La presidenta de Navarra, María Chivite, y la consejera de Cultura, Deporte y Turismo, Rebeca Esnaola Bermejo, han presentado en los Fondos de Arqueología del Gobierno de Navarra los restos de un esqueleto casi completo de un bisonte de hace 4.000 años. El descubrimiento se produjo en la Sima Arrafela, dentro del Parque Natural de Urbasa y Andía, en el marco de una intervención promovida por la Dirección General de Cultura - Institución Príncipe de Viana y en la que participan científicos de la Universidad del País Vasco – EHU, del Museo de Historia Natural de Madrid, entre otras instituciones nacionales e internacionales.
Primera vez en la Península
Se trata de un ejemplar casi completo de bisonte, datado por radiocarbono y con una punta de flecha de cobre alojada entre las costillas, lo que sitúa el contexto del hallazgo en el final del Calcolítico (hace unos 4.000 años). Posiblemente se trate de un bisonte europeo, dato pendiente de confirmación por los análisis de ADN. En todo caso, se trata de un descubrimiento único en la Península Ibérica, ya que, de confirmarse que son restos de un bisonte europeo, se trataría de la primera evidencia de este tipo de bisonte en la península ibérica.
La otra alternativa sería que perteneciese al llamado ‘Clado X’, que es conocido por estudios genéticos. Sin embargo, no se conoce la anatomía de los bisontes de este clado y si se confirmase que pertenece a este tipo, dispondríamos, por primera vez, de un esqueleto completo perteneciente a esa especie.
La investigación comenzó en 2024, después de que los investigadores confirmaran que los restos no eran de bóvido común. A partir de ese momento comienzan los trabajos entorno a los restos cuya recuperación se produjo en octubre de 2025.
En la misma intervención y en la misma sima han sido hallados restos de un león de las cavernas (Panthera spelaea), especie extinta hace aproximadamente 12.000 años, el tercero documentado en Navarra (después de los yacimientos de Abauntz y Koskobilo), y el que más restos ha aportado. Además, se han hallado restos de un gallo lira y otra rapaz, que amplían el conocimiento de la fauna de la Prehistoria de Navarra.
De Irulegi a Arrafela
En la presentación del hallazgo la presidenta ha recordado “las sorpresas que nos está dando la arqueología” en los últimos años con hallazgos como el Hombre de Loizu, la Mano de Irulegi y ahora “este espectacular esqueleto de bisonte, increíblemente bien conservado”.
Además, Chivite ha subrayado la importancia de este tipo de dedicar recursos a este tipo de acciones, porque “conociendo la fauna de Navarra de hace 4.000 años – o de hace 12.000 en el caso del león de las cavernas – sabemos un poco más sobre el clima y sus cambios. Conocemos un poco mejor nuestro pasado, lo que en realidad es muy necesario para saber interpretar mejor nuestro presente y plantear estrategias para el futuro. Y, sobre todo, porque dando voz a la ciencia acallamos los relatos falsos. Esos que nos hablan de un pasado simplificado o, directamente, inventado. En un mundo cada vez más oscuro, donde las mayores amenazas llegan a nuestros hijos a través del móvil, la arqueología nos permite reconectar con lo real, aprender del pasado y confrontar las amenazas que nos plantea el futuro”, ha recalcado la presidenta.
En este sentido, la Presidenta ha recordado uno de los proyectos “más ambiciosos” del Departamento de Cultura, Turismo y Deporte que consiste en transformar las naves de REFENA en el Instituto de Patrimonio Cultural. Un centro integral dedicado al trabajo, almacenaje, consulta, investigación y exposición, “donde vestigios como este bisonte podrán encontrar el espacio necesario para ser expuestos y disfrutados por la ciudadanía “, ha explicado.
Por su parte, la consejera Esnaola ha destacado que “este hallazgo vuelve a subrayar la relevancia del patrimonio paleontológico navarro, y se suma a otras intervenciones promovidas por la Dirección General de Cultura- Institución Príncipe de Viana, como son las realizadas en Lantz, en Loizu”.
Este enfoque refuerza la importancia de integrar la investigación paleontológica dentro de las políticas públicas de protección, conocimiento y difusión del patrimonio cultural de Navarra. Acciones que se han priorizado en estos últimos 4 años.
En la presentación también ha participado el vicerrector de Investigación de la Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea, Jon Umerez, y el director general de Cultura, Ignacio Apezteguía.
