El Ayuntamiento de Donostia ha decidido finalmente no cambiar la regulación sobre el acceso de perros a las playas y dejarla como está, sólo en temporada baja, pues ha descartado permitirlo al anochecer en verano como inicialmente contempló.
El motivo de este cambio es "el rechazo mayoritario" expresado por la ciudadanía durante el proceso de consulta pública al que se sometió la propuesta inicial de modificación de la ordenanza municipal que regula el uso de los arenales.
Según ha informado este viernes el concejal de Medio Ambiente, Íñigo García, durante este proceso participativo incluido la tramitación, casi el 86% de las aportaciones se posicionó en contra de permitir el acceso de perros a las playas en verano -la propuesta era sólo tres horas al anochecer, hasta que empezaran las tareas de limpieza intensivas con maquinaria que hacen en temporada estival-.
Apenas un 5% se posicionó a favor, y del orden del 9% de quienes formularon aportaciones indicaron posturas intermedias.
"Ante este resultado inequívoco -ha reconocido García-, el Ayuntamiento asume el mandato ciudadano y lo incorpora a su acción de Gobierno".
Prohibición de fumar
En cuanto a los otros dos cambios principales de la nueva ordenanza en tramitación, ha informado de que la prohibición de fumar ha obtenido un claro respaldo, del 72,5%, y la de limitar el uso de altavoces y otros dispositivos sonoros ha contado con "un consenso prácticamente unánime", del 97%.
La tramitación de la modificación de la ordenanza municipal que regula el uso de las playas donostiarras será aprobada el próximo martes en la Junta de Gobierno Local para pasar después a ser debatida por los distintos grupos políticos.
Una vez que sea aprobada inicialmente en pleno y completado el posterior periodo de exposición pública, se prevé que pueda estar aprobada definitivamente y entrar en vigor para el próximo verano.