Tellado y Nogueras compartieron escudoMatias Chiofalo
Ayer le tomó el relevo el PP a Podemos a la hora de aplicar doctrina de clase al escudo social de los alquileres; desde el otro extremo, claro. En su campaña de zapa contra el PNV, Miguel Tellado cargó contra el pacto que ampara a los pequeños propietarios dentro del escudo social por impagos de alquiler. Manzanas traigo, no analizó la medida y solo calificó a los jeltzales de “cómplices” de Sánchez y de decantarse a la izquierda. Cuanto más a la derecha estás, más a la izquierda te queda el centro.
Mientras, Miriam Nogueras patina sobre hielo al rechazar el escudo social. Su coste, dijo, es para los pequeños propietarios. Se supone que se refiere al dilatado proceso judicial que retrasa el desalojo de inquilinos morosos, pero el hecho de que decaiga el decreto no solventa este asunto. Pero hará tabla rasa entre gran tenedor y pequeño casero ante el mismo dilatado proceso judicial. Podrían acusarla de escudar, tras una fina línea de pequeños propietarios, los intereses de los grandes y se retrata por defecto junto a PP y Vox.
La gota que colma
Los amigos no llevan prefijo 400
Nueva medida contra el spam. Viene una iniciativa para evitar el spam camuflado de llamada telefónica. Yo también pensaba que eso ya estaba prohibido, pero empecé a sospechar ante el volumen desorbitado de llamadas estratégicamente colocadas en horario no laborable y que recibo procedentes de Murcia, Andalucía, Valencia y hasta Italia, Países Bajos y Perú. ¡Qué porrón de amigos tengo por ahí olvidados!, llegue a pensar. Pero el efecto real ha sido que mi lista de teléfonos bloqueados es más larga que mi agenda. En el futuro, el marketing telefónico llevará un prefijo 400 que lo identificará. Si lo cumplen.
Tampoco parece haber pensado demasiado las implicaciones de sus frases redondas la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez. Eso de mentar la bicha del artículo 155 para las autonomías del PP por racanear la política de vivienda abre una espita extensible a la inmigración, educación, fiscalidad, etc. a capricho del que habite Moncloa en cada momento. Y, por ahí, adiós al modelo autonómico.
Mientras, la Airef alertaba ayer de que se ha triplicado en siete años el gasto por incapacidad laboral temporal -que pagamos solidariamente trabajadores y empresas con nuestras cotizaciones a la Seguridad Social-. Dice su informe que los trabajadores jóvenes parecen ponerse malos más a menudo que los mayores, pero por menos tiempo, o que hacerte fijo empeora la salud que tenías de temporal. Y sugiere que hay tantas bajas porque los médicos que las dan no valoran su coste. Da para crear y romper grandes amistades.