A primera hora de la mañana se ha producido una imagen largamente esperada con la entrada de forma escalonada de los trabajadores a las instalaciones de Astilleros Balenciaga en Zumaia, que inicia una nueva fase bajo la propiedad del grupo árabe Abu Dhabi Ports. Alivio en las caras de unos empleados que han cedido en algunas de sus reivindicaciones con tal de asegurar la continuidad de una empresa emblemática en la localidad guipuzcoana.

Las máquinas que durante el último año tan sólo han sido objeto de labores de mantenimiento tendrán que esperar unos meses para funcionar a pleno rendimiento puesto que las primeras labores que albergará esta nave industrial corresponderán a actividades de limpieza y preparación para una posterior fase de construcción de los dos primeros buques, ya encargados por una naviera noruega.

Tres meses

Según han informado fuentes de la empresa a Efe, el periodo de puesta a punto tendrán una duración aproximada de cien días, un plazo razonable si se tiene en cuenta que el astillero guipuzcoano ha permanecido inactivo durante un año no exento de altibajos, con momentos en los que, según admitió la pasada semana la diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, se registró un riesgo cierto de cierre de la empresa.

La plantilla accedió a Astilleros Balenciaga con “ilusión” al haber conseguido mantener los puestos de trabajo con una carga de trabajo que asegura la actividad de la planta, respaldado por el acceso a la propiedad de un grupo empresarial fuerte , Abu Dhabi Ports, que figura como uno de los mayores operadores logísticos y portuarios del mundo.

Este regreso viene precedido por unas negociaciones entre el comité de empresa y la propiedad que se cerró a última hora con un acuerdo el pasado 31 de diciembre, plazo límite para que la operación culminara con garantías, por el que la plantilla aceptaba la oferta final de los nuevos propietarios. El pacto se concreta en el mantenimiento de 59 contratos que representan la mayoría de la plantilla puesto que tan sólo se ha prescindido de siete relacionados con jubilaciones y contratos de relevo.

Un barco en las instalaciones de Astilleros Balenciaga de Zumaia. Ruben Plaza

Salarios

En lo que respecta a los salarios, los trabajadores han cedido en sus pretensiones iniciales de mantener los sueldos que tenían antes del concurso de acreedores y aceptan una rebaja salarial del 5% a partir de 2029. También se contempla, con la aceptación desde el principio de la plantilla, una congelación de los sueldos para el presente año y para los posteriores 2027 y 2028.

Queda ahora mirar al futuro para dejar atrás un difícil año que dio comienzo en diciembre de 2024, cuando la dirección de Astilleros Balenciaga declaró un concurso de acreedores al no poder hacer frente a una deuda que rondaba los 40 millones de euros. Pese a disponer de una cartera de pedidos, no tenía capacidad de responder al no disponer de liquidez.

Meses antes se consiguió eludir esta declaración gracias a un acuerdo alcanzado con todos los acreedores, pero en noviembre Cofides, el organismo de financiación de empresas en dificultades dependiente del Gobierno central, cambió de opinión y anunció su rechazo a este acuerdo que tenía el respaldo judicial, lo que desencadenó la declaración de concurso.

Intervención institucional

Este viraje provocó alarma tanto entre los trabajadores del astillero guipuzcoano como a nivel institucional. El Gobierno Vasco, la Diputación de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de Zumaia expresaron su rechazo a la decisión de Cofides y emplazaron al Gobierno español a que interviniera. Se formó una mesa interinstitucional para reconducir la situación y comenzaron las conversaciones. 

En el camino, las Juntas Generales de Gipuzkoa escucharon las explicaciones y exigencias de los trabajadores de la firma de Zumaia y el PNV presionó al Gobierno central para que intensificara sus conversaciones con Cofides, entre otros movimientos que se han sucedido en este último año. Este cambio se produjo y Cofides aceptó en marzo una quita de deuda por la que reducía los 15 millones iniciales a 8,5 millones. 

El resto de acreedores ya habían aceptado esta quita, por lo que se allanó el camino para que Astilleros Balenciaga encontrara un inversor. Dos fueron los que presentaron las ofertas más consistentes y el consorcio formado por Abu Dhabi Ports con Premier Marine fue el seleccionado, al comprometerse a mantener la plantilla y propiciar un crecimiento del negocio. El 30 de noviembre se firmó el protocolo de adquisición entre el anterior propietario y el grupo árabe, que culminó con el acuerdo con el comité de empresa.