El Consistorio de Arrasate ha puesto en marcha dos procesos diferenciados, pero con un objetivo común: estudiar las alternativas para crear dos nuevas zonas cubiertas, una en el barrio de Musakola, y otra en la céntrica plaza Biteri que sustituirá a la actual pérgola, conocida popularmente como ‘la gasolinera’.

Lugar de paso y de estancia, especialmente para un público infantil, la plaza Biteri ha estado de manera recurrente en el foco del debate público desde su renovación en 2006. Apenas un año después de estrenar su nueva imagen comenzaron a plantearse dudas sobre uno de sus elementos más reconocibles: la pérgola de acero y aluminio, de más de seis metros de altura. El Ayuntamiento anunció entonces un estudio para analizar fórmulas que permitieran cubrirla y potenciar su uso. En 2009 se pulsó la opinión ciudadana con el fin de recabar ideas orientadas a mejorar y revitalizar este neurálgico enclave. Ha pasado el tiempo, pero la cuestión de fondo ha permanecido: el 'armazón' no ha llegado a integrarse ni en el uso ni en el diseño del conjunto. Incluso su cubierta ha generado más de un quebradero de cabeza, con desprendimientos de planchas que obligaron a su retirada a finales de 2024.

El anteproyecto, listo para verano

El anteproyecto, adjudicado por el actual Gobierno municipal a las arquitectas Zuriñe Zelaia y Arantxa Satrustegi por 14.500 euros, prevé dotar al municipio de espacios protegidos durante el invierno, resguardados de la lluvia. El trabajo estará listo para verano.

La reorganización y renaturalización de la plaza y la instalación de una nueva cubierta, que integrará el parque infantil, constituyen el eje de la actuación prevista, con la que se pretende dar respuesta a la falta de zonas verdes y de sombra, al tiempo que se refuerzan los espacios peatonales para hacerlos más seguros, agradables y accesibles, incorporando la perspectiva de género y criterios de movilidad urbana. “La configuración actual de la plaza presenta varias carencias. La cubierta está obsoleta y dificulta un uso adecuado, con numerosas columnas y una protección insuficiente frente a la lluvia. Además, la zona de juegos infantil no está cubierta y el conjunto del espacio requiere una redefinición. Queremos aprovechar esta oportunidad para transformar Biteri en un entorno más sostenible y agradable, siendo conscientes de que el aparcamiento subterráneo condicionará las intervenciones posibles”, explica la edil de Urbanismo y Movilidad, Garazi Etxeberria.

El parque infantil de Biteri, contiguo a la pérgola. Anabel Dominguez.

Proceso participativo en Musakola

Paralelamente, en Musakola, el Consistorio impulsará un proceso participativo para analizar las opciones de cubrir un espacio del barrio, dando, de este modo, respuesta a una demanda histórica del vecindario. “Las decisiones deberán ser compatibles con criterios técnicos. Por ello, el personal técnico municipal también tomará parte junto a las vecinas y vecinos”, precisa el concejal de Barrios, Mikel San Miguel.

El diseño y la dinamización del proceso han sido adjudicados a la empresa Elhuyar-Zubize, SLU, por un importe de 8.446 euros. “Se trata de identificar de manera compartida, entre el Ayuntamiento y la ciudadanía, las necesidades del barrio y consensuar soluciones viables que mejoren el uso del espacio público”, concluye San Miguel.