El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, llegó ayer a Kiev para reafirmar el apoyo de su país a Ucrania, cuyo Ejército está enfrascado en una ardua contraofensiva que ya ha dado frutos, sobre todo en el frente sur, donde ha superado la primera línea defensiva rusa. “Estamos viendo progresos en la contraofensiva”, dijo Blinken a la prensa en la capital ucraniana, aunque reconoció que el avance “es muy complicado”.

El jefe de la diplomacia estadounidense declaró la disposición de Washington a “garantizar que Ucrania tenga todo lo que necesita no sólo para llevar a cabo con éxito la contraofensiva” sino también para contar con “capacidades defensivas sólidas para que agresiones similares no vuelvan a ocurrir”.

Según medios estadounidenses, en su tercera visita a la capital ucraniana desde que Rusia lanzara su intervención militar en Ucrania Blinken anunciará un nuevo paquete de ayuda a Kiev por más de 1.000 millones de dólares.

El Kremlin, en tanto, advirtió de que la ayuda de EEUU a Ucrania no podrá influir en la marcha de la guerra. EEUU tiene la “intención de continuar apoyando a Ucrania, que se encuentra de hecho en estado de guerra, y librar esta guerra hasta el último ucraniano sin escatimar dinero”, aseguró el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov.

Masacre en un mercado

En los mismos momentos en que el secretario de Estado celebraba conversaciones en la capital ucraniana, al menos 17 personas murieron y otras 31 resultaron heridas en un ataque contra el mercado central de Kostiantinivka, ciudad de la región de Donetsk controlada por Ucrania.

Seguidamente, Zelenski aseguró, tras el nuevo ataque, que intentar hacer tratos con el Kremlin “es cerrar los ojos a la realidad”. Además de enviar sus condolencias a los familiares de las víctimas, el mandatario llamó a “derrotar al mal ruso cuanto antes”.

El nuevo ministro de Defensa ucraniano, Rustem Umérov, refrendado ayer por la Rada Suprema (Parlamento), afirmó que el plan del país es la victoria sin negociaciones y se comprometió a hacer “todo lo posible y lo imposible” para “liberar cada centímetro” del territorio del país.

Mientras, según el Estado Mayor General (EMG) de Ucrania, las tropas del país han progresado aún más en el sur de la región de Zaporiyia.

“En el arco de Robotine-Novoprokoivka han conseguido éxitos, se fortifican en las posiciones alcanzadas, golpean con fuego de artillería los objetivos enemigos”, dijo Pavló Kovalchuk, portavoz del EMG.

Después de varios días desde que Ucrania anunciara la liberación de Robotine, el gobernador impuesto por Moscú en la anexionada Zaporiyia, Yevgueni Balitski, reconoció ayer finalmente que las tropas rusas se retiraron de esa localidad, situada en la primera línea defensiva de Rusia. “El Ejército ruso abandonó en un movimiento táctico esta localidad (...)”, explicó el político.

Luego, el Ministerio de Defensa de Rusia quitó hierro a las declaraciones de Balitski al señalar que “no hay cambios en la situación táctica de las fuerzas rusas” en ese frente. “En el frente de Zaporiyia las unidades rusas, con el apoyo de la aviación y la artillería, repelieron cuatro ataques del enemigo en las cercanías de las localidades de Verbove y Robotine”, indicó el portavoz de esa cartera, teniente general Ígor Konashénkov.

Oligarcas

Rechazan su recurso. El Tribunal General de la Unión Europea desestimó ayer los recursos presentados por el oligarca ruso Dmitri Alexandrovich Pumpyanski y su esposa, Galina Evgenyevna Pumpyanskaya, contra las sanciones que les impuso la UE. En una sentencia dictada en Luxemburgo, la corte europea consideró que, aunque Pumpyanski no ha desempeñado “un papel directo” en las ofensivas militares, está “implicado en sectores económicos que proporcionan una fuente sustancial de ingresos” para el Gobierno de Rusia.

Contactos

Línea directa CIA-SVR. El Servicio de Espionaje Exterior de Rusia (SVR) y la Agencia de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) mantienen pese a la guerra en Ucrania consultas regularmente que sirven para reducir las tensiones entre las partes, declaró el jefe del espionaje ruso, Serguéi Narishkin. “Las consultas son escasas pero regulares. El diálogo profesional es beneficioso, en un principio, para reducir las tensiones a nivel internacional y reducir la incomprensión entre los países”, manifestó.