Cuando se cumplen cinco años del asalto al Capitolio, una investigación de la Radio Nacional Pública (NPR) concluye que la Administración del presidente de EE.UU., Donald Trump, intentó eliminar registros de los sucesos del 6 de enero de 2021.

Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, enero de 2025, la NPR encontró evidencias de que su gobierno ha intentado borrar o distorsionar la información oficial en los casos de los más de 1.500 insurrectos indultados por el mandatario, entre ellos condenados por conspiración sediciosa y señalados de atacar y agredir a agentes del orden.

Según el medio, que ha sufrido recortes de fondos gubernamentales dentro de la cruzada de la Administración contra la prensa, el Departamento de Justicia habría eliminado referencias al 6 de enero como los términos "disturbios" o "motín" de los documentos, y despedido a decenas de fiscales que participaron en los procesos.

El presidente y su gabinete presenta en cambio a los atacantes como "grandes patriotas" que fueron "asaltados por el Gobierno" y evita calificarlos de "insurrectos" como sí lo hizo su antecesor, el demócrata Joe Biden (2021-2025).

El propio Trump fue imputado en un caso federal por intentar subvertir la certificación de los resultados electorales de 2020 en una demanda desestimada tras su victoria en los comicios de 2024.

NPR ha recopilado una base de datos consultable con más de 1.500 archivos judiciales, videos y testimonios que buscan preservar la historia con una cronología detallada de los hechos y desmontar la narrativa oficial de la Administración republicana de que los acusados no fueron violentos.

Los expedientes recopilados por la radio pública estadounidense documentan cientos de agresiones a agentes de la Policía del Capitolio y de Washington D.C., incluidos golpes con objetos contundentes, aplastamiento, empujones y uso de spray químicos.

Según el grupo de derechos civiles CREW, más de una treintena de atacantes indultados han sido detenidos nuevamente por otros cargos criminales que van desde abuso sexual a menores, posesión de pornografía infantil, posesión ilegal de armas, desorden y allanamiento de morada hasta amenazas contra la vida de figuras públicas, en este caso del líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries.

El inédito ataque al Capitolio del 6 de enero de 2021 se produjo después de que Trump, en un mitin fuera de la Casa Blanca, instara a la multitud a dirigirse al Congreso y a "luchar con todas sus fuerzas".

En las primeras 36 horas murieron cinco personas: Ashli Babbit, una manifestante abatida por la Policía dentro del Capitolio, otros tres participantes que perdieron la vida por emergencias médicas durante los disturbios y un agente de policía, Brian Sicknick, que falleció tras sufrir dos derrames cerebrales después de enfrentarse a la turba.

En este recuento se incluyen también otros cuatro agentes policiales que se suicidaron meses después.

Críticas de Trump a la investigación

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió este martes a criticar a los legisladores que lo investigaron por supuestamente instigar a la turba que intentó detener la certificación de la victoria electoral de Joe Biden, insistiendo en que solo llamó a marchar de manera "pacífica" al Congreso.

"¿Sabían que las noticias nunca reportaron mis palabras: 'Caminen o marchen pacífica y patrióticamente hacia el Capitolio'... Nunca lo reportaron, es un escándalo. El Comité No Selecto (del Congreso) nunca informó eso", dijo Trump en una intervención ante miembros de su partido.

El mandatario, que ha negado su implicación en los hechos violentos del 6 de enero de 2021, insistió en que la entonces presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, rechazó a la Guardia Nacional para controlar a los atacantes.

"Nunca reportaron que a Nancy Pelosi se le ofrecieron 10.000 soldados", dijo ante políticos republicanos reunidos en el Centro Kennedy, rebautizado como Trump-Kennedy Center a pesar de que ese cambio de nombre deber ser autorizado por el Congreso.