Salvar la red en febrero

27.12.2020 | 00:16
Rafa Nadal se está entrenando estos días en Manacor a la espera de poder viajar a Australia. Foto: Rafa Nadal Academy

el tenis arrancará en diez días sin un calendario más allá de la conclusión del abierto de australia, cuyo inicio ha debido retrasarse por la pandemia

A estas alturas, el tenis debería estar ya velando armas para la gira previa al Abierto de Australia, el primer Grand Slam de cada año y el único que en este 2020 aciago se pudo disputar en condiciones normales. Nadie podía esperar entonces la llegada de una pandemia que reventó todas las expectativas ni que esta pudiera poner en un compromiso la disputa de la edición de 2021. Pero, desgraciadamente, el virus sigue afectando también al mundo del deporte y los rectores del torneo con sede en Melbourne supieron ya hace algunas semanas que no iban a poder llevarlo a cabo en las fechas ni de la manera previstas. El estado de Victoria, donde se ubica el Abierto de Australia, obligan a una severa cuarentena y, por tanto, la ATP y la WTA tuvieron que reaccionar y llevar el inicio del evento al 8 de febrero, lo que condiciona todo el calendario mundial.

La rueda del tenis empezará a girar dentro de diez días, pero la evolución de la pandemia impide, de momento, hacer planes más allá del 21 de febrero que es cuando se disputa la final masculina del primer Grand Slam de 2021. La pretemporada se está desarrollando en los diferentes centros de entrenamiento, pero a partir de ahí no hay nada seguro. En marzo deberían disputarse en Estados Unidos los Masters 1000 de Indian Wells y Miami y de no celebrarse, servirá para recordar que el coronavirus llevará un año en el mundo. La situación sanitaria en California y Florida no aconseja aún la disputa de ambas citas, dos de las más importantes fuera de los Grand Slams, que ya quedaron canceladas en 2020 y que quizás deban buscar ahora otras fechas.

El tenis, por tanto, sigue metido en sus burbujas, algo que a los jugadores y las jugadoras se les está haciendo duro de manejar. Por ejemplo, Angelique Kerber, triple ganadora de grandes, reconoció que se ha estado planteando la retirada ya que "es complicado viajar de burbuja en burbuja. Sé que es nuestro trabajo, pero a veces te cuestionas si merece la pena". La ATP y la WTA pondrán vuelos privados desde los países del Golfo Pérsico para que se desplacen a Australia a mediados de enero los jugadores y sus reducidos cuerpos técnicos, que a su llegada al país oceánico deberán guardar una cuarentena de dos semanas que solo podrán abandonar durante cinco horas al día para entrenamientos y actividades de tiempo reducido. Al menos, en el Melbourne Park habrá público, aunque en principio solo un 25% del total y habrá tres zonas de acceso restringido para los espectadores.

centro de operaciones Con todas estas restricciones, el calendario arrancará para los hombres el 7 de enero en Delray Beach (Florida) y Antalya (Turquía) con sendos torneos ATP 250. Una vez concluida la cuarentena para quienes vayan a disputar el Abierto de Australia, está programados otras dos citas 250 sin salir de Melbourne, que se convertirá en epicentro del tenis durante más de un mes, y en la primera semana de febrero, la segunda edición de la ATP Cup por países y en la que se anuncia la presencia de todos los grandes. Entre ellos, estará Roger Federer, cuyo retorno a las pistas un año después tras recuperar su rodilla será la mejor noticia en estos tiempos.

Por su parte, las mujeres retomarán la actividad entre el 6 y el 13 de enero en Abu Dhabi y de allí viajarán a Melbourne donde del 31 de enero al 6 de febrero están previstos dos torneos simultáneos para apurar la puesta a punto. Garbiñe Muguruza jugará el torneo del Emirato y uno de estos dos en busca de llegar lo mejor posible al primer Grand Slam en el que en 2020 perdió la final ante Sofia Kenin.

Por tanto, la primera frontera para el tenis está en febrero, con el calendario pendiente, de nuevo, de la pandemia. El coronavirus ha podido con los cuatro últimos Grand Slams, pero estos al menos pueden resistir los golpes por su poder económico. Lo peor es que algunos torneos habituales han tenido que desaparecer del calendario y otros ruegan porque pronto llegue una solución, sobre todo los de la gira de tierra de Europa que este año resultó arrasada.

La ATP y la WTA han tenido que adaptar sus calendarios por la cuarentena obligada para los deportistas cuando lleguen a Australia