve y exótica aventura en una modesta liga balcánica .

¡Kaixo afición txuri-urdin! Integré la primera plantilla de la Real durante una sola temporada. Una temporada exitosa que terminó en celebración. Algo participé de aquellos buenos resultados. Pero si me recordáis no es por los partidos que jugué durante aquel curso. Escuchar mi nombre os retrotrae a los inicios de una temporada previa, posiblemente al partido más raro de la historia de Anoeta. Hacía un calor asfixiante. Creo que todavía no habíamos aterrizado del todo. Y, no se sabe muy bien por qué, me tocó salir al campo a comerme aquella especie de marrón. Cuentan que el entrenador utilizó mi titularidad como toque de atención hacia el compañero que luego disputaría la gran mayoría de encuentros durante la campaña. No sé si será verdad. Solo sé que a mí no me volvió a poner.

A lo largo de toda mi carrera, disputaría finalmente cuatro partidos en Anoeta. El último de ellos seguro que lo recordáis muy bien. Ahora, a toro pasado, podemos tildarlo de histórico. Aunque entonces solo pareciera un encuentro más. Resulta curioso. Aquella tarde completé los 90 minutos. Una semana después, disputé 14 en la victoria a domicilio que terminó de lanzarnos hacia la gloria. Y sin embargo el míster no volvió a contar conmigo hasta un intrascendente duelo de final de curso. Durante la siguiente campaña jugué cedido en Segunda B. Y justo un año después de recorrer la ciudad en autobús descapotable quedé desvinculado del club para enrolarme en las filas de un equipo de Tercera División. Volví luego al fútbol profesional, disfrutando de una breve experiencia en una modesta liga balcánica. Y finalmente colgué las botas con solo 25 años.

Mi carrera contrasta con la que sí pudieron desarrollar muchos compañeros junto a los que crecí en Zubieta. Los representantes de mi generación y de las más próximas a la misma han proporcionado muchas tardes de gloria al club. Pero, desgraciadamente, lo mío en el mundo del fútbol no se dio tan bien. Eso sí, hay vida y deporte después del balompié. A mí me dio por el triatlón y lo practiqué en su día desde un muy buen estado de forma. Ahora compagino la actividad física con mi labor profesional. Y con el seguimiento a la Real, por supuesto. A ver si vuelven a sacar el autobús dentro de poco.