La corporación donostiarra ha dado hoy luz verde a una moción de Elkarrekin Podemos para acelerar los trámites que hagan posible una zona verde en la ladera de San Bartolomé que sustituya al proyecto de centro comercial y aparcamiento.
Todos los grupos municipales, excepción hecha del PNV, ha apoyado una moción de cuatro puntos defendida por el edil de Podemos Victor Lasa.
En la moción de control se pedía que desde Urbanismo se acuerde “la inmediata caducidad de la licencia de obras” para la construcción del centro comercial y el parking suscrita en favor de New San Bartolome SL; trasladar a la sociedad mixta San Bartolomé Muinoa, de la que forma parte el Ayuntamiento con un 37,5% del capital, la “petición de acordar la rescisión del precontrato” antes citado y solicitar al alcalde “que gestione la tramitación inmediata de la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU)” para que se elimine la calificación de usos terciarios “y destinarla a sistema local de espacios libres con uso de parque público”.
En el cuarto punto de la moción se pedía el apoyo de la corporación al inicio inmediato de un proceso de participación ciudadana que defina el diseño del nuevo parque público y su respaldo al encargo de un proyecto para generar un jardín vertical en el muro que se asoma a la calle Easo.
Los tres primeros puntos han contado con el apoyo de todos los grupos municipales, excepto el PNV, mientras que el cuarto tampoco ha sido refrendado por el PSE.
Los socios de Gobierno, por separado
La portavoz socialista, Ane Oyarbide, ha dejada claro que su grupo considera que, en la actualidad, “no tiene sentido” la construcción de un parking y un centro comercial. “Nuestro principal objetivo es defender los intereses de la ciudad y nuestro grupo está en contra de cualquier acuerdo que suponga una prórroga del contrato de compraventa suscrito entre San Bartolomé Muinoa y New San Bartolome”, ha añadido Oyarbide que ha expresado el posicionamiento favorable del PSE a los tres primeros puntos de la moción y su apoyo a que la parcela vuelva a tener la calificación determinada antes de la modificación del PGOU y pueda albergar un parque público.
Pero, ha puntualizado, los socialistas tienen asimismo claro que quedan cabos por atar. “Seamos conscientes de que los intereses económicos generados por la modificación del PGOU respaldada por unanimidad nos obligan a actuar con cautela”.
“Es fácil vender que se cambia de destino a San Bartolomé, pero aún estando de acuerdo con el fin el camino hay que hacerlo sin demagogias, con paso firme y con todas las garantías avaladas por los servicios jurídicos”, ha añadido la portavoz socialista.
Así las cosas, el PSE ha respaldado los tres primeros puntos pero considera que “no es el momento de abrir un proceso de participación ciudadana inmediatamente”.
Preocupación en el PNV
La concejala de Urbanismo Nekane Arzallus ha manifestado su “preocupación” por “quién presenta, quién formula y quién va a apoyar” la moción.
Arzallus ha querido hacer “un pequeño ejercicio de memoria” y recordar que la decisión de modificar el planeamiento se adoptó en una situación económica “muy mala”. “Estamos hablando casi de una quiebra en las cajas del Ayuntamiento” que obligó a adoptar la decisión de destinar los suelos a hotel, centro comercial y parking para “paliar las consecuencias de aquel desastre económico”.
“Ante esta situación todos los grupos del Ayuntamiento apoyamos por unanimidad la decisión de modificar el PGOU”, una decisión que considera que respondía a “un ejercicio de lealtad hacia los donostiarras”.
Casi tres lustros después, ha reconocido, la situación es muy otra pero Arzallus considera que ese ejercicio de lealtad no se está repitiendo.
“No solo ustedes, yo también estoy de acuerdo en que San Bartolomé no tiene que ser comercial, la decisión de no seguir adelante se tomó desde alcaldía. Me parece muy bien que sea una zona verde, pero nadie de ustedes habla de cómo llegamos ahí” ha añadido Arzallus, que ha recordado que el Consistorio tiene adquiridos “una serie de compromisos”, “Hay empresas, sociedades implicadas y hay que darles una solución”, ha insistido.
“Me parece que nos estamos adelantando, que hay una serie de situaciones que hay que arreglar primero. Hay afectados, y tenemos que ser consecuentes como lo fuimos en 2015”, ha subrayado la concejala del PNV.
“Vamos a ser serios, ninguno ha dicho cómo vamos a solucionar este tema y eso no se logra solo con decir que vamos a hacer una zona verde, hay que arreglar muchas cuestiones de forma previa” ha insistido.
Eneko Goia siendo alcalde ya avanzó que la decisión de paralizar la construcción de un centro comercial, decisión que él mismo tomó, generaba un problema económico “porque se le vuela un activo de 12 millones de euros”, estimación que se realizó del valor de la parcela en su momento. “Ese problema también requerirá una respuesta”, subrayó.
De momento, ha declarado Arzallus, lo que toca “es seguir trabajando” para dar solución “a este asunto”. “No sé qué va a pasar, pero primero hay que arreglar este desaguisado. Estamos hablando y negociando para alcanzar una solución sólida y definitiva”, ha apuntado.
Arzallus ha lamentado que con esta moción “más que buscar una solución se busca forzar titulares”. “Estamos trabajando. Esto es gobernar y lo demás es agitar”, valiéndose, ha afirmado, “de la moción de Odón”, haciendo referencia al exalcalde Odón Elorza que estaba presente en la sala y que trató, sin éxito, de tomar la palabra.
“Modificar sin garantías es una frivolidad, y cuando la frivolidad se aplica al Urbanismo, la ciudad paga las consecuencias”. “Este Gobierno no gobierna desde el marketing, gobierna con rigor y desde la seguridad jurídica, como debe de ser”, ha concluido Arzallus.
"El alcalde del no"
La Plataforma Ciudadana San Bartolomé, además de expresar su agradecimiento por el apoyo recibido a la moción, ha criticado “la intervención incendiaria y visceral” de Arzallus y ha indicado que ha descubierto “con disgusto, al alcalde del no”, ya que Insausti “diez meses después del anuncio de rectificación de Goia no ha querido en el Pleno dar pasos para hacer realidad un parque público” lo que, a su entender, “supone un retroceso en la defensa del interés general”.
Tampoco entienden los integrantes de la plataforma el rechazo del PNV, pero en este caso también del PSE, a iniciar un proceso de participación ciudadana,
Por último, han recordado que una moción aprobada en Pleno “no tiene carácter ejecutivo” pero que “el alcalde está políticamente obligado en democracia a respetar y aplicar” las decisiones plenarias, algo que la Plataforma tratará de “garantizar”.