En el último número de la revista Errimaia que edita el Club Vasco de Camping, Mikel Calatayud y Periko Juanikorena cuentan su experiencia tras un viaje en grupo para practicar esquí de montaña en el sudeste de Turquía. Para quienes hacen montañismo y les gusta esquiar, esta disciplina es la combinación perfecta. Hay que estar en buena forma física para subir con las pieles de foca sobre la nieve pendiente arriba y cargado con todo el material (esquís, palas, ARVA, sonda, crampones, piolet...), pero la sensación de libertad y disfrute que supone bajar una montaña deslizándote sobre las tablas es indescriptible, a decir de quienes te lo cuentan. Insuperable si, además, la nieve es virgen. El abanico de montes es inabarcable. Desde las islas Lofoten de los fiordos noruegos hasta los Montes Cárpatos de Rumanía, hay un sinfín de lugares donde subir y bajar montes con esquís, tantos como imaginemos. También aquí, al lado de casa, en ese Pirineo que esta semana nos ha mostrado su cara más amarga. La naturaleza es a veces tan impredecible que ni el más experimentado y previsor de los esquiadores escapa de su furia. Cuando la fatalidad se cruza en tu camino, solo queda recordar los buenos momentos con quienes se han ido. Goian bego, Eneko, Jorge eta Natalia.
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