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El desarrollo urbanístico aprobado en Atzieta preocupa a vecinos de Hernani

En febrero tienen una reunión con el Ayuntamiento y están esperanzados de poder reducir el impacto del proyecto

El desarrollo urbanístico aprobado en Atzieta preocupa a vecinos de HernaniAitziber Muga

Un grupo de vecinos de las zonas de Atzieta, Elizatxo y Kaxko de Hernani ha expresado a través de un comunicado su creciente preocupación ante el proyecto urbanístico que el Ayuntamiento ha aprobado desarrollar en el entorno del parque de Goiz Eguzki. Según denuncian, la falta de información oficial y de procesos de participación ha generado inquietud entre los residentes, que alertan del fuerte impacto ambiental, paisajístico y social que tendría la actuación.

De acuerdo con los datos conocidos hasta el momento, el plan contempla la construcción de tres bloques con un total de 52 viviendas, diez de ellas de VPO y ocho tasadas, además de un ascensor público. El proyecto cuenta con el respaldo del Ayuntamiento de Hernani, una decisión que los vecinos consideran orientada a maximizar la edificabilidad “sin atender a las consecuencias sobre el medio natural, visual ni patrimonial del entorno”.

Destrucción de zonas verdes

Uno de los aspectos que más inquietud genera es la situación de los propietarios de los terrenos donde se prevé edificar. Según relatan los afectados, el promotor ya ha adquirido en torno al 55% del ámbito, principalmente parcelas no edificables pero necesarias para el desarrollo del proyecto.

Sin embargo, los suelos destinados a la edificación pertenecen a vecinos que se oponen a la iniciativa y que, aseguran, están siendo presionados para vender bajo la amenaza de una futura expropiación. A su juicio, esta dinámica evidencia “la falta de voluntad tanto del promotor como del Ayuntamiento de Hernani para buscar soluciones consensuadas”.

Los tres bloques, e blanco las VPO, del desarrollo.

Los vecinos denuncian la destrucción de una de las zonas verdes históricas más emblemáticas de Hernani, un espacio que incluso ha sido utilizado en materiales turísticos municipales. Critican que, como compensación, el promotor ceda al Ayuntamiento terrenos no edificables para una futura zona verde pública, sin que exista un proyecto concreto para su desarrollo, lo que consideran un intento de “lavar la imagen” de una actuación de gran envergadura.

Vestigios arqueológicos

El colectivo vecinal también alerta de la posible existencia de restos arqueológicos, como muros de piedra que podrían estar vinculados a las antiguas defensas de Hernani durante las Guerras Carlistas. Según señalan los vecinos, Aranzadi ya ha llevado a cabo una primera inspección en la que señala que la mayoría de los muros son elementos para separar las huertas existentes en el solar.

“Nosotros no somos expertos, pero esos muros aparecen recogidos en mapas de las Guerras Carlistas y de la Guerra Civil y tienen una altura considerable para ser simples separaciones de huertas”, apostillan. Además, recalcan que Aranzadi ha dejado abierta la puerta a seguir inspeccionando los muros una vez que comiencen los trabajos del desarrollo urbanístico.

La afección a la movilidad es otro de los puntos señalados. Los residentes advierten de que el incremento de viviendas agravará la ya saturada circulación rodada en las inmediaciones de la Ikastola Elizatxo, sin que se haya planteado una solución al cuello de botella existente bajo las vías del tren.

Por último, expresan su preocupación por lo que califican como una “manipulación” de las Normas Subsidiarias de 2011, al permitir incrementos de altura de hasta 19,5 metros, la ocupación de espacios libres y la consideración del ámbito como zona de desarrollo inmediato, pese a que el planeamiento vigente condiciona nuevas actuaciones a la previa construcción de otras promociones como La Florida. 

Acercando posturas

No obstante, el vecindario ha constatado avances en las últimas semanas. “Nuestros primeros propósitos fueron proteger el gingko biloba (monumento natural catalogado como árbol singular de Gipuzkoa) y lo que creemos que fueron murallas de las Guerras Carlistas y eso lo hemos conseguido”, señalan. 

Tal y como recuerdan, en el proyecto del ascensor que va unido al desarrollo urbanístico y que unirá el barrio de Portu con el Kaxko, la última pasarela iba muy pegada al gingko y han conseguido con sus alegaciones que la pasarela se aleje del árbol singular.

Además, está previsto que en febrero se lleve a cabo un proceso participativo para trabajar sobre el desarrollo urbanístico. “No sabemos si podremos conseguir modificar el proyecto y que el impacto paisajístico sea menor, ya que está aprobado de manera definitiva, pero estamos esperanzados”, afirman.