Ousmane Ba (Elhadj), de 38 años y vecino de Bergara, ya descansa en su pueblo natal. Ayer viernes fue enterrado en Palmarin Ngallou (Senegal), después de que una corriente de solidaridad impulsada desde Gipuzkoa hiciera posible su repatriación para que pudiera reposar junto a los suyos en la tierra que lo vio nacer.

El hombre falleció a primeras horas del pasado 3 de febrero tras ser atropellado por un vehículo cuando cruzaba la calle Ibarra de la localidad mahonera. El suceso generó una profunda conmoción entre sus allegados y en la comunidad senegalesa.

Respuesta "impresionante"

Ndank Ndank Elkartea, dedicada a estrechar lazos entre las culturas senegalesa y vasca y con la que Ousmane mantenía una estrecha relación, activó una campaña de recaudación para afrontar los costes de la repatriación y los trámites derivados. En nombre de la familia, la asociación ha trasladado un mensaje de agradecimiento “de corazón” por el respaldo y la cercanía recibidos durante estos días. La iniciativa ha permitido reunir 25.300 euros, una cifra que califican de “impresionante” y que refleja la implicación de numerosas personas y colectivos.

También han querido subrayar la contribución de la empresa en la que trabajaba Ousmane, que realizó una aportación económica, así como el gesto de la funeraria Oroylore de Bergara, responsable del traslado el día del accidente, que ofreció sus servicios sin coste alguno.

Según explican desde Ndank Ndank, los gastos del tanatorio de Donostia aún no están cerrados. No obstante, ya se ha remitido a sus allegados una parte de los fondos recaudados para atender los pagos más urgentes. La gestión del importe restante se decidirá conjuntamente con la familia de Ousmane Ba.

Por su parte, el presidente de la asociación, Mamadou Sarr, viajará a Senegal a finales del próximo mes para reunirse con los familiares y "concretar los siguientes pasos".