Síguenos en redes sociales:

La tentación de no preocuparse por nada

Los palos parlamentarios que le llueven los tiene descontados el Gobierno de Pedro Sánchez; es más grave la tentación de que el fracaso no le mueva un pelo

La tentación de no preocuparse por nadaEP

No hubo milagro, accidente o prestidigitación que sacara ayer adelante en el Congreso el decreto que hubiera dado a Pedro Sánchez aire para mantener su relato de gobernabilidad. Pero, lo mismo que el Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal echan mano de la corrupción para empolvarle la nariz a sus acuerdos y políticas que merman la calidad de la democracia y los derechos sociales, el presidente halla comodidad en disputar el relato de la inmigración, las pensiones y las ayudas.

El rehúse a la actualización de las pensiones ya lo practicó el pasado año el PP y acabó cediendo en segunda vuelta. El nuevo secuestro de los pensionistas puede acabar igual o como el rosario de la aurora. Formar una línea de jubilados para proteger del resto de medidas no negociadas con el resto de partidos es trilero. Disparar sobre ellos con la excusa de lo que hay detras, temerario. Lo saben en el PP y confían en ello en el PSOE.

La gota que colma

Estrategia comercial al curry

Acuerdo UE-India. La estrategia de apertura de mercados y libre comercio con la que la Unión Europea intenta hacer de la necesidad virtud frente al chantaje arancelario no comenzó con la llegada de Donald Trump. La negociación con Mercosur comenzó hace 25 años y, con India, dos décadas. Ahora,se materializan cuando las aguas bajan más revueltas. Si el acuerdo con el socio suramericano ha dejado un regusto amargo y una digestión pesada, para el suscrito ayer se han tomado otras precauciones y rebosa aromas a curry. Claro, que te tiene que gustar el curry y saber incorporarlo a la cocina europea.

Sánchez ha descontado ya los palos parlamentarios que le vienen por la pérdida de mayorías, pero lo grave sería que le dé lo mismo. Que, si no hay presupuestos, pues prórroga; si no hay iniciativa legislativa de calado, pues decretos superficiales, si no hay gobernanza, pues barbecho. Ha tapado la vía de agua con Podemos con el dedo de una regularización exprés -que es una medida potente, pero no una política migratoria- y aspira a que, a continuación, le apoyen la transferencia de inmigración a Catalunya para tapar con otro dedo uno de los agujeros con Junts. Ya usó el de la financiación autonómica con ERC y ha aplicado al PNV el de las tranferencias. Pero la unilateralidad sigue abriéndole grietas en el casco y Sánchez se queda sin dedos.

Ahora llega una reconfortante pugna con la extrema derecha sobre inmigración. Es más placentero combatir el discurso del ‘gran reemplazo’, que aprendió Vox del supremacismo blanco, que acordar con socios dispares normas con su propia carga ideológica. Pero los pensionistas esperan.