Tapia afirma que el impacto económico es “muy agresivo”

Confebask pide que se aplique el plan de choque porque las empresas están a un 50% de actividad

27.03.2020 | 01:30

donostia – La consejera vasca de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia, reconoció ayer que "el golpe económico" padecido por el estado de alarma decretado por la pandemia del coronavirus está siendo "muy agresivo" y explicó que las ayudas y medidas activadas contra el COVID-19 para Euskadi están pensadas y diseñadas para responder a un "corto y medio plazo".

El Gobierno Vasco se reunió ayer por vía telemática con los agentes económicos y sociales para informales de las medidas que aplicará para evitar los perjuicios económicos derivados de la pandemia. En la reunión, además de Tapia, participaron el consejero de Hacienda y Economía, Pedro Azpiazu, la consejera de Turismo, Comercio y Consumo, Sonia Pérez, y la consejera de Justicia y Trabajo, María Jesús San José.

Los cuatro consejeros departieron con representantes de las asociaciones empresariales Confebask, Adegi, Cebek y Sea; las Cámaras de Comercio de los tres territorios, Elkargi, los diputados de Promoción Económica de las diputaciones forales, y los sindicatos ELA, LAB, UGT y CCOO.

En el encuentro, la consejera Tapia afirmó que "la prioridad del Gobierno Vasco, en todo momento, se centra en evitar la propagación del coronavirus y en atender las necesidades sanitarias de la sociedad". Además, señaló que "al tiempo que se responde a la urgencia del presente, es necesario que, como país y como sociedad, nos vayamos preparando para responder al día después".

plan de choque "El golpe económico está siendo muy agresivo y todas estas medidas están pensadas y diseñadas para responder a un corto y medio plazo, para poder sostener la actividad en las mejores condiciones posibles y el mayor empleo posible", apuntó Tapia. Confebask pidió al Gobierno que ponga en marcha "de manera urgente" y "con flexibilidad" las medidas económicas aprobadas para paliar el efecto del COVID-19 en la economía y el empleo, porque las compañías vascas se encuentran ya "al 50% de la actividad".

Por su parte, CCOO de Euskadi exigió que "se debe condicionar el desarrollo de cualquier actividad laboral a la garantía total de seguridad y salud laboral" y defendió que esta garantía "y el mantenimiento del empleo en los sectores donde sea posible son las bases para garantizar la viabilidad futura". Asimismo, exigió al Gobierno Vasco que las medidas de apoyo económico se condicionen al mantenimiento del empleo.

En la misma línea, UGT-Euskadi advirtió a Gasteiz que para garantizar la actividad industrial primero hay que priorizar la salud de los trabajadores. Para ello, demandó medidas acordadas entre los sindicatos y las empresas, como rebajar ritmos de trabajo, con la garantía de la paralización en el momento en que las empresas no puedan garantizar su seguridad.