El Memorial Goñi ya conoce la composición de sus primeras semifinales. Etxeberria-Arbizu serán los rivales de Arribillaga-Elorz tras imponerse por 22-9 a Egiguren-Cuairán, mientras que Harkaitz Murua tendrá como rival a un Ibon Ibarra que ha dado el primer gran golpe del torneo al deshacerse de Unax Ramírez con contundencia (22-4), un resultado que nadie esperaba. El torneo de Zumarraga completa así la parte superior del cuadro con otra jornada en la que el público ha respondido de manera espléndida, con mucho público en las gradas.
El partido del acotado promesas ha traído la primera gran sorpresa del Memorial Goñi, no ya por la victoria de Ibon Ibarra, que también, sino por la contundencia de la misma, ya que el eibartarra se ha impuesto por un 22-4 tan contundente como esclarecedor. Y es que, el resultado final demuestra bien a las claras lo que ha sucedido en un partido de un solo color, el azul del guipuzcoano.
Ibarra ha comenzado mandando desde el primer pelotazo, con cuatro tantos de saque para el 7-0, renta que ha aumentado hasta en un elocuente 16-1 que mostraba bien a las claras lo que sucedió en la cancha. Así, mientras Ibarra se ha hecho con el ritmo del partido a base de buscarle las piernas a su rival y mover la pelota por debajo, Unax Ramírez se ha mostrado inusualmente blando desde el resto. Apenas le ha imprimido velocidad a la pelota y ha sido presa fácil de un rival que se ha ido creciendo tanto a tanto. El de Sopela apenas ha dejado muestras de su calidad en un par de tantos como una preciosa dejada de saque-remate en el 16-4 su último tanto de la tarde. Y es que a continuación ha cometido una falta de saque, reflejo de la aciaga tarde que ha tenido hoy en el Beloki. Eso sí, al que no se le puede poner ningún pero es a Ibon Ibarra que, sin el nombre de otros, ha demostrado ser muy pelotari y que promete ponerle las cosas muy difíciles a Harkaitz Murua en semifinales dentro de tres semanas.
Dos partes muy diferentes
El partido de elites parejas ha tenido dos mitades antagónicas, una primera muy igualada hasta el 10-9 y una segunda en la que Egiguren-Cuairán se han disuelto, lastrados en gran medida por las múltiples pelotas que se le han escapado al zaguero de Cortes, al que le hemos sumado hasta 13 pelotas falladas, varias de ellas de zurda y otro buen montón que se le han escapado a los colchones de arriba.
En líneas generales ha sido un partido con muy pocas opciones de lucimiento para los delanteros, si bien Oihan Etxeberria, al menos, ha podido lucir su gancho de zurda en esa txanpa final en la que los colorados han sido muy superiores. El de Oiartzun y Aaron Arbizu han tomado el mando del marcador desde el comienzo del partido, gracias en parte a los errores del zaguero rival, que ha tirado las tres primeras pelotas, en una especie de adelanto de lo que vendría después.
Sin embargo, tras retrasarse 6-1, sí que ha tenido buenos momentos y tanto él como su compañero en el club de Irurtzun han tenido una bonita pugna en los cuadros largos, en un duelo de estilos. Cuairán, con un golpeo mucho más violento, ha tratado de abrir huecos, mientras que Arbizu se ha defendido con soltura, sin renunciar a atrasar la pelota con un golpeo algo más bombeado. Ha conseguido el de Cortes que el sakandarra pasara un momento de apuro y con poco acompañamiento de su delantero en el remate, han logrado acercarse 10-9.
Pero esa mínima renta colorada ha supuesto un punto de inflexión en el partido. Cuairán ha fallado una serie de pelotas de izquierda y se ha venido abajo, sin demasiada colaboración de su delantero, limitado a tareas defensivas, mientras que Oihan Etxeberria y Arbizu han mostrado otra solidez que los ha clasificado para semifinales. Destacar el trabajo del guardaespaldas de Etxarri, al que se le vuelve gozar en la cancha y que, ademas de su juego de volea y aire, también ha mostrado un muy buen encuentro con la pelota y capacidad para retrasarla.