Gaubeka y Urrutia: amigos, vecinos y adversarios

Los dos palistas armintzarras aspiran este sábado a sumar su cuarta txapela de la Liga Kutxabank

11.01.2022 | 19:35
Iñaki Urrutia y Esteban Gaubeka, en el frontón Bizkaia de Bilbao.

Esteban Gaubeka e Iñaki Urrutia viven en la misma calle de Armintza. Son vecinos en un municipio que no llega a los 700 habitantes.

Este sábado, a partir de las 15.00 horas, se encontrarán en la final de la Liga Kutxabank de pala profesional en una cita llena de detalles: un derbi entre colegas.

Ambos aspiran a sumar su cuarta txapela de la competición más larga del curso palista –al igual que Dan Necol, compañero del zaguero–, con el firme propósito de alcanzar a Pablo Fusto, el único pelotari con el póquer de triunfos (2011, 2013, 2014 y 2020).

DOS TRAYECTORIAS EXITOSAS

Iñaki debutó en 2017 y suma tres cetros consecutivos: dos de ellos con el poderoso palista de Dax (2018 y 2019) y el tercero con Fusto (2020).

El Gallo no se sube al primer cajón del podio de la Liga desde 2017, cuando ganó con Gordon; a este hito hay que sumar las victorias en 2016 con Ibai Pérez y 2012 con Koldo Larrinaga. Asimismo, por ahora, han disputado dos finales profesionales en contra y ha caído una de cada lado. Este sábado habrá desempate.

"ESTA FINAL ES UN ORGULLO PARA NOSOTROS"

"Es un orgullo. Cada uno puede ganar la cuarta. Los dos queremos conquistar ese objetivo", esgrime el delantero. Su contrincante en la zaga, por su parte, sostiene que "Esteban tiene un gran palmarés. Va sumando años, pero sigue estando presente en la pelea por las txapelas. Es un orgullo jugar contra él".

"Mi intención es llevarme el cuarto título seguido, que es una marca complicada de conseguir. Estoy orgulloso de haber conquistado tres y quiero la cuarta. Me siento con ganas, disfrutando de una semana de final que es bonita. Disfruto de cada minuto", agrega.

"GAUBEKA ES UN ÍDOLO"

Día especial, entonces. Los números se abrazan a la pelota, que es redonda y desprovista de matemáticas. El pasado nunca importa en el frontón. Lo importante: el futuro. Lo importante: lo que está en el salpicadero.

"Es una cita bonita. Somos amigos, vecinos, compañeros y, en esta ocasión, rivales. Estos días estamos de cachondeo, pero al vestirnos de blanco iremos a cara de perro. En el frontón estaremos cada uno a lo nuestro y trataremos de dar todo para llevarnos la txapela", reflexiona el veterano puntillero, quien, a sus 44 años, sigue al pie del cañón. Tiene la pose de héroe en su pueblo, donde ha servido como uno de los principales catalizadores de la modalidad.

Urrutia, de hecho, reconoce que "ha sido el ídolo". "En Armintza siempre hemos estado todos juntos. Coincidir con él en profesionales es increíble y jugar otra final contra él es la leche, aunque saldremos con el cuchillo entre los dientes", manifiesta Iñaki.

SE ESPERA "AMBIENTE BONITO" Y HABRÁ AUTOBÚS DE ARMINTZA

Aguardan un ambiente "bonito". "El festival comienza pronto, por lo que esperamos que la afición armintzarra organice un buen poteo por el pueblo y se venga al Bizkaia. Nuestras cuadrillas animarán con ganas", adelanta Gaubeka, que ha pasado el covid-19 durante la competición, pero está en plenas facultades.

Apostilla el guardaespaldas que "además, en la Liga Kutxabank suele animarse mucha gente a acudir al Bizkaia. Será un día especial para el pueblo. Unos apoyarán a Esteban y otros, a mí, pero lo importante es que haya un gran espectáculo".

Para empezar, está montado un autobús de Armintza que acudirá al evento. "Al ser un pueblo pequeño, nuestros amigos son comunes. Iñaki y yo jugamos a las cartas, salimos a tomar algo juntos... Tenemos una gran relación. Va a ser un día de fiesta", desgrana Esteban, quien recita que "al terminar, pase lo que pase, beberemos una caña para celebrarlo".

UNA CITA "EQUILIBRADA"

El Gallo juega su séptima final de la especialidad acompañado por el neófito Valentin Cambos, un palista que estrena contrato con la operadora con la oportunidad de disputar un título. Aun así, todo apunta al favoritismo de Necol-Urrutia, dos veces campeones (2018 y 2019).

"Me gusta separar la fase regular de la final. Esto es otra historia. Nos veían como favoritos y lo hemos demostrado, pero los títulos se deciden en un solo encuentro. En los precedentes ante Gaubeka-Cambos, hemos ganado uno y perdido otro", evoca el zaguero, quien asevera que "las finales son días de tensión y nervios. Hay que saber gestionarlos".

Esteban, entretanto, contempla que "les ganamos ya un partido de la liguilla y en estos duelos entran en juego otras cuestiones. Queremos apretarles. Tenemos opciones". Vienen de imponerse en la semifinal a Fusto-Del Río (10-8, 10-9 y 10-8).

CAMBOS: UNA GRAN SORPRESA

"Valentin me ha llevado en volandas. Ya se le veía que iba a jugar mucho: tiene dos brazos muy poderosos, rebotea genial y le falta quizá ponerse un poco mejor a pelotas que vienen altas y mejorar con el saque. Estamos en la final por sus méritos, porque yo tampoco me he visto muy fino", remacha.

El guardaespaldas armintzarra declara que "no conocía a Cambos del campo aficionado, ya que viene del trinkete, y me ha sorprendido para bien el nivel que está dando. No es fácil demostrarlo tan pronto".

SIN PROBLEMAS CON EL MATERIAL

En la liturgia con el material que se llevó a cabo este martes en el frontón Bizkaia de Bilbao, sede del encuentro de este sábado, que comienza a las 15.00 horas, no ha habido problemas.

"Las seis pelotas son bastante parecidas. Son ligeras. No hay ninguna demasiado apergaminada. A los cuatro nos vienen bien", explica Gaubeka, quien afirma que buscaban una pelota "algo más amarilla", pero se decantaron por cueros "similares".

"No hay mucha diferencia entre ellas. Las nuestras salen un poco más", zanja Urrutia.

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