Políticos españoles, ¿tienen la conciencia tranquila?

12.08.2020 | 23:53

¿Saben que España ha sufrido una caída del PIB durante la pandemia del 18,5%, la mayor de Europa? ¿Que a pesar de las fantasías y verborrea de ministras/os se están vetando en el mundo los destinos vacacionales de España a causa del Covid-19? ¿Se han enterado que el Supremo en una pirueta judicial sin precedentes se ha tenido que rectificar a sí mismo en la sentencia de Bateragune y tendrán que soportar el ridículo en Europa y, a pesar de todo, no hay dimisiones ni peticiones de comparecencias de responsables ante las Cortes? ¿Marchena tiene algún temor de que el TEDH rectifique la sentencia del procés? ¿Se han enterado que los bancos españoles, los más sólidos del mundo, según proclamó Zapatero en la ONU, han publicado pérdidas multimillonarias y habrán de ser rescatados de nuevo? ¿Conocen que el maná anual de tesorería líquida que aporta el turismo exterior se ha reducido un 98% y que a cambio de los 140.000 millones de Bruselas se impondrán recortes en los servicios públicos esenciales? ¿Saben que Escocia ha celebrado un referéndum de autodeterminación acordado con el Gobierno de Londres, que perdieron los nacionalistas y no ha habido consecuencias, mientras que en Catalunya se impidió el del 1-O empleando la violencia de las FSE y se ha condenado a los dirigentes a fuertes penas de prisión y otros se han exiliado? Estos han sido amparados por tribunales europeos ante la petición de extradición del Supremo y, en indisimulada de venganza, ha rechazado el tercer grado que el juez de vigilancia les concedió, proyectando un espectáculo grotesco de la imagen internacional de la justicia española ¿Son conscientes de que la única solución al problema de la Monarquía es un referéndum? Conviene que se mentalicen de que el contencioso catalán no pasa ni por la violencia ni por los tribunales, sino por la negociación. Sepan que la Guardia Civil, la BPS, el Supremo y la Audiencia Nacional han sido los que más han contribuido a difundir el nacionalismo en Euskal Herria y Catalunya.