Pedro Sánchez ha asegurado este viernes, en una entrevista en la revista británica 'The New Stateman' , que su Gobierno está demostrando que "hay una forma española y progresista de hacer las cosas, y funciona". El presidente español, al que la publicación califica de "icono de la izquierda europea" y del que destacan su oposición a las políticas de Donald Trump, ha defendido que encabeza un Gobierno proatlántico, pero que eso no significa sumisión.

Sobre la negativa a aumentar el gasto en defensa hasta un 5% del producto interior bruto (PIB), como el resto de países de la OTAN, el jefe del ejecutivo español ha vuelto a justificar su decisión alegando que a veces es más sensato gastar más dinero en ayuda a la cooperación o en reforzar el multilateralismo que limitarse a comprar armas a la industria de defensa estadounidense.

Migración

Entre los asuntos abordados durante la entrevista también se ha referido a la migración y a la aprobación esta misma semana del real decreto que permitirá la regularización de en torno a medio millón de inmigrantes.

"La inmigración tiene una dimensión moral, pero también una dimensión pragmática", ha sostenido Sánchez, que explica que existe una "fría realidad demográfica" a la que las sociedades occidentales deben enfrentarse y preguntarse si se abren e impulsan el crecimiento o si se cierran y se hacen más pequeñas.

El presidente del Gobierno español ha esgrimido que, en la relación entre el Estado español y el Reino Unido, el peñón de Gibraltar era un obstáculo que había que superar, y se ha mostrado plenamente partidario de una hipotética reincorporación del Reino Unido a la Unión Europea.

"Por supuesto", ha respondido al ser interpelado sobre si apoyaría esa posibilidad. "Echamos de menos al Reino Unido dentro de la Unión Europea. Creo que hay una clara necesidad de que el Reino Unido vuelva a formar parte de ella, especialmente a día de hoy", ha añadido.

También ha defendido los planteamientos que el Estado español mantiene sobre Gaza, asegurando que es "coherente" y "consistente". Por ese tipo de posiciones y camino de cumplir ocho años como presidente del Gobierno español, Sánchez ha considerado que es importante compartir las lecciones aprendidas por su Ejecutivo con otras fuerzas socialdemócratas de Europa. Ante ello, ha continuado aseverando que "hay una forma española y progresista de hacer las cosas, y funciona". Respecto a los casos de corrupción que han afectado a su partido, ha vuelto a insistir en la respuesta proporcionada y contundente dada por su Ejecutivo y el PSOE.