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Donostia perdió 45 pequeños comercios en 2019, la mitad de ellos en el Centro

El barómetro de economía urbana del año pasado refleja el incremento de la hostelería en la ciudad previa a la pandemia

06.11.2020 | 02:32
Inicio de la calle Secundino Esnaola, con comercios cerrados.

donostia – Donostia perdió 45 pequeños comercios el año pasado, que se suman al centenar que cerraron sus persianas el año anterior y que confirman la tendencia del sector en los últimos años. La cifra se extrae del barómetro socioeconómico de Donostia de 2019, que recoge indicadores de distintos sectores económicos para recrear la fotografía de la ciudad previa a la crisis sanitaria y sus consecuencias.

La tendencia a la baja de las pequeñas tiendas es una constante desde 2009, con una bajada media del 2,4% anual desde entonces. El año pasado se cerró con un total de 2.608 pequeños negocios en la ciudad y una tasa de 13,9 establecimientos por cada 1.000 habitantes (en 2008 eran 18,4).

Los cierres han tenido un impacto mayor en los negocios de moda, calzado y complementos (21 locales menos), alimentarios (once menos) y en los relacionados con el ocio y la cultura (nueve menos). En total el sector emplea en Donostia a 9.785 personas, 203 menos que el año anterior.

Por barrios, el Centro –que incluye también la Parte Vieja– y Gros han sido los barrios más afectados por el cierre de comercios minoristas, con un total de 22 y doce clausuras respectivamente. Les siguen Amara Berri (seis menos), Altza (cinco menos) y El Antiguo (cuatro menos). El balance solo es positivo en Miracruz-Bidebieta, que gana tres tiendas, y en Aiete e Igeldo, con un establecimiento más que el año anterior en cada uno.

hostelería En la otra cara de la moneda y a la espera de poder evaluar el impacto que la crisis sanitaria está teniendo en el sector, la oferta hostelera y hotelera de la ciudad creció en 2019 por quinto año consecutivo: el balance era de trece nuevos negocios de hostelería más que en 2018 hasta un total de 1.198 y 17 más de hospedaje (242 en total). El informe destaca, asimismo, que los locales solo de bebidas disminuyeron (21 menos), mientras que los restaurantes y puestos de comidas crecieron (25 más). A finales de 2019 un total de 8.653 personas trabajaban en el sector hostelero-hotelero en la ciudad, 326 más que el año anterior.

En este caso, si se analiza la situación por barrios, destaca el caso de Gros, que cierra 2019 con diez nuevos negocios de hostelería. El balance es ligeramente negativo en Intxaurrondo, Ategorrieta y Zubieta, con entre uno y tres locales menos.

A modo de balance y reflejo de la tendencia turística de los últimos años en Donostia, el barómetro señala que en siete años y hasta 2019 habían aumentado un 35% las plazas hoteleras de categoría superior y un 23% las plazas de hoteles de una y dos estrellas y pensiones. A estas cifras habría que sumarles los nuevos establecimientos que han abierto sus puertas este año (entre ellos, grandes hoteles como el Catalonia en San Bartolomé, el de Zenit en el convento de San Martín, el de Abba en el paseo de Francia o el Arbaso en la esquina de San Martín con Hondarribia), aunque también habrá que ver cómo afecta la crisis al sector, ya que al aumento de la oferta se ha sumado ahora la bajada drástica de visitantes y establecimientos clásicos como el hotel San Sebastián se han visto forzados a cerrar temporalmente.

En otro orden de cosas, el barómetro refleja que el sector de las Industrias Creativas lo constituyen 3.371 empresas (34 más que en 2018), con un peso relativo del 17,9% del total del tejido empresarial de la ciudad. Se incluirían negocios de arquitectura, diseño e ingeniería; de moda; servicios informáticos; las artes escénicas; publicidad; diseño; y cine y video.

los datos

Barómetro. El barómetro de economía urbana de 2019 es un informe anual elaborado por Fomento de San Sebastián. En este caso, los datos ilustran la realidad socioeconómica de la ciudad previa a la pandemia.

Comercios minoristas. A finales de 2019 en Donostia había 2.608 pequeñas tiendas (45 menos que en 2018) y empleaban a 9.785 personas, 203 menos que un año antes. La tasa era de 13,9 locales por cada 1.000 habitantes, mientras que en 2008 era de 18,4. Desde 2009 el descenso medio es de un 2,4% anual. El balance es peor en las tiendas de moda, calzado y complementos (21 menos que el año anterior), en las de alimentación (once menos) y en las de ocio y cultura (nueve menos)

Barrios. El Centro (incluye la Parte Vieja) perdió 22 locales en 2019 y Gros, doce. Amara Berri cerró seis, Altza cinco y El Antiguo cuatro. Por contra, Bidebieta ganó tres pequeños comercios y Aiete e Igeldo, uno cada uno.

Hostelería. A la espera de comprobar el impacto de la crisis sanitaria, el número de bares y restaurantes siguió creciendo en 2019, con trece negocios más que el año anterior. En realidad, los locales solo de bebidas bajan (21 menos), mientras que son los restaurantes y puestos de comidas los que crecen de manera más significativa (25 más). El año se cerró con 6.975 empleados en el sector, 173 más que en 2018. Es significativo el caso de Gros, que en 2019 sumó diez nuevos locales a su oferta.

Hoteles. También continuó creciendo el sector de la hospedería, con 17 nuevos establecimientos en 2019 y un total de 1.677 empleados (152 más). En siete años y hasta 2019 las plazas de categoría superior (tres estrellas o más) aumentaron un 35% y las de hoteles de una o dos estrellas y pensiones, un 23%. Las aperturas han continuado este año, con grandes hoteles como el Catalonia, el Zenit, el de Abba o el Arbaso, que suman, junto con varios hoteles nuevos más, más de 350 nuevas habitaciones a la oferta de la ciudad.

El número de bares solo de bebidas cayó el año pasado, con 21 locales menos, aunque se inauguraron más restaurantes