La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha respondido este martes a las amenazas vertidas por el presidente de EEUU, Donald Trump, asegurando que es "Dios" quien decide su "destino".
Trump avisó este pasado fin de semana a Rodríguez que "pagará un precio más alto" que el presidente Nicolás Maduro, apresado la madrugada del sábado en una incursión militar en Caracas, en el caso de que no haga "lo correcto".
En respuesta, y durante una comparecencia para anunciar la puesta en marcha del Estado Mayor Agroalimentario, un esfuerzo para paliar la crisis de alimentos generada a raíz de la operación norteamericana y la consiguiente incertidumbre económica, Rodríguez ha restado importancia a los avisos de Trump.
"En lo personal, quienes me amenacen lo digo. Mi destino no lo decide sino Dios", ha aseverado la presidenta encargada tras asegurar, durante un día en que miles de mujeres simpatizantes de Maduro han salido a las calles de Caracas, que los venezolanos están listos para demostrar que "hemos crecido en fortaleza, que hemos crecido espiritualmente para afrontar los desafíos, las agresiones y las amenazas".
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, ha abanderado el comienzo en las calles de la capital del país la manifestación para exigir la liberación de Maduro y de su mujer, Cilia Flores de manos del "imperialismo norteamericano" que se los llevó "secuestrados".
"Sabe el imperialismo que ha cometido un terrible crimen, que han asesinado a civiles que estaban durmiendo y no tenían nada que ver y les explotó una bomba y sabe el imperialismo que está hoy incumpliendo y violando todas las leyes internacionales Internacionales y sus propias leyes", ha manifestado Cabello.
El ministro del Interior, uno de los pilares del chavismo, ha declarado que Maduro es un "prisionero de guerra" y que "voces del mundo se levantan, pero sobre todo las voces en Venezuela se levantan exigiendo que nos devuelvan a Nicolás y a Cilia".