Polonia Santana Lucas vivió la fiesta para celebrar los 100 años rodeada de familiares y amigos el domingo en Deba.

"Es el día más feliz de vida", comentaba la nueva centenaria a quienes se acercaban a ella.

Vallisoletana de nacimiento

Natural de la localidad vallisoletana de Alaejos, Polonia se trasladó a Eibar a finales de la década de los 50.

Años después compraron una vivienda en Deba, en la que pasaba temporadas acompañada de su familia, hasta que hace unas tres décadas se trasladó de manera definitiva a la localidad costera.

Puesto de pastas

Muchos vecinos de la villa armera aún recordarán la imagen de Polonia en la Plaza del Mercado de Eibar, donde atendía el puesto en el que vendía las pastas que la familia elaboraba en el obrador de la pastelería Bay, en el barrio de Legarre Alto, donde también tenía su domicilio.

El trabajo no le impidió crear una familia y así nacieron sus cinco hijos.

Reunión familiar

Los tres varones viven en Deba, mientras que las dos hijas se trasladaron a Madrid y Valladolid.

Todos ellos acompañaron a su madre el domingo, para disfrutar de un encuentro familiar en el que Polonia fue la gran protagonista.

La mañana comenzó con una misa en la parroquia de Santa María y se acompañó de un pequeño homenaje a cargo de Debako Txistulariak y Nagusilan.

La fiesta continuó en el restaurante Calbetón, en una celebración en la que Polonia se vio rodeada de hijos, nietos, biznietos y otros familiares, y en la que no faltaron los regalos.

Paseo y café en el Koska

A sus 100 años, Polonia muestra una gran lucidez.

Tiene problemas de movilidad, aunque en casa se maneja bien, tal y como manifestó su hijo Antonio.

Hoy es probable que, tal y como viene haciendo desde hace muchos años, Polonia salga a la calle a cumplir con su cita con el café del bar Koska.

“Hemos estado muchos años saliendo a pasear y a tomar el café en el Koska todos los días. Ahora salimos menos, tres o cuatro veces por semana, pero la cita con el café sigue estando ahí”, indicó Antonio.