La relevancia del descubrimiento
El estudio morfológico de los huesos ha permitido atribuir los fósiles a un bisonte (género Bison) y descartar que se trate del género Bos, al que pertenece el actual ganado vacuno (Bos taurus). El estudio métrico preliminar indica que el bisonte recuperado en la Sima de Arrafela tiene un tamaño similar a los de los machos del bisonte europeo (Bison bonasus). Este esqueleto es menor que los fósiles de bisonte de estepa (Bison priscus), especie que se extinguió hace unos 9.000 años en Eurasia. Para poder testar la hipótesis de que se trata de un bisonte europeo y descartar otras posibles hipótesis, se están llevando análisis genéticos. Si se confirmase de que se trata de un bisonte europeo, se trataría de la primera evidencia de bisonte europeo en la península ibérica. La otra alternativa sería que perteneciese al llamado ‘Clado X’, que es conocido por estudios genéticos. Sin embargo, no se conoce la anatomía de los bisontes de este clado y si se confirmase que pertenece a este clado, dispondríamos, por primera vez, de un esqueleto completo perteneciente a esta especie.
Además, una datación por radiocarbono, sitúa este bisonte en el calcolítico, hace aproximadamente 4.000 años y se trataría, por tanto, del bisonte más reciente de la península ibérica. Esa datación sería coherente con una punta de flecha metálica que se recuperó, entre las costillas, y que indicaría que pobladores calcolíticos de la zona intentaron cazar a este animal, que terminó precipitándose a la sima y muriendo. Este nuevo descubrimiento indica que las poblaciones calcolíticas de Navarra interactuaron con más especies animales de las que se conocían hasta la fecha y abre la necesidad de revisar colecciones arqueológicas de estas cronologías para intentar detectar nuevos ejemplares que pudieron haber sido cazados por las poblaciones de agricultores y ganaderos de hace aproximadamente 4.000 años.
El origen evolutivo del bisonte europeo es mal conocido. Recientes estudios genéticos indican que el origen del bisonte europeo (B. bonasus) está relacionado con la hibridación entre poblaciones de bisontes de estepa (B. priscus) y el uro (Bos primigenius; antepasado del ganado bovino doméstico).
El bisonte de Arrafela podría ayudar a entender la variabilidad genética de los bisontes del pasado y puede arrojar más luz sobre el origen de esta especie.
Trabajos realizados
El fin de semana del 24 al 26 de octubre de 2025 se realizó la intervención paleontológica para recuperar un esqueleto casi completo, parcialmente articulado, del bisonte en la Sima de Arrafela (Sierra de Urbasa-Andía). La intervención, que implicaba el uso de técnicas espeleológicas de descenso y ascenso en una cavidad de gran profundidad, se ha desarrollado sin incidencias personales ni técnicas, y con resultados científicamente excepcionales. La intervención ha contado con la financiación de la Dirección General de Cultura – Institución Príncipe de Viana y el apoyo logístico del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente para el transporte de personal.
Hasta la fecha se han llevado distintas labores de laboratorio: los huesos se han limpiado, se ha realizado un inventario preliminar y se ha comenzado con el estudio métrico del bisonte. Además, se han tomado muestras para el estudio genético y para el estudio de la dieta de este individuo. De esta manera, se ha puesto en marcha un estudio multidisciplinar para poder estudiar el detalle de estos restos fósiles excepcionales.
Trabajos en marcha
La investigación en curso de los restos arqueo-paleontológicos recuperados en la Sima de Arrafela están coordinada por el arqueólogo Jesús García Gazólaz (Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana), el paleontólogo Asier Gómez Olivencia (Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea-EHU) y cuenta con un equipo multidisciplinar e internacional de investigadores.
Los restos del bisonte, del león y de las aves se van a estudiar en los Fondos Arqueológicos de Cordovilla y en la Universidad del País Vasco-EHU. Se han tomado muestras por parte de investigadores e investigadoras del equipo que viajarán a distintos laboratorios, para su análisis: Universidad de Viena en el caso del ADN antiguo y Universidad de Cantabria en el caso de isótopos para la paleo-dieta.
Algunos restos fósiles, por su fragilidad requieren de restauración, antes de poderse completar su estudio de detalle, cosa que se realizará en los Fondos de Arqueología de Navarra.
El estudio de detalle del bisonte está siendo llevado a cabo por el prestigioso paleontólogo Jan van der Made, del Museo de Ciencias Naturales-CSIC, que ha estudiado bisontes de diversos yacimientos de toda Europa.
Se va a realizar una reconstrucción 3D del cráneo del bisonte a partir de los fragmentos preservados, coordinada por el paleontólogo navarro Mikel Arlegi, actualmente investigador Marie Curie en el prestigioso Musée de l’Homme de Paris, con la ayuda de otros investigadores del equipo.
