Nicolás Maduro ha sido el gran protagonista en las últimas horas. El presidente de Venezuela llevaba tiempo viendo cómo una posible la intervención de Estados Unidos se cernía sobre su figura.Y así ha ocurrido, cuando Donald Trump ha anunciado su detención en una operación militar que ha conllevado su detención y salida del país junto con su mujer, Cilia Flores.
El ejército estadounidense ha bombardeado en la madrugada de este sábado varios puntos clave en Caracas, al igual que en los estados de Aragua y Miranda. Unos ataques que pueden propiciar la caída del régimen venezolano de Maduro, en el poder desde 2013.
De sindicalista a sucesor del chavismo
Nicolás Maduro (Caracas, 1962), trabajaba como conductor de metro y dirigente sindical. Todo cambió cuando conoció a Hugo Chávez en los años noventa, cuando este se encontraba en prisión por el fallido golpe de Estado de 1992 y Cilia Flores, abogada, era su defensa.
Con el tiempo, Maduro fue ascendiendo en la política local, hasta llegar a ser vicepresidente. No fue hasta el año 2012 cuando el propio Chávez lo nombró como su heredero en 2012, asumiendo el poder del país tras el fallecimiento del primero.
Un país en crisis permanente
Desde 2013, Venezuela entró en un estado de incertidumbre, en donde la crispación social y la crisis económica, unida a la falta de democracia y las continuas violaciones de derechos humanos y civiles, fueron desgastando la imagen de Nicolás Maduro.
Un buen ejemplo de ello son las protestas de 2014 y 2017, que se saldaron con decenas de muertos y cientos de detenidos. Por no hablar de los choques con la oposición política a causa de la falta de democracia, que dio lugar a choques con la comunidad internacional.
Escándalo electoral
El país celebraba en diciembre de 2020 unas elecciones legislativas que Juan Guaidó, líder de la oposición, tachó de fraudulentas. Con el 92% de los escaños de la Asamblea Nacional para Nicolás Maduro, Guaidó dejó de ser “presidente interino” en enero de 2023.
Tras llegar a acuerdos, los comicios presidenciales se adelantaron a 2024. Una época que se vio marcada por la inhabilitación de María Corina Machado, que fue sustituida por Edmundo González, quien perdió las elecciones ante Maduro (el 51,2 % de los votos frente al 44,2 %).
La oposición, así como los observadores internacionales, consideraron estos comicios un fraude más. Como respuesta, el presidente venezolano apostó por ordenarpurgas en los servicios de inteligencia y reforzar el control militar.
Más tarde, en agosto de 2025, Estados Unidos decidió interceder en el curso del panorama político de Venezuela, anunciando una recompensa de 50 millones de dólares por información que permitiera arrestar a Maduro, acusado de narcotráfico.
Un poder firme
A diferencia de lo que algunos piensan, Nicolás Maduro siempre gobernó sin contrapesos. Si bien perfiles como Diosdado Cabello, los hermanos Rodríguez, el ministro de Defensa Vladimir Padrino y la propia Cilia Flores tenían cierto poder, la última palabra era la del presidente.
En estos momentos, bajo el arresto de Estados Unidos, queda por ver cómo este movimiento afectará a Venezuela y a la comunidad internacional.