Un desprendimiento que ha tenido lugar a primera hora de este martes en la N-1 en Idiazabal ha provocado el cierre de un carril en dirección Donostia, lo que ha generado retenciones.
No es el único punto de las carreteras guipuzcoanas donde se ha registrado un desprendimiento de tierra. La GI-3440, a la altura de Lezo, ha tenido que ser cortada en ambos sentidos.
También en Aia, en la GI-2631, se ha registrado otro desprendimiento, al igual que en la GI-2630, a su paso por Oñati.
Aviso amarillo por lluvias
Estas incidencias se deben a las intensas precipitaciones que se han registrado en las últimas horas en territorio guipuzcoano. El Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco amplió hasta las 09.00 horas de este martes el aviso amarillo por lluvias persistentes, ante la previsión de que en 24 horas pudiesen acumularse más de 60 litros por metro cuadrado.
Este mismo lunes, una roca de gran tamaño se desprendió en la carretera N-634, entre Zarautz y Getaria, y se quedó sostenida en la red de seguridad. Según informa la Diputación foral de Gipuzkoa, la retirada de esa piedra de grandes dimensiones se llevará a cabo este martes a partir de las 9.00 horas.
Mientras tanto, un carril permanece cortado y un semáforo regula el paso alternativo por ese tramo de la carretera.