Para conocer mejor detalles de la muerte del animal se va a hacer un detallado estudio tafonómico por parte del arqueólogo Antonio Rodríguez-Hidalgo, que ha estudiado la caza de bisontes en distintos yacimientos, entre los que destaca el yacimiento de la Gran Dolina de Atapuerca.
El estudio de otros aspectos de la biología del animal, como la presencia de patologías, serán coordinados por Asier Gómez, y el estudio de la punta de flecha será coordinado por Jesús García Gazólaz.
El estudio del león es parte de la tesis doctoral de Alvar Manjón García, dirigida por Mónica Villalba, Asier Gómez y José Ángel Peña en la UPV/EHU.
Todos estos estudios requerirán de varios meses (entre 6 y 12 meses) hasta poder ser completados.
Financiación y equipo de excavación e investigación
Los trabajos cuentan con la financiación de la Dirección General de Cultura – Institución Príncipe de Viana y el apoyo logístico del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente para el transporte de personal.
La intervención en la Sima de Arrafela de finales de octubre estuvo co-dirigida por el arqueólogo Jesús García Gazólaz (Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana) y el paleontólogo Asier Gómez Olivencia (Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea-EHU). Además, cuenta con otros 20 miembros de excavación, documentación, valorización e investigación.
La Sima de Arrafela, una cápsula del tiempo
Los hallazgos paleontológicos de la Sima de Arrafela se produjeron dentro de una acción de evaluación patrimonial de esta cavidad, promovida por la Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana a petición del Departamento de Medioambiente, y que contó con un equipo multidisciplinar de científicos y espeleólogos. Entre los restos paleontológicos, además del esqueleto de bisonte, también se identificaron restos de otros animales que se habían precipitado a la sima entre los que destacan restos de un león de las cavernas (Panthera spelaea), restos de un gallo lira (Lyrurus tetrix) y de un alimoche (Neophron percnopterus).
El león de las cavernas es una especie que desapareció hace unos 12 mil años, y que está emparentado con el actual león. Esta especie ha sido representada en el arte parietal, como por ejemplo en el yacimiento de Armintxe (Lekeitio). Los restos de león recuperados en la Sima de Arrafela se van a estudiar dentro del marco de una tesis doctoral actualmente en marcha. El gallo lira es una especie que hoy en día no habita la península ibérica, pero de la que hay un reducido registro fósil en el norte peninsular, incluyendo el yacimiento de Koskobilo (Olazti/Olazagutía). El alimoche es una rapaz que habita la península ibérica, pero que también tiene un limitado registro fósil. Por todo ello, el resto de especies recuperadas en la Sima de Arrafela también nos aportan una privilegiada información sobre los ecosistemas del pasado.
El patrimonio paleontológico navarro
Este hallazgo vuelve a subrayar la relevancia del patrimonio paleontológico navarro, y se suma a otras intervenciones promovidas por la Dirección General de Cultura- Institución Príncipe de Viana, como son las realizadas en Lantz, en Loizu en colaboración con la Universidad de Cantabria, en Intzartzeta (Larraun), Mendukilo (Astitz), o Alkerdi 2 (Urdazubi), Mezein 26 (Sierra de Aralar), en colaboración con la UPV/EHU, o los recientes estudios promovidos desde esta última institución de los restos paleontológicos del desaparecido yacimiento Koskobilo I (Olazti; el yacimiento cuaternario más antiguo de Navarra, con la presencia de rinocerontes, macacos y oso negro tibetano, entre otros) o Mainea (Uitzi; el yacimiento peninsular con mayor porcentaje de animales adaptados al frío de la península ibérica con restos de 5 rinocerontes lanudos y un mamut).
Todas estas intervenciones e investigaciones han puesto de manifiesto la necesidad de que las actividades espeleológicas tengan una perspectiva científica, como elemento clave del conocimiento y conservación del frágil patrimonio subterráneo. Asimismo, subrayar la necesidad de ordenar y coordinar las actuaciones en cavidades y simas, dado que la práctica espeleológica no regulada ha supuesto en el pasado riesgos para la integridad de los restos.
PEAN. Plan Estratégico de la Arqueología de Navarra
Esta intervención se enmarca asimismo en la visión que el nuevo Decreto Foral de Excavaciones Arqueológicas y el Plan Estratégico de la Arqueología de Navarra (PEAN) otorgan a la paleontología como parte integrante del patrimonio arqueológico.
De acuerdo con lo dispuesto en el apartado 2 del artículo 55 de la Ley Foral 14/2005, de 22 de noviembre, del Patrimonio Cultural de Navarra, forman parte de dicho patrimonio “los elementos geológicos y paleontológicos relacionados con la historia del hombre, sus orígenes y antecedentes, que sean susceptibles de ser estudiados con metodología arqueológica”.