La asociación cultural Burdina Taldea de Andoain que se dedica a la investigación, divulgación, recuperación y puesta en valor del patrimonio del valle de Leizaran celebra este año su 25º aniversario.
De este modo, el grupo motor de Burdina se ha reunido este viernes para dar cuenta del programa de actividades previsto para 2026 y ha aprovechado la comparecencia para presentar su último trabajo: la restauración de una vagoneta minera de madera del siglo XIX, utilizada en explotaciones de hierro como Arditurri o Plazaola. Esta pieza la encontraron el año pasado en un anticuario de Miranda de Ebro (Burgos) y se ha convertido en una de las joyas más destacadas del fondo patrimonial del colectivo.
Se trata de una vagoneta basculante, diseñada para facilitar la descarga lateral, a un lado y otro, del mineral extraído de la roca. La vagoneta, preparada para circular sobre raíles de 50 centímetros de ancho, que eran los que se utilizaban dentro de la mina, era desplazada habitualmente por la fuerza de los propios mineros o con ayuda de animales.
La recuperación de esta pieza, que ha logrado devolverle su aspecto original, supone un hito para Burdina, que considera esencial disponer en su depósito de elementos representativos de la actividad minera que marcó durante décadas la historia económica y social del territorio.
Proyectos para este año
De cara a 2026, el colectivo prevé, por tercer año consecutivo, dar continuidad a la catalogación sistemática de los fondos del depósito que suele llevar a cabo gracias a la colaboración de Aranzadi y alumnos de Antropología.
Una vez que se termine con la clasificación de todas sus piezas, 2.000 en las salas de su local y 1.000 más en un almacén, Burdina Taldea tiene previsto ceder este patrimonio al Ayuntamiento de Andoain.
Asimismo, este año abordará la segunda fase de la restauración de los mojones históricos de la N-I. El año pasado pintó y restauró uno de ellos, pero aún quedan dos para completar este proyecto del patrimonio vial.
Además, está prevista la renovación de la barandilla superior del calero de Ortzaika y la realización de réplicas de los antiguos rótulos o carteles de cerámica que señalizaban las entradas al municipio de Andoain. Estas réplicas se instalarán en un emplazamiento aún por determinar.
En el ámbito etnográfico, Burdina valora la posibilidad de incorporar a su fondo una máquina de molino del siglo XIX, con el fin de mostrar a la ciudadanía cómo era un oficio que tuvo presencia en el municipio.
A todo ello se suma el proyecto para poner en valor el quiosco de Karrika, mediante la renovación de su estructura y su conversión en un espacio de intercambio ciudadano de libros, discos, cómics, juguetes u objetos de coleccionismo. Para este cometido, el Ayuntamiento de Andoain ha incorporado una partida especial en los presupuestos recién aprobados de 2026.
Celebración del 25º aniversario
Por último, con motivo del 25º aniversario, el colectivo impulsará, además, dos iniciativas específicas. Por un lado, editará una publicación que recogerá la historia de Burdina, acompañada de material gráfico. Por otro, organizará un encuentro que reunirá a las personas, asociaciones y representantes municipales que han colaborado con el grupo a lo largo de estos años. Se estima que la cita podría congregar a unas 150 personas, en un acto que se celebraría en torno al calero de Ortzaika.
Desde Burdina subrayaron que, tras 25 años de trayectoria, el objetivo sigue siendo el mismo: preservar, recuperar y difundir el patrimonio histórico e industrial de Andoain, reforzando su valor como elemento clave de la memoria colectiva del municipio.
Hoy en día la asociacion cuenta con 60 voluntarios y un grupo motor muy activo, por ello esperan que Burdina Taldea siga funcionando al menos 25 años más.