La industria vasca redujo su actividad el 40% en abril, la mayor caída de sus registros

La producción se desploma en todas las ramas salvo alimentación y energía en un mes totalmente marcado por el virus

04.06.2020 | 01:13

donostia – Desplome histórico de la industria vasca en el mes de abril, que deja la mayor caída de la producción desde que se comenzó a elaborar este indicador en 2005. El que fue el peor mes a efectos de confinamiento y parálisis económica (teniendo en cuenta que las dos primeras semanas de marzo sí fueron hábiles) deja un bajón de la producción en las fábricas vascas del 39%, cinco puntos más profundo que en abril de 2009, que hasta ahora presentaba el mayor retroceso de siempre. En Gipuzkoa, este descenso se sitúa en el 35,3%, Caen todas las ramas de actividad encabezadas por aquellas más ligadas al transporte como automoción, material ferroviario, aeronáutica y sector naval.

Nuevos datos van arrojando luz acerca del impacto real que ha tenido la crisis sanitaria en la economía, cuyas consecuencias globales son aún difíciles de determinar. Si el martes Lanbide señalaba que en mayo el empleo dio un primer paso para salir del agujero, ayer Eustat retrocedía a abril para recordar hasta qué punto sufrieron las empresas industriales en las semanas de confinamiento más estricto.

Un bajón de actividad, en muchos casos parada total, que desde el punto de vista del empleo ha podido salvarse a través de los ERTE. Así lo refrendan los números de paro de mayo, que señalan a comercio y hostelería como sectores más afectados. Será a partir de ahora cuando la industria vasca deberá demostrar su capacidad de conservar pedidos y retener clientes en un contexto muy complicado tanto a nivel internacional como en el Estado español, que ya ve cómo peligra la continuidad de algunas de sus grandes factorías automovilísticas.

En Euskadi, puntales como Mercedes o Michelin han activado un ERTE y les costará volver a los niveles de producción de estos últimos años, pero de momento las multinacionales no han puesto en duda su continuidad en Gasteiz y Lasarte-Oria. La automoción supone el 12% del PIB vasco y su futuro está muy ligado al devenir de la economía. Y los datos de Eustat sitúan a este sector como uno de los más perjudicados por el parón del coronavirus, lo que lleva a Álava a acusar el varapalo en mayor medida.

Así, el Instituto Vasco de Estadística señala al transporte como la división industrial que más baja en abril, un 65%, por delante de cauchos y plásticos, que desciende el 56%, y la metalurgia, que lo hace un 48%. En el primer caso, destaca el parón en automoción, pero también en el apartado ferroviario, que en Euskadi lidera la guipuzcoana CAF, o los sectores aeronáutico y naval, ambos también muy perjudicados por la suspensión de desplazamientos aéreos y de la actividad comercial marítima y pesquera.

En suma, bienes de equipo y bienes intermedios –los que se utilizan para elaborar el producto final– presentan descensos de la producción en abril muy próximos al 50%. El consumo, en especial los bienes no duraderos (se incluyen aquí alimentos, ropa y productos de limpieza), y la energía, dejan en cambio números mucho más suaves, lo que permite que la caída final del sector sea algo más moderada, del 39%.

Y es que las palancas industriales ligadas a ámbitos esenciales fueron decisivas para poder conservar algo de actividad en abril. Como muestra, hay que recordar por ejemplo que la planta de Arcelor Mittal en Etxebarri, dedicada a la fabricación de envases para alimentación, ha podido mantenerse a pleno rendimiento durante estos meses. En cambio, otras fábricas del grupo a nivel estatal, caso de la ACB de Sestao, han tenido que parar.

abril, paralizado Abril agrava así la caída de marzo, que fue bastante más corta. Y es que el cuarto mes del año estuvo completamente condicionado por las medidas de confinamiento que se tomaron para hacer frente a la expansión de la pandemia. Sí hubo, más allá de los segmentos esenciales, una mínima actividad en fábricas muy puntuales a partir del día 14, primer día laborable tras la Semana Santa, pero en líneas generales fue un mes en blanco. Michelin, pionera en la reapertura a nivel estatal al hacerlo en la noche del día 13, regresó a un nivel muy inferior a lo normal. Mercedes-Gasteiz, en su caso, optó por reabrir al final del mes.

Tras un inicio de año marcado por la pandemia, la industria vasca registra en los cuatro primeros meses de 2020 una bajada de la producción del 13% en relación a 2019. Una cifra preocupante sobre todo teniendo en cuenta que la demanda todavía no se ha recuperado y que el sector seguirá sumando meses en negativo, aunque probablemente no tan malos como abril.

Aunque este último batacazo no tiene precedentes, la industria vasca ha vivido momentos críticos anteriormente con varios meses consecutivos en negativo. Más allá de tropiezos puntuales, el último gran bache sería el producido en la segunda mitad de 2012 y el inicio de 2013, con una serie de datos negativos que echaban por tierra el despegue de 2010 y 2011. Antes, en 2009, la producción industrial encadenó desplomes superiores al 20% llegando en abril de ese año a caer el 34%.

Tras un inicio de año marcado por la pandemia, la producción vasca se ha reducido un 13% en el primer cuatrimestre