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Una única salud

"Una excursión a Groenlandia", por José Manuel Etxaniz

Mientras los donostiarras disfrutábamos la Tamborrada, en el escenario central del Foro Económico Mundial de Davos Mark Carney pronunció un discurso en francés e inglés, dirigido al mundo, a Donald Trump, pero, sobre todo, a los aliados de Canadá

"Una excursión a Groenlandia", por José Manuel EtxanizMADS CLAUS RASMUSSEN

Foro de Davos. Se trata de una reunión anual de empresarios privados que se celebra en la localidad de Davos, en el cantón de los Grisones (Alpes suizos), dedicada a promover debates públicos sobre asuntos globales, presidida, hasta este año, por su fundador, el economista alemán Klaus Schawb, que ha celebrado su 53 edición.

Pertenezco a un foro similar, más modesto, Xagu, dotado de sus propias normas internas, formado por empresarios, profesionales liberales e intelectuales guipuzcoanos. Llevamos 25 años reuniéndonos mensualmente con un experto de primer nivel para analizar un tema de actualidad.

Mark Carney

El 20 de enero, mientras los donostiarras, ajenos a geoestrategias económicas, disfrutábamos la Tamborrada, en el escenario central del Foro Económico Mundial de Davos, el primer ministro canadiense y anterior gobernador del Banco de Inglaterra durante siete años, Mark Carney, pronunció un discurso en francés e inglés, dirigido al mundo, a Donald Trump, pero, sobre todo, a los aliados de Canadá, abogando por un mundo distinto al de potencias hegemónicas que predica el líder republicano e invitando a repensar una alternativa, desde el entendimiento y la cooperación porque, ante una coyuntura de rivalidad entre grandes potencias, “los países que quedan en medio –en referencia a Canadá y la Unión Europea– tienen una elección: competir entre sí por ganarse el favor de otros, o unirse para crear una tercera vía con impacto”.

Advirtió que el orden liberal que nos dispensaba una seguridad y estabilidad relativas ha fenecido y proponía adoptar un cambio radical contra el vasallaje y el espíritu de derrota, recordando al general De Gaulle y su política de “grandeur” cuando abogaba por las “potencias medias” en la famosa cita apócrifa: “Es precisamente porque ya no somos una gran potencia por lo que, necesitamos una gran política, porque, si no tenemos una gran política, al no ser lo que éramos, no seremos nada”.

Recordó que el poder de los menos poderosos comienza con la honestidad, que el orden basado en las normas tiende a desaparecer y, como advertía Tucídides, los fuertes actúan según su voluntad y los débiles sufren las consecuencias.

Carney se ha colocado a la vanguardia de la resistencia al imperialismo trumpista ante la atónita mirada, como las vacas al tren, de los ideólogos de la política de la Unión Europea. Una llamada a la responsabilidad de todos los europeos, especialmente a la hora de votar a sus representantes al Parlamento Europeo.

Tillie Martinussen

Es una política inuit nacida en Nuuk en 1980, pero que pasó su juventud en Dinamarca, por lo que no habla el kalaallisut, idioma local. Cofundadora del Partido de la Cooperación en 2018 –en la actualidad sin representación parlamentaria–, es contraria a la independencia. Es la exmiembro del Parlamento de Groenlandia que hace unos días expresó un rechazo contundente a cualquier intento de presión económica o control externo en un discurso en defensa de la cultura y dignidad groenlandesa y que se ha hecho viral.

Martinussen afirmó que los groenlandeses no buscan enriquecerse porque ni el dinero ni las posibles riquezas minerales o petroleras justificarían renunciar a sus derechos a la sanidad y educación gratuitas, ni a ser europeos, ni a su soberanía, y recordó el trato histórico recibido por los inuit de Alaska y los aborígenes americanos, como prueba de la ausencia de garantías de protección de los pueblos indígenas y de las personas de color.

La política inuit subrayó que, para Groenlandia, la dignidad, la autodeterminación y los derechos humanos están por encima de cualquier beneficio económico, en un contexto de creciente tensión geopolítica por el papel estratégico del Ártico y el interés de potencias como Estados Unidos, China y Rusia.

Significó a Trump que desconoce al pueblo inuit, para el que, el dinero y las riquezas carecen de valor, entre otras razones, porque ellos, ni siquiera son propietarios. Uno puede ser dueño de su casa, pero no del suelo sobre el que está construida, porque la tierra es de todos, al igual que la mar, por lo que supone un error por su parte creer que pueda comprar la voluntad de sus habitantes.

Foto

En la cuadrilla de txakoliñeros del sábado en Kañoietan nos planteamos la posibilidad de asistir al Foro de Davos. Uno de los miembros, directivo de una entidad financiera, ofreció la posibilidad de solicitar un par de invitaciones a un amigo de su pueblo, asistente habitual vip, si bien nos advertía de que pasaría de nosotros porque tendría muchos compromisos in situ. Tampoco lo de las acreditaciones era imprescindible para acudir. Lo importante es ver y ser visto y, si a mano viene, ampliar el álbum de fotos, mientras nos proyectamos en esos foros de decisión en los que hay que estar. Aunque sea en una cafetería. Sometida a discusión la propuesta de chufla, sin valorar su presupuesto, imperó la cordura al hilo de la tercera botella y concluimos que la excursión era una bilbainada, un quiero y no puedo y que, mejor, nos íbamos al Txakoli Eguna de Getaria.

Recordé aquella graciosa anécdota, que habrá prescrito, de un consejero de Medio Ambiente que acudió con un ayudante a la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible de 2002 en Johannesburgo carente de invitación. Todas las mañanas, mientras los asistentes acreditados accedían a la sede circunspectos, ofrecía unas reivindicativas declaraciones a la entrada del palacio de congresos a sus periodistas invitados que, en Euskadi, publicaban los medios afines.

Luego, se iba a desayunar al café del zoológico. El público, crédulo y poco avezado en su mayoría, estaba convencido de que fue uno de los protagonistas de la Cumbre y, además, azote de los malvados. Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia.

Hoy domingo

Sopa juliana. Albóndigas en salsa. Ensalada de lechuga. Manzana asada. Tinto Club de Cosecheros de la Rioja Reserva 2019. Agua del Añarbe. Petit fours de Gasand. Café.